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España, rezagada en la vacunación de la viruela del mono con un arsenal de dosis caducadas
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Las vacunas se compraron en 2003

España, rezagada en la vacunación de la viruela del mono con un arsenal de dosis caducadas

Estos viales que custodia el Ejército no están aprobados por la EMA y solo cuentan con el visto bueno de la Administración de Alimentos y Fármacos estadounidense (FDA)

Foto: La ministra de Sanidad, Carolina Darias. (EFE/Mariscal)
La ministra de Sanidad, Carolina Darias. (EFE/Mariscal)

España cuenta con una reserva estratégica de unas dos millones de vacunas contra la viruela. Todas estas dosis están custodiadas por el Ejército en la base logística San Pedro, en Colmenar Viejo (Madrid), pero están caducadas y solo se podrían utilizar en una situación límite. Por lo tanto, a la espera de que lleguen los viales que la Unión Europea va a comprar de forma conjunta, el Ministerio de Sanidad solo tiene 200 dosis disponibles para empezar a inmunizar contra la viruela del mono.

El Gobierno de Aznar adquirió estos dos millones de dosis en 2003, como precaución ante un posible ataque bioterrorista. Según el manual del fabricante, estas vacunas caducaban a los siete años, por lo que el 'stock' debería haberse renovado en 2010. No obstante, el CSIC realiza pruebas de estabilidad y carga viral cada cierto tiempo para conocer su viabilidad y el último test dio positivo, por lo que aún siguen teniendo capacidad de inmunización. ¿Por qué no se aprovechan entonces en la vacunación contra la viruela del mono? "Solo se pueden poner si el brote de viruela provoca una elevada mortalidad", apuntan fuentes conocedoras de estos viales.

Foto: La ministra de Sanidad, Carolina Darias. (EFE/Rafa Alcaide)

Se trata de vacunas de segunda generación que causan fuertes efectos secundarios. Además de estar pasadas de fecha, se usan mediante la técnica de escarificación, que en lugar del clásico pinchazo consiste en realizar un rasguño en la piel para generar la respuesta inmunológica. Hoy en día, en España no hay enfermeros que estén familiarizados con este método, porque no se utiliza en nuestro país desde que se dejó de vacunar contra la viruela a finales de los años setenta. Por lo tanto, habría que formar al personal sanitario si algún día se deciden utilizar. Por si fuera poco, no están aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y solo cuentan con el visto bueno de la Administración de Alimentos y Fármacos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés).

Todos estos contratiempos han sido conocidos por los gobiernos socialistas y populares que se han alternado en la Moncloa, pero ninguno de ellos se ha mostrado dispuesto a renovar el 'stock', a pesar de las continuas advertencias que se han lanzado desde el Congreso. Uno de los diputados más beligerantes en este aspecto fue Jordi Xuclà (PDeCAT), que el 19 de enero de 2017 ya preguntó al Ejecutivo de Mariano Rajoy si tenía previsto renovar la reserva de vacunas contra la viruela. La contestación fue que las dosis almacenadas se consideraban suficientes para dar una primera respuesta ante un posible fuerte brote de esta enfermedad.

El 21 de febrero de 2018, Xuclà volvió a preguntar sobre la renovación del 'stock' con nuevas vacunas de tercera generación. Se le informó de que el Gobierno procedería de acuerdo a las recomendaciones que lanzasen los expertos tras renovar el 'Plan de respuesta ante la amenaza de reintroducción de la viruela', pero estas palabras nunca se materializaron en una nueva compra. Aun así, no se dio por vencido y el 7 marzo de 2018 volvió a la carga, obteniendo el mismo resultado.

Foto: El laboratorio de arbovirus y enfermedades víricas importantes del Centro Nacional de Microbiología. (EFE/Kiko Huesca)

En este último debate también participó Ana Belén Vázquez Blanco, diputada del PP que por aquel entonces negó "dejadez" en el Gobierno de Rajoy y aseguró que los dos millones de dosis se podían utilizar. Pero su punto de vista cambió con Pedro Sánchez en la Moncloa, como demuestra una pregunta registrada el 4 de junio de 2021 en la que instaba al Ministerio de Sanidad a "renovar el 'stock' de vacunas contra la viruela mediante nuevas vacunas de tercera generación que también puedan ser administradas a la población contraindicada y no precisen de una formación especial del personal sanitario". La misma exigencia que Xuclà había hecho a los populares tres años antes.

En esta ocasión, los socialistas tampoco atendieron la petición, esgrimiendo que estaban centrados en atajar la pandemia del covid. Respondieron que iban a estudiar "en profundidad" el reemplazo de esos dos millones de vacunas, pero no han llegado a tiempo de abordar el actual brote de viruela del mono.

A la espera de más vacunas

No existe una vacuna específica para la viruela del mono, por lo que en el proceso de inmunización se va a emplear la de la viruela común. La única que está verificada por la EMA es Imvanex, fabricada por la farmacéutica danesa Bavarian Nordic, compañía a la que se ha dirigido la Unión Europea para efectuar la compra conjunta. También han acudido a ella otros países de forma individual, como Alemania, que ha encargado 40.000 dosis.

El Confidencial ha preguntado al Ministerio de Sanidad si ha intentado adquirir viales por su cuenta a Bavarian Nordic, igual que han hecho varios países de su entorno, pero al cierre de esta edición no ha obtenido respuesta. Conviene recordar que España es el segundo país con más contagios tras confirmar el pasado viernes 253 casos, cifra superior a las 200 dosis disponibles para empezar a vacunar. Únicamente está por detrás de Reino Unido (302 casos), aunque el Gobierno británico tomó la iniciativa a nivel mundial y lleva inmunizando a los contactos estrechos desde el 24 de mayo.

Ante la actual escasez de vacunas, los pinchazos serán selectivos. "Se prioriza la vacunación posexposición para personas con alto riesgo de gravedad o de exposición", explicaban el pasado jueves desde Sanidad. En cualquier caso, hacen una llamada a la calma recordando que no se trata de una emergencia sanitaria como la del covid-19, ya que no se han registrado ninguna muerte ni casos extremadamente graves. Y es justamente este el motivo que arguyen para no recomendar, de momento, la inmunización de aquellas personas que no tengan la enfermedad, aunque esta estrategia podría cambiar en función de la evolución del brote y de la disponibilidad de viales.

España cuenta con una reserva estratégica de unas dos millones de vacunas contra la viruela. Todas estas dosis están custodiadas por el Ejército en la base logística San Pedro, en Colmenar Viejo (Madrid), pero están caducadas y solo se podrían utilizar en una situación límite. Por lo tanto, a la espera de que lleguen los viales que la Unión Europea va a comprar de forma conjunta, el Ministerio de Sanidad solo tiene 200 dosis disponibles para empezar a inmunizar contra la viruela del mono.

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