"Para dirigir al colectivo de los forenses de Málaga hay que estar muy limpio"
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ENTREVISTA AL JEFE DE SERVICIO MÁS VETERANO

"Para dirigir al colectivo de los forenses de Málaga hay que estar muy limpio"

Emilio de la Cruz asumiría el cargo del director del Instituto de Medicina Legal de Málaga si Sebastián Díaz Ruiz abandona el puesto tras revelar este diario que carece de compatibilidad

Foto: Fachada de la Ciudad de la Justicia de Málaga, sede del Instituto de Medicina Legal de Málaga (EFE).
Fachada de la Ciudad de la Justicia de Málaga, sede del Instituto de Medicina Legal de Málaga (EFE).

Emilio de la Cruz lleva 35 años trabajando como médico forense. Defiende la labor profesional como jefe de los forenses de la provincia malagueña de Sebastián Díaz Ruiz, director en funciones del Instituto de Medicina Legal, investigado por la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, "para ver qué ha podido pasar" con la actividad privada de este director.

Sobre los embalsamamientos que Díaz realizó durante años sin compatibilidad, como publicó en exclusiva este diario el pasado 27 de junio, señala que se trata de un "problema personal". "A mí me sorprendió la noticia de que Sebastián hiciera embalsamamientos irregulares, como se ha publicado", explica De la Cruz en una entrevista concedida a El Confidencial. "No lo sabía. Cuando se publicó estaba de guardia y no he visto a Sebastián. Me sorprende que cualquier persona haga una actividad irregular".

Foto: El médico forense Sebastián Díaz Ruiz.

"Si ha cometido una irregularidad supongo que recibirá un expediente disciplinario. Para un puesto de dirección, como el de los forenses de Málaga, como en cualquier otro puesto directivo, hay que estar muy limpio", resalta. Díaz Ruiz, como acreditó este diario, realizó la autopsia y el embalsamamiento de un mismo cadáver, una práctica que no está permitida. "No parece muy normal que un cadáver que tú has intervenido luego lo prepares para embalsamarlo. La irregularidad es realizar la actividad sin compatibilidad".

"No me interesa la dirección"

Este forense asumiría, de modo provisional hasta la convocatoria de otro concurso, el cargo de Díaz Ruiz si no sigue en el cargo al ser jefe de servicio con más antigüedad en el puesto de jefe de laboratorio. De la Cruz no tiene "ningún interés" en ser director del IML. "No me interesa la dirección, porque no tendría tiempo para sacar el trabajo que ya tengo adelante".

"Si soy director, que espero, en el caso de que así se decida, dure lo menos posible, que la administración lo resuelva rápido porque yo no quiero ese cargo". ¿Debería seguir el actual jefe de los forenses en su cargo? "Hombre, creo que como es un puesto de libre designación, quien confíe en él es quien tiene que decir si sigue o no sigue", relata a El Confidencial.

placeholder Sebastián Díaz Ruiz
Sebastián Díaz Ruiz

También denuncia el "cierto vacío legal" que existe en los embalsamamientos. "Yo estoy al margen de esa actividad. Hace ya muchos años que no la hago. La inmensa mayoría de los forenses de Málaga no los realizamos. Al ser una actividad privada no trasciende quién lo hace y quién no". "Es como si un médico del SAS (Servicio Andaluz de Salud)", aclara, "que quiere montar una consulta privada y si la compatibilidad no se la conceden pues no la puede hacer".

El jefe de laboratorio del IMLG explica que se encuentra "al margen" de esa actividad. "Hace muchos años que no la hago. La inmensa mayoría de los forenses de Málaga no los realizamos. Al ser una actividad privada no trasciende quién lo hace y quién no", detalla. Los forenses recuerdan que la guerra de precios de los embalsamamientos empezó cuando las funerarias contrataron a sus propios médicos.

Las prácticas de embalsamamiento se encuentran "perfectamente reguladas" en el reglamento de la policía mortuoria de Andalucía

También insiste en que estas prácticas se encuentran "perfectamente reguladas" en el reglamento de la policía mortuoria de Andalucía, que entró en vigor el 3 de mayo de 2001, aunque se indica en esta norma que los tienes que realizar un médico "debidamente acreditado". "El problema es que no se especifica en qué consiste esa acreditación".

Sostiene este jefe de servicio que es Sanidad quien tiene constancia de los forenses que practican estas actividades tanatológicas. "Cada médico tiene que firmar un acta, con su nombre y apellidos, además de hacer constar su número de colegiado". Llevan pidiendo mucho tiempo que en sus actuaciones no trasciendan tantos datos, como lo han conseguido policías, "con los que siempre colaboramos". "Nosotros", aclara, "solo recibimos órdenes de jueces, tribunales y fiscales".

En el Instituto de Medicina Legal de Málaga la mayoría de los médicos que trabajan "han superado sus oposiciones" y están "perfectamente capacitados para realizar su labor". Sobre los pagos en B, denunciados por los propios profesionales, según fuentes del sector consultadas por El Confidencial, explica que se trataría "en todo caso de una infracción tributaria y no disciplinaria. Será Hacienda la que tendría que haber investigado o recogido esa información".

Foto: Sebastián Díaz Ruiz.

