EL CLÍNICO EN CONTACTOS PARA PRIVATIZARSE

La sanidad catalana perderá hasta 7.200 puestos de trabajo a corto plazo

La privatización parcial de los hospitales públicos catalanes está a la vuelta de la esquina. Nadie esconde ya que ésta es una de las metas de

Foto: La sanidad catalana perderá hasta 7.200 puestos de trabajo a corto plazo
La sanidad catalana perderá hasta 7.200 puestos de trabajo a corto plazo

La privatización parcial de los hospitales públicos catalanes está a la vuelta de la esquina. Nadie esconde ya que ésta es una de las metas de las direcciones de la mayoría de los centros, con el visto bueno de la consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña, que dirige Boi Ruiz, ex presidente de la patronal Unión Catalana de Hospitales (UCH). “Ya no es una privatización encubierta, sino con todas las de la ley”, asegura a El Confidencial Carme Navarro, secretaria general sanidad de CCOO.

Y para ello, valga como muestra el hecho de que una de las opciones para que el emblemático Hospital Clínico cambie su estatus es su asociación con el Hospital Sant Joan de Déu (de titularidad privada pero de uso público). Este centro no recibirá fondos públicos para terminar las obras que tiene en curso, sino que éstas serán sufragadas con fondos privados de las mutuas. Entre los dos hospitales ya han comenzado conversaciones en este sentido: la estrategia es que Sant Joan de Déu entre en la dirección del Clínico, con lo que culminaría una primera fase de la privatización de este último, materializada en un cambio de su estatus jurídico para que deje de depender de los presupuestos y las directrices de la consejería de Salud. Alberto Sancho, líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) en el Hospital Clínico, subraya que “nuestra alarma no es sólo laboral, sino social. Está en peligro el sistema de sanidad y de bienestar social”. El comité de empresa ha convocado concentraciones todos los miércoles para protestar por la política de recortes anunciada (ver noticia).

Pero hay más: un total de 7.200 personas pueden perder su empleo en el sistema sanitario público catalán en los próximos meses. Son números de la Unión General de Trabajadores (UGT) de Cataluña, recogidos en un informe sobre la situación en el sector de la salud. “De ellos, 4.000 pertenecen al Instituto Catalán de la Salud y 3.200 a la Red Hospitalaria de Utilización Pública (XHUP). Pero a ellos hay que añadir los jubilados cuyos puestos de trabajo no se cubrirán y los trabajadores indirectos. El futuro es muy negro. Es el fin del sistema igualitario de la sanidad que había hasta ahora”, denuncia Raquel Gil, secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de la UGT a El Confidencial.

Los números que tiene este sindicato son inapelables, porque sus cálculos se basan en las cifras que las direcciones de diferentes hospitales han hecho llegar a los respectivos comités de empresa. En el Hospital Clínico, el recorte será de 24 millones de euros, con casi 100 camas menos y una drástica reducción en verano. En el hospital Vall d’Hebron, las jubilaciones no cubiertas son 117 y la reducción de personal, de 33. Pero además habrá 18 quirófanos de tarde cerrados, 56 plantas cerradas y 557 camas que se eliminarán del 1 de junio al 30 de septiembre. Además, los pacientes que se tengan que operar, deberán ingresar el mismo día de la operación. El ahorro que quiere alcanzar con ello Vall d’Hebron es de 56,9 millones de euros, aunque la Generalitat le exige que recorte 78 millones.

En el hospital de Sant Pau, se eliminarán 52 camas y habrá recortes en el bloque quirúrgico de 1,37 millones, de 750.000 euros anuales en laboratorios y de otros 355.000 euros más al año en radiología.

La consejería de Salud ha decidido, de momento, recortar el presupuesto del 2010 en un 10%, situándolo en 9.159 millones de euros. Con ello, el coste por tarjeta sanitaria se sitúa en 1.198 euros, a niveles del 2007. Fuentes del mencionado Departamento reconocieron a este diario que “hasta la próxima semana no tendremos los números definitivos, porque hemos de esperar a ver los planes que aplican los centros”.

El cambio del sistema

No hay duda de que el sector sanitario está en un momento de mutación y camina hacia una liberalización en toda regla. “Evidentemente que hay un cambio de modelo. No son medidas de choque para hacer frente a una situación coyuntural. Lo que hay es una auténtica involución del nivel asistencial y de la calidad de la sanidad que va a costar décadas recuperar”, señala Raquel Gil.

La dirigente de CCOO, Carme Navarro, también alerta del desmantelamiento del sistema sanitario. “CiU había prometido que iba a rebajar las listas de espera y a salvaguardar el sistema público, pero está haciendo justamente lo contrario. En realidad, hay grupos de presión que ya intentaron hace ocho años provocar un cambio en el sistema, pero es ahora cuando han encontrado las circunstancias oportunas para ello”, señala a El Confidencial. Navarro también acusa de que “quieren convencer a la gente de que no hay alternativa, pero es mentira. Con los recortes que han anunciado no se ahorra, pero en cambio no se toman otras medidas que sí podrían ser beneficiosas. Por ejemplo, con la racionalización de la farmacología y la aplicación de los criterios de calidad habría suficiente para mantener el sistema”. Lo que pasa es que algunos grupos quieren que se privatice todo y que una parte de la población que se la pueda pagar dependa de la sanidad privada y el resto que vuelva al antiguo sistema de beneficencia pública”. La dirigente de CCOO reclama, al hilo de esta situación, “que se genere un debate social. La población debe saber lo que está pasando. Y un cambio como el que pretenden debe hacerse con un debate público y por consenso político”.

De similar opinión es Raquel Gil, que subraya que “hay una perversidad en la actuación de la Administración: dicen que si hay estos recortes, se ahorrará en costes. Pero habrá muchos más gastos derivados, ya que las bajas serán más largas y el gasto se hará igualmente. Lo que hacen es dilatar ese gasto en el tiempo”.El personal de los hospitales va comenzando a soliviantarse. A través de las redes sociales, ya se ha generado un movimiento bajo el lema Indignados, que ha convocado en Barcelona una concentración para el próximo día 13. El día 14, los grandes sindicatos también realizarán una manifestación. Todos excepto CGT, que dará apoyo a los movimientos de trabajadores y realizará también una manifestación paralela a la de CCOO y UGT el mismo día 14. Pero los movimientos de protesta van tomando forma. Hasta los trabajadores más escépticos se van dando cuenta de que algo va a cambiar.

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