EL PASADO 11-S MANTUVIERON UNA ‘CUMBRE’ EN BARCELONA

Ocho partidos políticos del resto de España apoyan la secesión en Cataluña

La CUP no está sola en su periplo. Sostiene fluidas relaciones con otras organizaciones de otras zonas con las que mantiene frecuentes contactos y con las que comparte objetivos y hojas de ruta

Foto: El presidente de Sortu y parlamentario de EH Bildu, Hasier Arraiz (i), y el diputado de la CUP, David Fernández (d). (EFE)
El presidente de Sortu y parlamentario de EH Bildu, Hasier Arraiz (i), y el diputado de la CUP, David Fernández (d). (EFE)

¿Los independentistas catalanes están solos en su proceso secesionista? ¿Los españoles son contrarios a la hoja de ruta soberanista? No. Los independentistas radicales catalanes tienen amigos en el resto de España que les apoyan. No están solos en el periplo. La Candidatura d’Unitat Popular (CUP), el partido que logró 10 escaños en las elecciones del pasado 27 de septiembre, sostiene fluidas relaciones con otras organizaciones de otras zonas de España con las que mantiene frecuentes contactos y con las que comparte objetivos y hojas de ruta. Y ni qué decir tiene que Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) o Convergència Democràtica (CDC), que integran la candidatura Junts Pel Sí, han firmado coaliciones y acuerdos con otras fuerzas políticas nacionalistas e independentistas del resto de España

El pasado 11 de septiembre, la Diada Nacional catalana, la CUP y ERC convocaron una cumbre de amigos en Barcelona, en la que se elaboró un documento titulado ‘Declaración por las libertades del pueblo catalán’. “El 27 de septiembre están en juego las libertades de las y los catalanes, pero también las posibilidades de abrir un tiempo nuevo en las relaciones entre nuestros Pueblos (sic)”, dice el texto. Y añade: “De ahí que, además de expresar nuestro apoyo al derecho de la Nación catalana a decidir su futuro, mostremos nuestro más firme rechazo a cuantas acciones cuente con emprender el Estado español para impedir el ejercicio de dicho derecho”.

El documento incluye siete puntos que pretenden ser una especie de manifiesto en el que incluye, por ejemplo, que “la ciudadanía catalana, a la que se ha imposibilitado expresarse por medio de un referéndum, tiene derecho a expresar su voluntad, y así lo hará en las elecciones del 27 de septiembre, cuyo carácter plebiscitario y/o constituyente reconocemos de forma expresa”. Recoge también el escrito que “el respeto a la voluntad del pueblo catalán puede y debe abrir una vía democrática, cimiento a su vez de un nuevo modelo de relación entre los pueblos de la Península”. Rechaza el actual modelo europeo y clama por “un marco de relaciones más justas y solidarias en Europa, que deje atrás modelos de imposición y hurto a la soberanía como el aplicado en Grecia”.

El líder de la CUP en el Parlament, Antonio Baños. (EFE)
El líder de la CUP en el Parlament, Antonio Baños. (EFE)

Por último, asegura: “Aspiramos a construir una nueva Europa, que respete el derecho a existir y a decidir de los pueblos, en base a un modelo de justicia social, que libre a los pueblos del chantaje de la deuda y preserve los derechos sociales básicos y las libertades”. Unos postulados que coinciden plenamente con las reclamaciones de la CUP.

¿Quiénes son los ‘amigos’ que firmaron el manifiesto?. Previsible: por parte catalana, estuvieron presentes en la reunión representantes de ERC y de la CUP. Pero, además, estaban Andecha Astur, Euskal Herria Bildu (EH Bildu), el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Izquierda Castellana (Izca), El Bloc Nacionalista Valencià (BNV), Més per Mallorca (MES), Chunta Aragonesista (CHA) y Puyalón de Cuchas.

La conexión 'abertzale'

Los contactos del radicalismo vasco y catalán vienen de hace tiempo. Por si fuera poco, algunos miembros de la izquierda vasca terminaron por recalar en Barcelona y, concretamente, en casas ‘okupadas’, una de las canteras de donde la CUP ha recibido más apoyo. Pero, al margen de los lazos trabados en los círculos antisistema, las organizaciones extremistas catalanas siempre han mantenido contactos con organizaciones similares de Euskadi. ERC también ha cultivado esos lazos durante muchos años, aunque no encontró en los círculos 'abertzales' tantos apoyos como los radicales de la CUP.

Las fuerzas de seguridad detectaron y comprobaron que muchas de las técnicas de guerrilla urbana o ‘kale borroka’ aplicadas los últimos años en Barcelona habían sido enseñadas por gente desplazada desde el País Vasco hasta la capital catalana, y se llegó a controlar a dirigentes 'abertzales' que se camuflaban en los ‘casales’ antisistema. También se tiene constancia -y así figura en algunos informes tanto de los Mossos d’Esquadra como del Cuerpo Nacional de Policía- de la intensa e histórica relación de algunos dirigentes del independentismo catalán con círculos radicales y de la izquierda 'abertzale' vasca. Esos dirigentes están vinculados en su mayoría, a la CUP, aunque también hay algunos implicados con la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la organización promotora de las mayores movilizaciones de los últimos años.

