El núcleo duro de la CUP se rebela contra su candidata electoral
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DOLORS SABATER FUE ALCALDESA DE BADALONA

El núcleo duro de la CUP se rebela contra su candidata electoral

Nuevo seísmo en el independentismo. Corren malos tiempos para la CUP, la organización de la izquierda independentista catalana que concurrirá a las elecciones autonómicas del 14-F

placeholder Foto: La cabeza de lista de la CUP por Barcelona, Dolors Sabater (c). (EFE)
La cabeza de lista de la CUP por Barcelona, Dolors Sabater (c). (EFE)

Nuevo seísmo en el independentismo. Corren malos tiempos para la CUP, la organización de la izquierda independentista catalana que concurrirá a las elecciones autonómicas en una coalición con Guanyem Catalunya y con Pirates. La cabeza de lista, Dolors Sabater, exalcaldesa de Badalona, no convence a todos. Proviene de Guanyem y, sorpresivamente, fue elegida la cabeza de cartel para esos comicios. La apuesta fue de Poble Lliure, el mayor de los partidos que componen la CUP, que robó así la candidata a ERC, quien la quería en sus filas como segunda de Pere Aragonès y como gancho progresista en esas elecciones.

Pero la apuesta de Poble Lliure se ha encontrado con duras críticas por parte del núcleo duro de la organización, articulado en torno al grupo Endavant, al que pertenecen, entre otros, la fugada Anna Gabriel y el exdiputado Benet Salellas. Un documento aprobado el pasado día 6 de enero fue un auténtico ‘regalo de Reyes’ para sus colegas de Poble Lliure. “El pacto con Guanyem pone el foco en el corto plazo y en los resultados electorales en la comunidad autónoma de Cataluña y deja en un discreto segundo plano la formulación de un proyecto político institucional en clave de Unidad Popular que sea atractivo y útil al conjunto del país”, dice el documento aprobado.

En otras palabras: el núcleo de Endavant desconfía de la naturaleza netamente independentista de la candidata y teme que ello desvirtúe la hoja de ruta ‘cupera’ hacia la ruptura. Pero también hay un resquemor por el protagonismo cedido por la propia CUP a una persona ajena a la organización, que puede provocar problemas internos por las distintas estrategias e incluso despierta recelos el posible hecho de que, en un futuro no muy lejano Sabater decida tomar decisiones sin contar con la CUP que, al fin y al cabo, no es su partido.

Dos estrategias muy diferentes

En el documento de los ‘duros’, estos se quejan de que “la falta de debate sobre el proyecto político que ha de guiar la acción política institucional de la coalición hace que no esté nada claro cómo casarán las diferentes perspectivas sobre qué es preciso hacer a medio plazo. La apuesta claramente independentista, anticapitalista y feminista de la CUP, a nuestro parecer, imprescindible para enfocar el nuevo ciclo político, puede quedar diluida en el planteamiento de frente amplio de izquierdas en clave soberanista que propugna Guanyem. En la coyuntura actual no nos podemos plantear renunciar al discurso claramente independentista y rupturista en pro de un entendimiento en un frente amplio de izquierdas que ponga al mismo nivel la apuesta federalista y la independentista”.

Sin embargo, Endavant defiende que el papel de la CUP “ha de ir en consonancia con el programa político aprobado antes del acuerdo con Guanyem, es decir, la CUP ha de plantear una acción institucional de oposición tanto al soberanismo gubernamental como a los frentes de izquierdas al estilo del Gobierno español del PSOE y Podemos, y de los pactos del Botánico valenciano y del Bellver balear. En cambio, la práctica política de Guanyem se caracteriza por una vocación pragmática respecto a la gobernabilidad, una voluntad explícita de participar en la gestión de gobierno y una apuesta pragmática para frente amplios basándose en programas de mínimos”.

Todo ello, vaticinan, traerá futuros problemas a la CUP, ya que “la tensión entre estos dos planteamientos no se ha discutido en el marco del acuerdo electoral y explotará ante cada decisión importante que sea preciso tomar durante la próxima legislatura, como la investidura, la participación en algún gobierno o la aprobación de los presupuestos”.

Foto: El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés; el presidente del Parlament, Roger Torrent; y los consellers, Meritxell Budó y de Interior, Miquel Samper. (EFE)

También se quejan, según el documento aludido, de que “aunque Guanyem es un proyecto formado solo por unas cuantas candidaturas municipalistas, la CUP ha negociado en pie de igualdad para concurrir a las elecciones autonómicas y ha dejado de lado a las organizaciones de la izquierda independentista que han dado apoyo a la CUP los últimos años”.

Fuentes de cúpula de la formación anticapitalista explican a El Confidencial que “Endavant tiene a tres personas en el secretariado nacional de la CUP, que fue el que tomó la decisión de nombrar a Dolors Sabater candidata. Allí tuvieron ocasión de exponer sus puntos de vista, por lo que estaban perfectamente informados de lo que se pretendía”.

El protagonismo de la candidata

Los ‘duros’, no obstante, consideran que el hecho de que Sabater sea la cabeza de lista y pertenezca a otra formación “permitirá a Guanyem tener un protagonismo, así como tener un amplio margen de maniobra e incluso una capacidad de acción unilateral independiente de lo que decida la CUP, lo que puede ser utilizado para objetivos políticos que no vayan en consonancia con el proyecto de construcción de la Unidad Popular como bloque de ruptura independentista, anticapitalista y feminista en los Països Catalans”.

Las fuentes citadas explican a este diario que la protesta se enmarca dentro de la estrategia de este partido. “Siempre, antes de cada cita electoral, Endavant realiza un balance sobre la estrategia y la hoja de ruta de la CUP y se posiciona políticamente. En esta ocasión no ha sido diferente. Es cierto que ahora hay una situación insólita: que la candidata no es de la CUP. Y lo que tratan de alertar es sobre que ese hecho puede llevar a determinadas cuestiones. Lo que hace es plantear sus preocupaciones y decir que van a intentar que se preserve el espíritu de la CUP”.

Foto: El ministro de Sanidad y candidato del PSC, Salvador Illa. (EFE)

Se trata, subraya este dirigente ‘cupero’, de “advertir para que no haya una desradicalización de la organización, porque eso puede generar problemas”. Se trata, en definitiva, “de luchar para que no nos pase como a los comunes, que adoptaron posiciones más moderadas al atraer a diferentes sectores de la izquierda”. Sin embargo, asegura que el espíritu de la organización no se verá afectado por las disensiones que pueda haber tras las elecciones y que la CUP no se resentirá internamente por lo que pueda hacer Guanyem.

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