OFERTA DE LA GENERALITAT A LOS anticapitalistas

Puigdemont creará nuevos impuestos para contentar a la CUP y salvar sus números

Puigdemont ha enviado a sus ‘socios’ parlamentarios de la CUP un nuevo documento donde acepta crear nuevos impuestos, aunque no incluye un aumento del IRPF a las rentas más altas

Foto: Anna Gabriel, portavoz de la CUP, junto a Carles Pugidemont, presidente de la Generalitat. (Reuters)
Anna Gabriel, portavoz de la CUP, junto a Carles Pugidemont, presidente de la Generalitat. (Reuters)

El Gobierno catalán va entrando poco a poco en el aro que quiere la CUP: en la tarde del lunes, ha enviado a la formación anticapitalista una propuesta en firme aceptando subir algunos impuestos y creando otros para que los radicales aprueben las cuentas para 2017 y no hagan descarrilar el ‘procés’. La CUP enviará la nueva propuesta a sus bases y decidirá el próximo sábado si, finalmente, da luz verde a los números elaborados por el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras.

El documento final pasó el último tamiz del Govern este lunes. El ‘president’, Carles Puigdemont, adelantó al lunes la reunión de su gabinete (las reuniones del Govern son los martes) porque este martes se desplazará a Bruselas con el objetivo de pronunciar una conferencia sobre el referéndum catalán. Y antes tuvo que enviar a sus ‘socios’ parlamentarios de la CUP el nuevo documento, donde acepta crear nuevos impuestos, aunque no incluye un aumento del IRPF a las rentas más altas, tal y como le habían pedido los anticapitalistas.

Neus Munté, portavoz del Gobierno catalán, admitió tras la reunión del Ejecutivo que la nueva propuesta significará destinar 1.070 millones de euros más a temas sociales, “lo que implica que la inversión en gasto social concentra el 77% del total de los servicios de la Generalitat”. Hasta ahora, el Govern había aceptado incorporar nuevas figuras impositivas, como un impuesto sobre el azúcar, otro a grandes establecimientos comerciales y un tercero sobre las estancias en establecimientos turísticos, “lo que permitirá consolidar ingresos anuales de alrededor de 181,8 millones de euros”.

Pero en la última fase de la negociación, que lleva apenas unos días en marcha, Puigdemont ha cedido más, por lo que el Gobierno acepta crear nuevos impuestos, por lo menos uno sobre emisiones de CO2 de vehículos de tracción mecánica, que permitirá recaudar unos 77 millones de euros anuales. Hay otros impuestos que se podrían crear, pero todavía faltan flecos por negociar.

“Es una propuesta unitaria del Gobierno y trabajada entre todos los departamentos, coordinados por Economía. Queríamos una propuesta potente manteniendo criterios de máxima inversión social “, subrayó Munté.

También transige el Gobierno en otros puntos sociales exigidos por la CUP: aumentará la partida a enseñanza en 140 millones de euros, que se gastarán en “la reducción de una hora lectiva y la contratación de profesorado para el refuerzo y la mejora de la calidad educativa”. Asimismo, Puigdemont acepta un fondo de cohesión social de 45 millones de euros para la renta social garantizada, con lo que esta tendrá un techo final de 253 millones de euros y 35 millones complementarios más. “La propuesta se complementa con la creación de diferentes partidas presupuestarias, como la creación de un fondo de cobertura pública de la cooperación, un fondo de lucha contra el cambio climático, un fondo para la formación de personal de las administraciones públicas en materia de igualdad de género y un fondo transversal de recuperación económica y fomento de las cooperativas”, admitió la portavoz de la Generalitat.

Nadie sabe de dónde se sacará el dinero

¿De dónde sale el dinero para tantos fondos y tantas partidas extraordinarias? Nadie lo sabe. El Gobierno tampoco. Munté esquivó entrar en ese pantanoso terreno. “Lo iremos trabajando —anunció, consciente de que la propuesta hecha a la CUP no tiene una base estadística ni real—. Estamos hablando de medidas adicionales. Hablamos de incrementos y de no asignación de todas las partidas, por lo que podremos movilizar recursos de donde sea posible”, intentó explicar. Sobre los fondos de la renta garantizada, aseguró que “iremos concretando sobre la marcha”. Y sobre las mejoras y partidas adicionales a enseñanza, solo aseguró que “son números pensados para la mejora sustancial de las condiciones laborales del profesorado y una mejor atención al alumno”. Pero, sobre el origen de los fondos, ni idea.

La también consejera de Presidencia solo aseguró: “Estamos satisfechos del nivel de debate y de cómo ha avanzado la negociación. Consideramos que es una buena propuesta y somos optimistas respecto a que esto finalice con un acuerdo que nos permita llevar adelante los Presupuestos. Estamos esperanzados y muy animados. Es una propuesta muy trabajada”.

¿De dónde sale el dinero para tantos fondos y tantas partidas extraordinarias? Nadie lo sabe. El Gobierno tampoco. Munté no quiso entrar ahí

Pero, sin embargo, se negó a contestar a la pregunta de si esta es la última propuesta del Gobierno a los anticapitalistas. “Me remito a lo que hemos puesto sobre la mesa: una propuesta de Presupuestos de clarísimo acento social que contemplan las prioridades de esta legislatura, entre ellas la de hacer un referéndum. Solo podemos decir que hemos trabajado y negociado con la voluntad de llegar a un acuerdo. No nos pongamos más presión encima”, subrayó.

Pero queda por saber si la CUP tragará con esa propuesta, ya que uno de sus principales caballos de batalla es que se suba el IRPF a los salarios de más de 60.000 euros anuales, lo que afectaría al 4% de los contribuyentes de Cataluña. Pero, de momento, en los planes de Puigdemont y de Junqueras no entran modificaciones en el terreno de los impuestos personales.

Cataluña

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