espiral de violencia en la costa del sol

"La sonrisa del payaso": el último ajuste de cuentas estremece Marbella

La violencia este verano ha desatado las alarmas en Marbella, Fuengirola y Estepona. Las bandas empiezan a campar a sus anchas

Foto: Foto de archivo de la ciudad de Marbella.
Foto de archivo de la ciudad de Marbella.
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La espiral de violencia acumula este trimestre episodios brutales en el triángulo Marbella-Fuengirola-Estepona. La ultima victima ha sido un escocés con el cual se ensañaron sus agresores. Según ha sabido El Confidencial, al británico le cortaron la comisura de los labios y le obligaron a gritar hasta desgarrarse la cara en los extremos. “Una imagen escalofriante”, según fuentes de la investigación, que responde al macabro método de "la sonrisa del payaso".

El hombre no llevaba más de tres horas en Marbella cuando sus agresores lo reventaron. Todos los indicios apuntan al ajuste de cuentas. La Policía Nacional mantiene abierta esta vía de investigación para averiguar quién está detrás y cuál era su objetivo. Los agentes encargados del caso tratan de determinar si está relacionado con las bandas del crimen organizado que operan en Marbella: esta forma de tortura tan peculiar es el mismo modus operandi, según señalan fuentes de la investigación, que el de los ajustes de cuentas entre bandas rivales en Reino Unido, concretamente en Glasgow.

El ensañamiento con el ciudadano escocés ha dejado cierta extrañeza entre los investigadores. La paliza ocurrió debajo de uno de los puentes de la autovía A7. Primero le cortaron las orejas y le pegaron dos tiros en las piernas. Después le hicieron gritar hasta desgarrarse la cara. Ni los gritos, ni los disparos se escucharon. El arma llevaba silenciador. A la victima la encontraron destrozada y ahora se encuentra en el Hospital Costa del Sol.

Es el mismo modus operandi, según señalan fuentes de la investigación, que el de los ajustes de cuentas entre bandas rivales en Reino Unido

Muerto a tiros y bombas en papeleras

Este pasado lunes por la mañana, otro ciudadano británico sufría un accidente de tráfico cerca de Puerto Banús. Cuando el inglés salió del coche ileso, portaba un arma de fuego. El individuo no se esperó en el lugar para recibir ayuda, sino que salió huyendo del lugar del accidente. Horas después, la policía local de Marbella, con los datos aportados por los testigos presenciales, identificó al sospechoso y llegó a un hotel de Estepona, donde se alojaba el individuo. El mismo les abrió y, al intentar detenerle, los agentes fueron recibidos a tiros y allí mismo abatieron al agresor. Tras las averiguaciones de la brigada de Policía Científica se ha descubierto que tenía antecedentes por tráfico de drogas y tenencia de armas.

Pocas horas después de ese suceso en el hotel, las alarmas saltaron en la calle Lavanda de Altos de los Monteros, cuando dentro de una papelera aparecía una bomba de dinamita. Según ha sabido este diario, aunque la policía apunto en un principio que era “un artefacto pequeño abandonado en el campo”, realmente se trataba “de dos bolsas de plástico de un centro comercial de Cataluña y otra de un centro comercial extranjero con dinamita dentro”. En la misma zona residencial, los técnicos especialistas en desactivación de explosivos (TEDAX) de la policía detonaron la bomba de forma controlada. Los expertos comprobaron que el artefacto tenía todos los sistemas de accionamiento de una bomba para detonarla a distancia. Las vías de investigación van desde si el suceso está relacionado con el crimen organizado: una «acción selectiva» contra alguien en concreto, e incluso, con el británico abatido a tiros por la policía.

El trimestre más duro de la Costa del Sol

La espiral de violencia en la Costa del Sol tiene sus orígenes a principios de mayo en Marbella. Un presunto narco español de 36 años, apodado 'El Maradona', fue asesinado en la puerta de la iglesia parroquial Virgen del Rocío de San Pedro de Alcántara cuando se subía a su coche. Un sicario le descerrajó cinco tiros después de que su hijo hiciera la primera comunión. Un día después, un magrebí fue liberado en la parte posterior del centro comercial La Cañada, en Marbella después de permanecer secuestrado y maniatado más de 24 horas. El 7 de mayo una pareja era abandonada en la cuneta cercana al Hospital Costa del Sol. El matrimonio había sido secuestrado 24 horas antes. La mujer presentaba solo heridas por golpes, pero el marido ya estaba muerto cuando llegó la policía.Tenía varios traumatismos e impactos de bala y había sido torturado.

