Los empleados del Metro de Barcelona preparan un final de invierno ‘caliente’
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ESPERAN PARALIZAR LA CIUDAD EN EL CONGRESO DEL MWC

Los empleados del Metro de Barcelona preparan un final de invierno ‘caliente’

La propia empresa argumenta que se está en pleno proceso de negociación "y no se dan razones objetivas para romperlo, ya que algunos aspectos todavía no se han puesto sobre la mesa"

placeholder Foto: Imagen de 2014 durante una retención de los convoyes del metro de Barcelona. (EFE)
Imagen de 2014 durante una retención de los convoyes del metro de Barcelona. (EFE)

El Metro de Barcelona vuelve a incendiarse. Laboralmente, claro: el comité de empresa tiene ya diseñado un calendario de movilizaciones y paros que comenzarán con una huelga parcial el próximo 2 de febrero (que transcurrirá de 10 a 15 horas, según la documentación ya presentada ante las autoridades) y que tendrá su culminación con huelgas totales los días 22 y 24 de febrero. No es casualidad: en esas fechas se celebra el Mobile World Congress (MWC), la cita tecnológica mundial por excelencia. Y una huelga de Metro en esos días dejará a la ciudad de Barcelona con su imagen por los suelos.

Para la compañía, “resulta incomprensible que se aboque a los trabajadores a una huelga ante un convenio que ha vencido el 1 de enero de 2016”. La propia empresa asegura que fue iniciativa de ella comenzar en el pasado mes de octubre las negociaciones para un nuevo convenio, por lo que se está en pleno proceso “y no se dan razones objetivas para romperlo, ya que algunos aspectos fundamentales todavía no se han puesto sobre la mesa”.

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) rechaza la estrategia de los sindicatos y arguye que su propuesta es firmar un nuevo convenio por 4 años “para dar estabilidad a las relaciones laborales”, mantener las condiciones económicas de los trabajadores “dentro de los límites impuestos por el actual marco legal, normativo y presupuestario derivado de la Ley de Presupuestos del Estado”, adecuar la estructura para prestar “un mejor servicio al usuario “avanzando en la conciliación de la vida personal y familiar” y la “adaptación de la clasificación profesional”.

Pero desde los sindicatos se rechazan los argumentos de la empresa. “Hemos tenido 4 años de congelación salarial, por lo que el primer punto que pedimos es la descongelación. Y el segundo, acabar con la precariedad laboral, ya que en los últimos cuatro años el nivel de temporalidad y las jornadas parciales involuntarias han crecido el 50%”, dice a El Confidencial Óscar Sánchez, representante de la CGT.

Pero también hay otro motivo: la compañía tiene a 3.633 personas en convenio y una ‘bolsa’ de 313 personas con contratos “fuera de convenio”. Entre 2011 y 2014, la masa salarial de los trabajadores descendió en 3,5 millones de euros y el coste medio del personal de convenio disminuyó en 95 millones: la media salarial pasó de 37.409,74 en 2011 a 37.314,73 euros en 2014.

Para Transports Metropolitans de Barcelona, los sindicatos han echado mano de datos que no son contrastables, puesto que parten de premisas falsas

Paralelamente, la masa salarial del personal directivo (que es el de la ‘bolsa’ antes aludida) aumentó en 1,42 millones de euros. Y el coste medio del personal directivo creció en 10.900 euros anuales, pasando de un salario medio de 76.238,95 euros a 87.119,75 euros. Por tanto, los costes de los directivos han crecido un 14,27% en plena época de crisis y de grandes recortes.

Datos contradictorios

Desde la empresa se niega la mayor. “Entre 2011 y 2014, el coste medio por empleado sujeto a convenio ha crecido el 3,42%, mientras que el coste del personal fuera de convenio ha sido de un 0,5%, de lo que se deduce que la congelación salarial afectó esencialmente al personal que está fuera de convenio”, indican a El Confidencial fuentes de TMB. Para la compañía, los sindicatos han echado mano de datos que no son contrastables, puesto que parten de premisas falsas.

Sí admiten que “no se ha presentado todavía en la mesa de negociación una propuesta económica por parte de la empresa, pero la parte sindical presentó una plataforma que comporta un incremento elevado en salarios, por lo que dispara el coste laboral. Y la empresa ha de moverse dentro de los márgenes que nos permiten los presupuestos. Nuestra referencia en estos momentos es el 1% en el que se mueve el sector público”.

Los representantes de los trabajadores se muestran críticos con el posicionamiento de TMB. “Hemos pedido a la empresa que nos especifique los costes de este personal, desde nóminas hasta tarjetas, dietas o gastos de representación, pero se niega a facilitar esa información. Y cuando nos sentamos a hablar, siempre se les excluye para no tener que dar explicaciones”, añade Óscar Sánchez.

El comité de empresa sospecha que varias decenas de salarios pueden superar de largo los 100.000 euros, “ya que muchos de los salarios fuera de convenio se han ido situando incluso a partir de los 40.000 o 50.000 euros, por lo que habrá muchos otros que deben ser mucho más elevados para llegar a la media de 87.000 euros per cápita”.

La evolución de los empleados fuera de convenio no deja de ser sospechosa: de unos 50 o 60 hace cuatro años, se ha llegado a la friolera de 313 en la actualidad, contando a técnicos, directivos, asesores, adjuntos, etcétera. De momento, el comité planteará la batalla en el terreno económico (reivindicando la descongelación salarial), pero también en el administrativo, intentando acceder al conocimiento de los contratos de la empresa, incluidos los altos directivos. Es la primera parte de una batalla que se libra para llegar al control total absoluto de las empresas del ámbito público.

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