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Toxicología no halla evidencias de que Abidal y su supuesto primo sean realmente familia
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investigación por tráfico de órganos

Toxicología no halla evidencias de que Abidal y su supuesto primo sean realmente familia

El Instituto Nacional de Toxicología no encuentra coincidencias genéticas entre el exjugador del FC Barcelona y el supuesto familiar que le donó una parte de su hígado en 2012

Foto: Foto: David Ramos/Getty Images.
Foto: David Ramos/Getty Images.
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El Instituto Nacional de Toxicología no ha encontrado pruebas de que el exjugador del FC Barcelona Éric Abidal y el supuesto primo que le donó una parte de su hígado en 2012, Gerard Armand, sean realmente familia. El organismo concluye en un informe enviado recientemente al juzgado de Barcelona que investiga por tráfico de órganos al propio Abidal, al expresidente del club Sandro Rosell y al exdirectivo Juanjo Castillo, que no hay ninguna evidencia de que el exfutbolista y el donante tengan lazos de sangre, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al procedimiento.

El hallazgo apuntala los indicios de culpabilidad contra los implicados. Como destapó este diario, en el sumario constan cuatro conversaciones telefónicas entre Rosell y Castillo en las que ambos admiten, sin saber que estaban siendo grabados por la Guardia Civil y la Policía Nacional, que "compraron un hígado ilegal" para Abidal y que se inventaron que el donante era su "primo". La instructora del caso acordó que Toxicología comprobara si Abidal y Armand eran familiares, como dijo el club y el entorno del exjugador en su día, o si, como se desprende de los audios, el hígado fue facilitado por alguien sin vínculos afectivos con el beneficiado a cambio de dinero.

Foto: Eric Abidal durante su presentación como secretario técnico del Barça | Reuters

Tras difundirse las escuchas, los investigados ya admitieron que, en realidad, Abidal y el donante no eran primos hermanos, sino que únicamente tenían en común una abuela. En condiciones normales, los análisis de ADN son capaces de arrojar coincidencias incluso entre primos terceros y cuartos. Pero Toxicología ha determinado ahora, tras analizar muestras biológicas de ambos, que ni siquiera puede acreditarse que sean familia. Los especialistas del organismo dependiente del Ministerio de Justicia plantean la posibilidad de remontarse una generación más atrás para comparar el ADN de los respectivos progenitores de Abidal y Armand. Pero, en el mejor de los casos, esa prueba únicamente demostraría la existencia de una conexión familiar igualmente lejana.

El informe de Toxicología puede terminar siendo decisivo para el resultado para un proceso en el que ejercen la acusación la Fiscalía y la Organización Nacional de Trasplantes a través de la Abogacía del Estado. La relación de parentesco es clave para autorizar un trasplante 'inter vivos' porque presupone que hay una motivación afectiva para ceder altruistamente a otra persona una parte de un órgano. Los trasplantes de hígado son, además, especialmente arriesgados para el donante. Solo 17 de las 1.219 intervenciones de este tipo que se realizaron en 2017 fueron 'inter vivos' y el 80% de los que se practican se efectúan entre padres e hijos. Ni el Registro Civil ni el Hospital Clínic de Barcelona pusieron reparos a la donación de Abidal porque el órgano procedía supuestamente de un familiar directo.

La otra línea de investigación del caso cobra más fuerza. La titular del Juzgado número 28 de Barcelona ha enviado una comisión rogatoria a Francia para recabar información sobre las cuentas bancarias y el patrimonio de Armand con el objetivo de averiguar si pudo recibir algún tipo de contraprestación económica a cambio del órgano, tal y como afirmaban Rosell y Castillo en las conversaciones telefónicas. Se espera que la respuesta de Francia llegue en las próximas semanas.

Tras difundirse las escuchas, los investigados ya admitieron que, en realidad, Abidal y el donante no eran primos hermanos

En la causa figuran documentos que han generado dudas desde el primer día. Los datos personales de Armand y el resto de la información necesaria para tramitar la donación fueron gestionados y presentados por la agencia de futbolistas que trabajaba para Abidal en ese momento, Score Agencies, con sede en Lyon, la ciudad en la que residía el donante. El anagrama de Score figura varias veces en el expediente de la intervención, algo que no es habitual en España. Los investigadores de la Guardia Civil y la Policía Nacional siempre han sospechado que el Barça efectuó el supuesto pago del hígado a través de la agencia de Abidal, simulando la introducción de un bonus o complemento en el salario que abonaba periódicamente al futbolista y que, posteriormente, una vez ya en territorio francés, la compañía se encargó de hacer llegar el dinero al supuesto primo.

A lo largo de la instrucción del caso, se han producido otros detalles llamativos. Cobrar por un órgano no es delito en Francia, por lo que Armand tiene en este procedimiento la condición de testigo. La jueza le tomó declaración en noviembre de 2019. Su situación económica era precaria y no podía pagarse un avión, por lo que tuvo que viajar desde Lyon a Barcelona en un autobús. Sin embargo, a pesar de que no era necesario por no estar imputado, el supuesto familiar de Abidal contó con la asistencia de un letrado, Rafael Palop, con oficina en la calle de Serrano de Madrid, según han detallado a El Confidencial fuentes próximas a la causa. Aunque no estaba autorizado para ello, el letrado consiguió el día anterior a la declaración de Armand una copia del sumario. El testigo declaró conociendo ya el contenido de las diligencias.

No volvió a saber nada de Abidal hasta que este le llamó un día para pedirle que le donara una parte de su hígado

No es necesario que Francia acredite la existencia de un pago por el hígado para que el proceso termine en condena. En el momento de la donación, Armand vivía en un barrio deprimido de Lyon. En una entrevista a este diario, contó que jugaba con Abidal cuando ambos eran pequeños, pero que luego su supuesto familiar se fue de la ciudad y perdieron completamente el contacto. No volvió a saber nada de Abidal hasta que este le llamó un día para pedirle que le donara una parte de su hígado. En cuestión de horas, Armand pasó de vivir en una zona humilde y con unas finanzas exiguas a convertirse prácticamente en otro miembro de la plantilla del FC Barcelona. Abidal lo llevó a barbacoas y reuniones con sus compañeros de equipo e incluso fue homenajeado por el Camp Nou. Tras la intervención, el exfutbolista quiso agradecerle la donación llevándolo a él y a su mujer de viaje a Estados Unidos y Emiratos Árabes.

Durante las semanas previas y posteriores al trasplante, Armand estuvo en una nube. Pero, tras esos viajes, Abidal volvió a olvidarse de él. Además del tráfico de órganos, el Código Penal castiga expresamente en el artículo 177 bis, con entre cinco y ocho años de prisión, la trata de personas con el objetivo de "extraer sus órganos corporales". Para ello no es imprescindible que se haya producido un pago. Es suficiente con que medie un "engaño" o el beneficiado abuse "de una situación de superioridad, o de necesidad o de vulnerabilidad de la víctima nacional o extranjera". Expertos consultados por este diario sostienen que los hechos encajan en este supuesto.

El Instituto Nacional de Toxicología no ha encontrado pruebas de que el exjugador del FC Barcelona Éric Abidal y el supuesto primo que le donó una parte de su hígado en 2012, Gerard Armand, sean realmente familia. El organismo concluye en un informe enviado recientemente al juzgado de Barcelona que investiga por tráfico de órganos al propio Abidal, al expresidente del club Sandro Rosell y al exdirectivo Juanjo Castillo, que no hay ninguna evidencia de que el exfutbolista y el donante tengan lazos de sangre, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al procedimiento.

Sandro Rosell Guardia Civil Trasplante Código Penal
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