Los representantes de EH-Bildu, Maite Ubiría (i); Bloque Nacionalista Galego (BNG), Xavier Vence (c), y Candidatura d'Unitat Popular (CUP), Roger Castellanos (d), con el documento a favor de los pueblos a decidir. (EFE)
Los representantes de EH-Bildu, Maite Ubiría (i); Bloque Nacionalista Galego (BNG), Xavier Vence (c), y Candidatura d'Unitat Popular (CUP), Roger Castellanos (d), con el documento a favor de los pueblos a decidir. (EFE)

En Galicia, en cambio, es ERC la que mantiene mejores relaciones que nadie con el BNG. A pesar de que este ha firmado acuerdos con Convergència, siempre ha visto en los republicanos su álter ego catalán. Un sector del BNG, alineado a Unión do Povo Galego (UPG), se identifica más con la CUP. UPG es el partido más importante de los que integran el Bloque.

El BNV, más conocido como Bloc, es una coalición surgida de varias organizaciones progresistas de Valencia que acabó ensanchando su base electoral en la candidatura de Compromís, que hoy gobierna la ciudad de Valencia y ha permitido a los socialistas recuperar el Gobierno autonómico. También tiene un diputado en el Congreso.

Pocos y mal avenidos

Una de las características del independentismo de fuera de Cataluña son las tensiones internas. Exactamente lo mismo que ocurre en Cataluña, donde periódicamente organizaciones radicales acaban dinamitándose internamente por enfrentamiento de sus dirigentes. Como buenos ibéricos, en el resto de España ocurre exactamente lo mismo. La CHA, formación que llegó a tener dos diputados en el Congreso, es también un partido anticentralista que se ha apuntado al radicalismo puntualmente. Su mayor éxito fue tener, durante dos legislaturas, al cantautor José Antonio Labordeta como diputado en Madrid. En 2008, perdió el diputado que tenía pero lo volvió a recuperar en 2011. En las últimas elecciones autonómicas, bajó de cuatro a dos el número de sus representantes en la Cámara aragonesa. En las europeas de 2014, La Chunta se presentó en una amplia coalición donde también estaba el Bloc y que apoyaba MES.

Puyalón de Cuchas es un grupúsculo independentista desgajado, precisamente, de CHA en 2008. Su apoyo popular es mínimo: solo tiene un concejal. En 2014, acudió a las europeas diluido en las candidaturas radicales de formaciones independentistas, junto al BNG, Bildu, Andecha Astur y Alternativa Nacionalista Canaria. En las últimas municipales, se volvió a diluir en la candidatura Zaragoza en Común, que integra a organizaciones como IU, Podemos, Equo o Piratas.

Labordeta presentando su libro sobre su paso por el Congreso. (EFE)
Labordeta presentando su libro sobre su paso por el Congreso. (EFE)

Los asturianos de Andecha Astur son otra organización con mínima expresión en su territorio, con querellas internas entre dirigentes y coaliciones para presentarse a las diferente selecciones, aunque siempre cosecharon sonoros fracasos. Uno de sus principios recoge específicamente que “es una organización internacionalista que reclama la solidaridad con todos los Pueblos de la Tierra (sic), muy especialmente con las nacionales sin Estado y los países que están siendo expoliados”.

Los mallorquines de MES, por su parte, han vivido, desde su fundación en 2013, una convulsa historia, en la que no falta un intento de integración de ERC en las Baleares, aunque finalmente expulsaron a los republicanos, a los que acusaron de no acatar el sistema de primarias de MES.

Izca, por su parte, es un partido soberanista que reclama una nación formada por Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, La Rioja y Cantabria, formado en 2002 por Izquierda Comunera, Unidad Popular Castellana, Juventudes Castellanas Revolucionarias, Mujeres Castellanas, Círculo Castellano de Toledo y Partido Comunista del Pueblo Castellano. Apenas ha tenido apoyo en las urnas. Ello no fue óbice para que sus dirigentes mantuviesen estrechos lazos con la izquierda 'abertzale', hasta el punto de participar en homenajes a militantes de ETA. Una de sus dirigentes, Doris Benegas, hermana del histórico militante socialista Txiki Benegas, fue denunciada por sus contactos con el mundo de ETA y con la ilegalizada Batasuna. Algunos círculos de Izca también se han relacionado tradicionalmente con la “tropa de choque” de los 'abertzales' en Madrid y con los núcleos duros de las peñas violentas de los seguidores del Rayo Vallecano.

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