TODA LA OPOSICIÓN, EN CONTRA

Ada Colau pierde la cuestión de confianza y reta a la oposición a proponer otro alcalde

La alcaldesa de Barcelona vinculó la aprobación del Presupuesto del consistorio a esta cuestión de confianza después de que el pleno lo rechazara

Foto: Ada Colau pierde la cuestión de confianza y reta a la oposición a proponer otro alcalde. (EFE)
Ada Colau pierde la cuestión de confianza y reta a la oposición a proponer otro alcalde. (EFE)

Toda la oposición del Ayuntamiento de Barcelona negó su confianza a la alcaldesa, Ada Colau, en el pleno extraordinario en el que la primera edil perdió la cuestión de confianza a la que se sometió para aprobar los Presupuestos, y retó a la oposición a acordar un alcalde alternativo. Colau perdió la cuestión de confianza con el apoyo de los 11 ediles de BComú y el rechazo de los otros 30 concejales, y ahora se abre un plazo de 30 días en que la oposición puede tratar de acordar un alcalde alternativo; si no lo hace, las cuentas se aprobarán automáticamente cuando acabe este plazo.

La alcaldesa vinculó la aprobación del Presupuesto a esta cuestión de confianza después de que el pleno lo rechazara -con la abstención de PDeCAT y ERC-, mecanismo que utiliza por segundo año consecutivo -es la primera vez que se usa dos veces en un mandato-, y al que también recurrió el exalcalde y líder del PDeCAT, Xavier Trias. Colau retó a la oposición a tratar de acordar un alcalde y unos Presupuestos alternativos en base al diálogo que le reclaman a su equipo: "Tienen un mes para practicar el diálogo y el acuerdo que reclaman, y generar una alternativa de gobierno".

"Si creen que el Gobierno actual es lo peor que puede pasar a la ciudad, tienen la responsabilidad de hacer una alternativa", y destacó que Barcelona asume responsabilidades de gobierno y Generalitat. Añadió que su administración es la más estable y activa de Cataluña tras la parálisis por la judicialización del PP y por una declaración de independencia irresponsable que llevó a una situación límite, según ella. El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, aseguró que la ciudad necesita unos Presupuestos, y pidió al PDeCAT y a ERC que no den lecciones sobre gestión porque llevaron a Cataluña y Barcelona "contra las rocas" con el proceso soberanista.

También dijo que en el acto del jueves en el Ayuntamiento sobre el Mobile World Congress (MWC) se mostró que los grupos municipales son capaces de unirse en los momentos más importantes, y recordó que la ciudad es líder en España en inversión social. La propuesta de cuentas de Colau prevé un aumento del 2,4% del gasto corriente y capital hasta los 2.642,9 millones de euros, e incrementa en 62,4 millones los recursos disponibles, priorizando combatir las desigualdades sociales y la pobreza, reactivar la economía y reforzar el transporte público.

Trias aseguró que la negociación de las cuentas fueron un "fiasco", y afirmó que en BComú no son buenos estrategas porque vienen del populismo y del activismo, además de afearles que no tienen un modelo claro de ciudad y que se retrasaron proyectos ya iniciados en el anterior mandato. La líder de Cs, Carina Mejías, indicó que el Gobierno municipal transmite "inseguridad e incertidumbre", que el proyecto de BComú es fallido, que los Presupuestos se hicieron de forma poco participativa, y que muchos barceloneses no renovarán la confianza a Colau en las próximas elecciones.

La acusan de la inestabilidad del Ayuntamiento

Alfred Bosch (ERC) criticó que Colau pida la confianza de la oposición cuando no la transmiten, y cree que ella debería pensar en marcharse: "Lo que hace falta urgentemente para restaurar la confianza y la esperanza es cambiar la Alcaldía", porque la inestabilidad, la ingobernabilidad y la falta de confianza es Colau, según él. El socialista Jaume Collboni retiró a Colau su confianza y la acusó de llevar a la inestabilidad rompiendo el pacto de gobierno con el PSC, permitiendo "que la apisonadora del independentismo la hiciera saltar por los aires". Igualmente, considera que BComú pasó de representar la indignación a la impotencia y a la decepción, y que no pueden resolver los problemas de Barcelona cuando el problema es su gobierno.

El líder del PP, Alberto Fernández, aseveró que, tras la cuestión de confianza, la ciudad podrá tener las cuentas aprobadas, pero una alcaldesa reprobada sin apoyo a su gestión: "Barcelona tendrá unos Presupuestos que no le convienen y mantendrá una alcaldesa que no debe". Eulàlia Reguant (CUP) afeó al Ejecutivo que prioriza un modelo de ciudad que no pone a los vecinos en el centro y que les expulsa de la ciudad, y lamentó que Pisarello ponga al mismo nivel la actuación del Govern por el proceso soberanista y la actuación de los partidos que "reprimieron" la voluntad de los catalanes de votar el 1-O.

El concejal no adscrito, Gerard Ardanuy (Demòcrates), aseguró que su voto no va en contra ni a favor de nadie, y garantizó que está dispuesto a continuar haciendo aportaciones al Presupuesto durante el plazo de 30 días que transcurrirá para que sean aprobados automáticamente si la oposición no presenta una alternativa. Algunos líderes municipales destacó las palabras del director de la GSMA, John Hoffman, que reclamó en el acto del jueves que Barcelona debe convencerse de su potencial: Trias, Mejías y Bosch aludieron a ese mismo matiz para reprochar a Colau su "parálisis" en el consistorio, mientras que Reguant lamentó que la ciudad priorice un modelo empresarial que desplaza a los vecinos.

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