Explosiones de coches de alta gama, quema de restaurantes y tiroteos se acumulan como casos sin resolver en la zona

El verano estuvo plagado de sustos en Marbella. La explosión de un vehículo de alta gama de nacionalidad magrebí sembró la alarma en Puerto Banús en agosto. Los ocupantes salieron ilesos, pero al día de hoy, nada se sabe sobre el suceso, ni tampoco de los dueños del coche, un Audi Q7 de matrícula de un país árabe. Días después de la explosión, varios encapuchados con garrafas de gasolina quemaban un restaurante en el mismo perímetro de la zona de Banus. Los hechos sucedieron de madrugada en el establecimiento Wallace Marbella, frente a la gasolinera del acceso al recinto portuario.

A finales del mismo mes, en los aparcamientos de la famosa sala Olivia Valère, hubo un tiroteo entre dos hombres de origen holandés y belga, que esa noche habían estado de fiesta en la discoteca. Al subirse al coche empezaron a recibir disparos. Alguien les estaba esperando en el exterior, y abrió fuego contra ellos. Las víctimas fueron trasladadas al hospital Quirón de Marbella.

Un sicario en bicicleta

Pero sin duda el crimen más llamativo de agosto fue el del sicario que disparo desde una bicicleta. El asesinato, del que se ha hecho cargo la Unidad contra las Drogas y el Crimen Organizado (Udyco), ocurrió cerca de Guadalmina, en la urbanización El Campanario de Estepona, y sigue sin esclarecerse. Se sabe que el hombre fue asesinado a balazos con enseñamiento desde una bicicleta por un sicario con el rostro cubierto por el pasamontañas. El cadáver presentaba tres impactos de bala en la cabeza y media docena más repartidos por el cuerpo. La victima un hombre de 34 años, español de origen magrebí y vecino de Ceuta. El autor del crimen huyo en dirección a la autovía, donde había un vehículo esperándole y nada más se sabe de la investigación.

Un hombre fue asesinado a balazos con enseñamiento desde una bicicleta por un sicario con el rostro cubierto

El caso que sí ha resuelto la Guardia Civil es el crimen de Mijas, ocurrido el 17 agosto, aunque la investigación aún sigue abierta. En este suceso dos hombres de origen sueco fueron secuestrados y torturados en la urbanización Puebla Tranquila.

Los vecinos alertaron de una posible reyerta en una vivienda al escuchar sus gritos. Cuando los agentes llegaron, una de las víctimas estaba agonizando, murió poco después, y la otra llegó malherida al hospital con lesiones de arma blanca y de fuego. Horas después, los investigadores detuvieron a tres compatriotas de estos como presuntos autores.

"Es una lucha entre bandas para quedarse con el monopolio del negocio del narcotráfico y lo pagamos nosotros", dicen los vecinos

Miedo de los ciudadanos

Colectivos de la Costa del Sol piden a los investigadores la implicación de todos los estamentos en la persecución del narcotráfico para que los delitos como los ajustes de cuentas, que estos días están marcando la actualidad en Marbella, cesen. Para Diego Escalona, el representante del colectivo ‘Marbella se queja', "los tiroteos han corrido como la pólvora en la ciudad. Estamos preocupados por esta oleada de violencia sin precedentes. Tenemos miedo por nuestros niños. Es una lucha entre bandas para quedarse con el monopolio del negocio del narcotráfico y lo estamos pagando los ciudadanos”. Según Escalona, "cuando a un grupo de narcos le roban una partida o le dejan una deuda, responden lanzando estos mensajes de autoridad a la competencia. Mensajes que suelen escribirse con sangre”.

Manuel Fernández Valdivia, activista de colectivos vecinales de San Pedro Alcántara, lugar donde se produjo el primer tiroteo en la Iglesia Virgen del Rocío, significa a El Confidencial que “tanto el anterior gobierno de Rajoy como el actual de Sánchez están jugando a que aquí no pasa nada, en un vago intento de proteger la imagen de la Costa del Sol y Marbella. Los crímenes van en aumento y no se ve una mayor actividad policial, como sí ha ocurrido en la zona del Campo de Gibraltar. Mentir y dejar que actúen los pocos medios que actualmente disponemos no es la solución. Y cuando se quiera hacer algo, ya será tarde y las mafias harán de la Costa del Sol un espacio difícil para la vida cotidiana y el turismo". "Necesitamos -continúa- más comisarías de Policía Nacional y cuarteles de la Guardia Civil, por ejemplo, en San Pedro Alcántara. Estamos en medio de una guerra, aunque el Gobierno no lo quiera reconocer... por ahora”.

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