Yuko y Ginger, valor y carácter: así son los perros policía premiados por Interior
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ENTRENADOS PARA ATRAPAR A LOS NARCOS

Yuko y Ginger, valor y carácter: así son los perros policía premiados por Interior

Dinero, cocaína, heroína, hachís, armas... La labor de estos animales ha permitido iniciar operaciones por toda España que han acabado desactivando decenas de organizaciones criminales

Foto: Yuko, tras una operación antidroga. (Policía Nacional)
Yuko, tras una operación antidroga. (Policía Nacional)

Yuko tiene solo seis años, pero ya está encaminando su jubilación. A los ocho, previsiblemente, pasará a otra vida. La nueva normativa así lo establece. La finalidad, según explica el subinspector de la Policía Nacional y guía canino Raúl M. Reina, es permitir que estos perros y las familias que los acojan tras prestar servicio puedan disfrutar de ellos aún en sus años de plenitud. A Yuko, de hecho, todavía le sobra energía, como demuestra cada día que sale a buscar droga, dinero o armas por polígonos industriales, estaciones o viviendas de desconocidos.

Ahora ha recibido la mención honorífica por hecho relevante que concede la Dirección General de la Policía. Hace un año, él solito se fabricó una macrooperación contra un grupo organizado de narcotraficantes desplegado por toda España. Durante el registro de un camión sospechoso que transportaba muebles, este pastor belga malinois detectó un palé extraño. "Rascó sobre el suelo, lo que interpreté como una señal activa de que algo pasaba ahí, por lo que desmontamos la carga", recuerda el subinspector que lo adiestró y que se mantiene a su cargo. "Abrimos el palé y la perra volvió a marcar sobre un mueble", añade Reina, que aún tiene en su cabeza la cantidad exacta de hachís que levantaron en ese momento. "Había 1.004 kilos", rememora el funcionario, que explica que ese hallazgo fue solo el principio.

Foto: Max cumplió con éxito su primera misión como perro policía (Foto: Dyfed-Powys Police)

El descubrimiento obligó a los agentes a poner en marcha media docena de registros más por toda España. El despliegue concluyó con más de 4.000 kilos de droga incautados por los diferentes operativos. "Sin el trabajo de Yuko, probablemente no se habrían iniciado el resto de registros", sentencia Reina, quien relata una interminable retahíla de actuaciones en las que también ha intervenido 'su' perra. Pistolas escondidas detrás de lavadoras, armas en domicilios, alambres para envolver cocaína, miles de euros en billetes... Yuko es capaz de detectar dinero, todo tipo de sustancias estupefacientes y armas en cualquier parte. "Entró con dos meses en la Policía y cuando tenía cuatro ya localizaba el hachís", presume su cuidador.

"No tiene miedo a nada", destaca su adiestrador, que recuerda al animal intervenir en domicilios repletos de basura, caminar entre cristales, subirse a vehículos desconocidos como si corriera por el jardín de su casa, serpentear entre los equipajes de las estaciones de autobús o entre un grupo de personas con plena confianza. "Le da igual, ella va a lo suyo, es muy valiente", subraya el subinspector, que resalta también la capacidad de trabajo de la perra. "Nunca se cansa, puede estar horas trabajando, parece no tener límite, al final de la jornada es como si estuviera al principio", describe Reina, quien acentúa asimismo el nivel de concentración que tiene el can cuando trabaja y su excelente y sociable carácter al mismo tiempo. "No le importaba que pitaran los autobuses ni que hablaran por megafonía, nada la despistaba hace unos días en la estación de autobuses durante un registro a personas y maletas; horas después, la llevábamos a una exhibición y se dejaba acariciar por los niños", afirma el subinspector, que no tiene duda alguna de que cuando cumpla los ocho años, se quedará con el animal.

placeholder Mack, el padre de Yuko, durante una misión de rescate. (SARS13)
Mack, el padre de Yuko, durante una misión de rescate. (SARS13)

"Le salen 'novias' todos los días, pero me la quedaré yo", asegura el policía, que tiene claro que no puede quedarse todos los perros con los que trabaja. "Llevo 22 años en guías caninos y no me cabrían", arguye el funcionario, que sin embargo admite un especial apego por Yuko. "Tiene leishmaniasis", apuntilla el subinspector en relación con la enfermedad degenerativa que sufre la perra y que adelantará previsiblemente su muerte uno o dos años. "Quizá llegue hasta los 10 u 11", vaticina con tristeza el hombre, que describe con orgullo cómo adiestran los guías caninos.

"Le salen 'novias' todos los días, pero me la quedaré yo", asegura el policía, que tiene claro que no puede quedarse todos los perros con los que trabaja

Estos animales, explica, se especializan, por un lado, en el rescate de personas, como el padre de Yuko, Mc (se pronuncia Mac), campeón de belleza de España en 2016 que trabaja para Urban Search And Rescue (USAR13), una organización sin ánimo de lucro dedicada a colaborar en la búsqueda de desaparecidos. También pueden hacerse expertos en la detección de explosivos, como otra perra con la que trabaja Reina que está a punto de jubilarse y que también quiere llevarse a casa cuando acabe su periodo laboral. Por último, como Yuko, estos perros pueden ser especialistas en la localización de armas, dinero y sustancias estupefacientes. En este último grupo se enmarca también Ginger, un cruce de bretón que acaba de recibir también una mención honorífica por parte de la Dirección General de la Policía, aunque en esta ocasión como reconocimiento a toda una trayectoria.

placeholder Ginger tiene 11 años y se jubilará el próximo diciembre. (Policía Nacional)
Ginger tiene 11 años y se jubilará el próximo diciembre. (Policía Nacional)

A este animal no se le aplicará la normativa recién aprobada que obliga a jubilar a los canes a los ocho años, porque ya tiene 11 primaveras. "Lo retiraremos a final de año", adelanta Reina, que destaca de este perro —al igual que de Yuko— su capacidad de aprendizaje. Ambos ingresaron en la Policía con muy pocos meses y en menos de un año ya podían detectar todo tipo de drogas, billetes y armas. Ginger ha encontrado tres kilos de cocaína encerrada en cilindros de acero en el depósito de gasoil de un camión, un millón de euros en una caja fuerte situada en una nave industrial, miles de euros metidos en calcetines dentro del bolso de un viajero en la estación de autobuses de Algeciras, armas en viviendas y decenas de sustancias prohibidas más durante su más de una década de trabajo.

Este perro, además, fue igual de eficaz cuando su guía fue trasladado temporalmente a la embajada de la India. Se le asignó otro cuidador y el animal "siguió dando buenos resultados". Luego regresó su guía y continuó como sin nada, recuerda Reina, que resalta que Ginger ya tiene sustituto, un cachorro que lleva apenas cuatro meses en el instituto armado y que ya es capaz de detectar heroína, cocaína, hachís y billetes.

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