conflicto en el aeropuerto

Trabajadores de la base de Rota: siete días de encierro sin que Defensa mueva un dedo

El recinto militar lleva un año convertido en un polvorín por los conflictos laborales, la pérdida de empleos y el pulso con la concesionaria del aeropuerto, que lleva 23 despidos

Foto: Trabajadores estadounidenses en la base naval de Rota. (Reuters)
Trabajadores estadounidenses en la base naval de Rota. (Reuters)

Los trabajadores civiles del aeropuerto de la base naval de Rota (Cádiz) cumplen este sábado siete días de encierro en el Ayuntamiento de la localidad sin que el Ministerio de Defensa haya movido un dedo. El encierro se une a la huelga que se extenderá hasta el próximo 14 de enero y para la que la Delegación del Gobierno ha impuesto unos servicios mínimos que el comité de empresa rechaza y recurrirá a los tribunales por considerarlos "excesivos".

Las protestas cumplen ya un año contra la filial estadounidense Louis Berger Aircraft Services, que se hizo con la adjudicación del aeropuerto con una oferta a la baja, con un ahorro de cuatro millones de euros para la administración norteamericana, y un aviso a los trabajadores nada más llegar: pasaron de proponer el despido de 45 empleados a 15, siempre y cuando el resto de la plantilla aceptase una rebaja salarial del 26,5%.

Hasta el momento se han consumado 23 despidos, 12 por causas "de naturaleza productiva y organizativa"; de estos, cuatro ya tienen sentencia en contra de los tribunales y han sido calificados como "improcedentes". Pese al precedente, la empresa esgrimió las mismas causas para consumar otros seis despidos el pasado 30 de noviembre.

Sanciones disciplinarias

Otros cinco despidos han sido "disciplinarios". Entre los despedidos está el secretario del comité de empresa, Edgar Schmidt, según él mismo ha confirmado a este periódico. Hay otros 12 trabajadores sancionados sin empleo y sueldo. Todos han demandado ante el juzgado de lo social. Los trabajadores insisten en que el convenio bilateral firmado entre EEUU y España no puede anular derechos básicos consagrados en la Constitución española y ni siquiera la legislación laboral actual.

Los trabajadores decidieron el pasado 23 de diciembre encerrarse en el Ayuntamiento de Rota en protesta por los servicios mínimos decretados por el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz. Denuncian más de un año en un clima de trabajo "tenso y asfixiante" en el que han recurrido en varias ocasiones a la Inspección de Trabajo, que ha levantado hasta diez actas de infracciones a favor de los denunciantes.

Los trabajadores denuncian que llevan más de un año en un clima laboral "tenso y asfixiante" y exigen al Gobierno de Rajoy que tome medidas

Sus quejas se revuelven contra el Gobierno de España y el Ministerio de Defensa, a los que acusan de lavarse las manos y mirar hacia otro lado esgrimiendo que no son competentes en la legislación laboral. Esta es la tercera huelga que llevan a cabo en un año y en las anteriores se quejan de que han sido relegados a lugares "poco visibles" o donde pudieran hacer "poco ruido". Ya en una ocasión anterior denunciaron por la vía contencioso administrativa "la imposición de unos servicios mínimos abusivos" y la Justicia les ha dado la razón.

Empleos civiles perdidos

"Esta empresa ha venido a hacer el trabajo sucio de la marina de los Estados Unidos", denuncia quien fue secretario del comité de empresa, ahora despedido, Edgar Schmidt. "Quieren desmantelar la plantilla civil, externalizando servicios, y cargarse el convenio colectivo con trabajadores que tienen una media de antigüedad de 20 años", agrega. "Necesitamos la intervención del Gobierno de España. Este no es un conflicto laboral más", subraya desde el salón municipal donde permanecen encerrados.

Los trabajadores han recibido en este año el apoyo del Ayuntamiento de Rota, de la Diputación de Cádiz, del Gobierno andaluz y del Parlamento andaluz, donde se instó al Gobierno central a que tomara medidas, pero nada ha surtido efecto.

El contrato con Louis Berger estuvo meses en el aire por la denuncia de una tercera empresa ante los casos de corrupción que cercan a la firma

La adjudicación del aeropuerto de la base militar de Rota a la multinacional Louis Berger ha estado durante meses en el aire después de que una tercera empresa denunciara el concurso haciéndose eco de los casos de corrupción que cercaban a la empresa por un fraude de sobrefacturación a la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional en la reconstrucción de Irak y Afganistán. Su último caso bajo sospecha se refiere al presunto sobrecoste de la llamada Cinta Costera de Panamá.

David contra Goliat

Pese a que la adjudicación del aeropuerto de la base de Rota fue tumbada por un juez en Washington en marzo de 2016, la empresa acabó ganando el recurso cuatro meses más tarde y logró mantener el contrato que trae de cabeza a los trabajadores civiles de la base. "La nuestra es una lucha de David contra Goliat", señalan desde el comité de empresa, que denuncia sentir "impotencia" ante una empresa que parece estar "blindada".

"Si a una empresa española se le ocurriera hacer lo que está haciendo esta contrata en territorio de Estados Unidos no dura ni 24 horas", lamenta Schmidt. La resolución del 19 de diciembre del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, donde se decretan los servicios mínimos de esta huelga, justifica que el aeropuerto de la base naval es "elemento esencial" del convenio internacional firmado con EEUU para el uso conjunto de esta base estratégica. El aeródromo, avisa, es "paso obligado" para emergencias médicas y "operaciones estratégicas de intervención rápida" y apela al "carácter reservado" de la actividad de este aeropuerto para no concretar más el porqué de los servicios mínimos decretados.

El Gobierno español ordenó unos amplios servicios mínimos por ser el aeropuerto de Rota un enclave "estratégico" para Estados Unidos

La plantilla total del aeropuerto es de 145 trabajadores y en una jornada laboral ordinaria prestan servicio entre 91 y 95 trabajadores, entre 30 y 32 trabajadores por turno. Los servicios mínimos decretados fijan entre 16 y 20 trabajadores por turno.

Una escala clave

"El paso de aeronaves en el aeródromo militar de Rota es hecho relevante, imprescindible y de muy sensible repercusión en varios casos, entre ellos: traslado de cadáveres de soldados fallecidos en actos de servicio, recarga de combustible de aeronaves en misión militar, escalas de maniobras militares de la Alianza Atlántica y escala obligada de aviones en misión de emergencia médica, como el traslado de sangre u otros servicios de ambulancia aérea". El escrito de la Delegación del Gobierno en Andalucía remarca también que actualmente rige en España el nivel de alerta antiterrorista cuatro, "de alta gravedad".

Este es ya el último pulso en un año muy complicado, lamentan los trabajadores civiles de la base, que llevan mucho tiempo denunciando incumplimientos en los acuerdos laborales en la base militar. El convenio bilateral señala que el porcentaje de la plantilla civil debe respetar un 70% de españoles y un 30% de americanos. Ahora mismo hay unos 900 españoles y unos 500, no se difunden datos oficiales porque son "reservados", norteamericanos. "Deberían crearse 400 empleos directos más de civiles españoles para cumplir esa proporción", señalaron desde el comité de empresa. Lejos de eso, pese al reforzamiento de Rota como base estratégica y los planes difundidos para que esta base naval albergue el cuartel general de la operación Atalanta contra la piratería en el Índico, la situación del personal civil no para de deteriorarse.

Andalucía

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