De la Cruz rechaza que existan "zonas oscuras" en su profesión. Admite que la actividad que realizan los forenses, mucho más amplia que autopsias o embalsamientos, quiere dejar muy claro, "es una actividad desconocida porque a nadie le importa". Las autopsias judiciales solo la pueden desarrollar los médicos forenses "no hay nadie más que las pueda hacer", mientras que las autopsias clínicas solo las realizan los médicos anatomopatólogos en los hospitales.

El jefe del laboratorio del IML resalta también cómo la funeraria judicial solo tiene el cometido de recoger el cadáver y trasladarlo al instituto. Puede ocurrir que mucha gente que fallece tenga contratado el seguro con una funeraria. Entonces a partir de que la empresa fúnebre deja el cadáver en el Instituto de Medicina Legal, la funeraria judicial ya no tiene nada que ver y este trabajo lo asume la compañía asignada a la familia. ¿Qué ocurre? Que existen muchos cadáveres que recoge la funeraria judicial que no tienen funeraria y entonces es la judicial la que se encarga del cuerpo.

En el IML de Málaga trabajan unas 70 personas, se tramitan más de 20.000 asuntos al año, y se atienden más de 1.000 muertes violentas

Las guardias también es un tema de debate en la sede del IML. Cruz defiende el criterio del actual director, "que ha conseguido un reparto absolutamente equitativo entre todos los médicos forenses y los que quieren hacerla. La guardia es un derecho y una obligación. Es nuestro reglamento se especifica que todos los forenses tienen que realizar las guardias. Lo que pasa es que si hay volumen suficiente de gente puedes no hacerlas". Actualmente existe una carpeta común entre todos los miembros del instituto que detalla la distribución de todas las guardias "de forma voluntaria".

Fuentes del Instituto de Medicina Legal consultadas por El Confidencial describen cuáles son las funciones de los directores: "En su calidad de cargos de confianza política, o Puestos de Libre Designación (PLD), gozan de una serie de prebendas tales como no tienen control horario, son ellos los que controlan el horario a los demás; Quedan liberados de funciones médico-forenses, pero realizan guardias como todos los forenses, con lo que se genera un segundo sueldo y además son ellos los que planifican las guardias".

En el IML de Málaga trabajan unas 70 personas, se tramitan más de 20.000 asuntos al año, de muy diversa condición y se atienden más de 1.000 muertes violentas. Desde la desaparición del médico del Registro Civil, esta función la han asumido los médicos forenses, que cumplimentan los certificados de defunción, que los médicos clínicos se niegan a firmar, o realizar autopsias en muchos casos de muertes súbitas de causa natural.

Más allá de las autopsias

Un médico forense con más de 30 años de experiencia explica a El Confidencial que su profesión resulta "del todo vocacional y, en cierto modo, ingrata". "No siempre bien vista o entendida por buena parte de la sociedad, ni por supuesto reconocida. La medicina forense es mucho más que el levantamiento o la autopsia de un cadáver, e modo que cuando hay que valorar unas lesiones, reconocer a una persona que ha sufrido agresión sexual, determinar su estado mental, su capacidad o valorar la posibilidad de un internamiento psiquiátrico por motivo de una enfermedad mental, o una actuación médica ante una supuesta mala praxis, detrás siempre habrá un médico forense que, desde el anonimato, pero con el máximo rigor y honestidad personal y profesional, emitirá un informe preciso para que el juzgador realice sus funciones de una forma más justa".

Ángel San Frutos Sanz, tesorero y representante de la Asociación Española de Profesionales Tanatopractores, explica a este diario con detalle cómo funciona su trabajo. "Un embalsamamiento puede ser de una persona que ha fallecido de forma traumática (fallecimiento judicial en el sector funerario), o bien de una persona que fallece de forma natural, aunque se desconoce a ciencia cierta la causa de este. A nivel funerario, hay una gran diferencia en la preparación e higienización de un cuerpo a otro y por supuesto, en su embalsamamiento".

Para el embalsamamiento, se requiere "al menos entre hora y media y 3 horas dependiendo del caso y en traumatismos muy severos"

El directivo de esta asociación relata que para hacer bien esta preparación, así como su embalsamamiento, se requiere "al menos entre hora y media y 3 horas dependiendo del caso y en traumatismos muy severos, incluso podemos llegar a preparaciones de más de 8 horas. El producto Complucad fue retirado por el Ministerio de Sanidad en el año 2012. En el torrente sanguíneo, para una buena conservación, se usan productos con formaldehído".

Reclaman en este colectivo que luchan para que la profesión del tanatopractor sea reconocida en España "así como en Europa y América". "Somos nosotros los profesionales cualificados y preparados para realizar trabajos de higienización, conservación, embalsamamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético del cadáver, estamos en continua formación y luchando día a día con la administración para que nuestra profesión se regule y supervise de forma adecuada.
Nuestro trabajo es más que un trabajo, es un arte".

Admite "un abuso" de "algunos médicos"

Eso si, también admite San Frutos que es cierto que ha existido "un abuso" por parte de algunos médicos, "una minoría", aclara, "los cuales cobraban precios altos (no nos constan importes superiores a 1.500 euros), trabajos que por su condición de funcionarios, no pueden ejercer de forma privada, salvo que tengan autorización para ello y compatibilidad, por eso ahora está mucho más controlado".

Sentencia un médico forense andaluz: "Gracias a nuestra labor, muchos delincuentes están en prisión y muchas personas tienen una valoración profesional justa". "Tenemos claro que no se nos puede meter a todos los forenses en el mismo saco del negocio turbio de la muerte", remata un profesional de prestigio.

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