La actual Ejecutiva Regional de UGT Andalucía intenta por todos los medios reunir dos tercios de los apoyos –integrado por 120 miembros– en el Comité Extraordinario, máximo órgano entre congresos, del próximo jueves. ¿Misión? Que nada cambie en el sindicato. Se trata de ignorar y pasar página lo más rápido posible a los escándalos que azotan la UGT sureña, arrinconar a los críticos y lograr que la FSP (Federación de Servicios Públicos) siga con su poder omnímodo.
“Gran parte de todo lo destapado perjudica directamente no sólo a los responsables de la Ejecutiva, sino a la FSP; por eso quieren el continuismo, lo necesitan”, subraya Juan Antonio Campos, sindicalista cordobés, en declaraciones a El Confidencial. “Sin una gestora que tome el mando, esto será otra vez más de lo mismo, lo importante es que tengamos un nuevo congreso”, apunta a este diario Campos, quien aglutina una de las corrientes críticas en el blog ‘Ugetistas por la regeneración’.
UGT Andalucía es ahora mismo un “juego de tronos”, como apunta este miembro del sindicato en el que cada uno hace la guerra por su cuenta, con federaciones rotas que a lo único que aspiran es a mantener su cuota en la próxima Ejecutiva Regional, dirigida por Manuel Ferrer, secretario general en funciones tras la dimisión de Francisco Fernández Sevillael pasado 29 de noviembre, como ya avanzó El Confidencial un día antes. Fernández Sevilla dejó el cargo presionado por el secretario general, Cándido Méndez.
Las federaciones que intentan con más ahínco forzar una nueva gestora son las del metal, enseñanza, transporte y comercio. Mientras, afiliados y algunos cargos orgánicos de UGT pertenecientes a las provincias de Sevilla, Cádiz, Córdoba y Huelva se han organizado dentro del sector crítico para "abordar una regeneración" en el seno de la central sindical. Uno de sus objetivos es impulsar una plataforma digital para captar más adeptos.
Una de las voces más críticas es la de Ana Pérez Luna, presidenta del Comité de Empresa de Isla Mágica y exsecretaria de la Sección Sindical de la Mujer en la organización andaluza. “La vieja guardia tiene mucho que aportar, pero en otro plano; hay que hacer un relevo generacional e integrar a los autónomos, a los parados y a más mujeres y más jóvenes”, señaló Pérez Luna en declaraciones a este diario.
La actual Ejecutiva Regional de UGT Andalucía intenta por todos los medios reunir dos tercios de los apoyos –integrado por 120 miembros– en el Comité Extraordinario, máximo órgano entre congresos, del próximo jueves. ¿Misión? Que nada cambie en el sindicato. Se trata de ignorar y pasar página lo más rápido posible a los escándalos que azotan la UGT sureña, arrinconar a los críticos y lograr que la FSP (Federación de Servicios Públicos) siga con su poder omnímodo.