INGENIEROS Y EPIDEMIÓLOGOS DISCREPAN

Sanidad recela de la 'app' de rastreo de Economía al temer un alud de datos inútiles

El ministerio teme que un rebrote colapse los servicios sanitarios con falsos positivos de contactos casuales si se generaliza la aplicación que desarrolla Agenda Digital

Foto: Una 'app' puede permitir localizar a todos los contactos. (EFE)
Una 'app' puede permitir localizar a todos los contactos. (EFE)
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El rastreo de infectados y de sus contactos, el punto clave de la lucha contra el covid-19 para abortar rebrotes en la desescalada, tiene un aliado en la tecnología. O no. El Ministerio de Sanidad ve con escepticismo la 'app' de rastreo que ha anunciado el departamento de Agenda Digital, de la vicepresidenta Nadia Calviño. Teme, según fuentes del sector, una avalancha de avisos a personas que en algún momento han estado cerca de un contagiado y que eso haga inmanejable para el sistema sanitario la información y lo acabe colapsando. Argumentan que los resultados en otros países que lo han intentado, como Singapur, no han sido nada satisfactorios. Economía ha anunciado un proyecto piloto en Canarias pero afirma que no hay nada decidido.

Si todo el mundo lleva un teléfono móvil encima todo el día, en teoría debería ser posible saber quién ha estado cerca de quién y así reconstruir el camino que ha seguido un infectado y aislar a todos los que han estado cerca. Esta es, simplificando, la filosofía de las 'apps' de rastreo que se han usado en países como Singapur. Cuando surge un brote, todos los que han estado cerca —a menos de dos metros durante un periodo de tiempo que se defina— deberían recibir un mensaje alertándoles de que se aíslen o contacten con el sistema sanitario.

"Identificar contactos supuestamente de riesgo a los que no se les puede dar un seguimiento por los servicios de salud pública es complicado"

El pasado 20 de mayo, la vicepresidenta Nadia Calviño anunciaba que España lanzaría un piloto de la 'app' en Canarias. Explicó en el Congreso: "Me consta que el Gobierno canario está muy interesado en tener cuanto antes estos mecanismos, siendo clave para España utilizar tecnologías, utilizar 'apps' interoperables, para que cualquier persona de cualquier punto de la Unión pueda sentirse segura y participar en el sistema de control de traceo de los contactos y de la posible expansión de la epidemia, para, en definitiva, recuperar el turismo con seguridad". Calviño explicó que trabaja activamente con el Gobierno canario "para que allí se desarrolle el primer piloto para el establecimiento de esta 'app' de apoyo al sistema sanitario, una 'app' que tiene que ser, por supuesto, perfectamente respetuosa con los derechos individuales y con la protección de la intimidad y la privacidad de las personas, y que tiene que tener un valor añadido y apoyar la red de seguridad y de seguimiento de la posible expansión del virus del sistema sanitario canario".

Consideró que "Canarias es idónea por la importancia de su sector turístico, por la importancia que tiene la utilización de estas 'apps' para que los turistas se sientan seguros en nuestro país". Economía asegura que no hay nada decidido a la espera del piloto de Canarias.

Teme que una 'app' de rastreo colapse con datos inútiles y falsos positivos el sistema en un eventual rebrote

Unos días después, el portavoz de Sanidad, Fernando Simón, fue preguntado en rueda de prensa sobre esa 'app'. A su manera, sin entrar en detalles, rebajó las expectativas de estas aplicaciones. "Ahora mismo, no tenemos ninguna herramienta de identificación de contactos. Tienen que superar los asuntos relacionados con la protección de datos y tienen que garantizar su utilidad". "Hay que tener mucho cuidado con cómo se utilizan estas herramientas. Identificar contactos supuestamente de riesgo a los que no se les puede dar un seguimiento adecuado por parte de los servicios de salud pública es complicado", añadió.

Fuentes del sector explican que Sanidad ha enfriado uno de los proyectos estrella del departamento de Agenda Digital. Teme que una 'app' de rastreo colapse con datos inútiles y falsos positivos el sistema en un eventual rebrote. "Ellos han implantado con las comunidades un sistema de rastreo de los contactos estrechos. Siguen a las personas del entorno cercano. Si hay un rebrote y la 'app' se generaliza, puede dar aviso a muchísimas personas, algunas con solo un contacto casual. ¿Qué pasa si toda esa gente se pone a llamar al centro de salud, colapsa las líneas y no hay capacidad de respuesta? Por eso, piden ir con prudencia", explica una fuente del sector.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. (EFE)
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. (EFE)

Ese es el trasfondo tras las suaves palabras de Simón en rueda de prensa el lunes pasado. "Las comunidades han establecido sistemas de seguimiento de contactos para identificar contactos de riesgo, contactos estrechos, no los casuales. Pero los contactos importantes, a riesgo de que se escape alguno, deberían ser capaces de identificarlos".

Tecnólogos vs. epidemiólogos

Las 'apps' de rastreo son el sueño de los tecnólogos, un experimento impulsado por ingenieros y criptógrafos que no acaba de convencer al otro bando, el de los epidemiólogos, que se mantienen en el rastreo de contactos tradicional, a golpe de teléfono y registro informático. "Sanidad tiene parte de razón, es una preocupación legítima, hasta que no se haga un piloto con la 'app' no se puede saber nada. Y, aun así, es verdad que los falsos negativos son un problema. Imagina que estás en el metro y pasas más de 15 minutos al lado de cinco o seis personas a muy poca distancia. Si tú luego das positivo, la 'app' les avisará, pero ¿y si todos llevaban la mascarilla puesta? Eso la 'app' no lo sabe, y reduce muchísimo el riesgo de contagio. ¿Y si en lugar de frente a frente estaban de espaldas? Lo mismo. El riesgo de contagio es muchísimo menor, pero la 'app' tampoco sabe si estaban cara a cara o no", explica Nuria Oliver, científica de datos y una de las especialistas que han trabajado en el piloto de la Comunidad Valenciana de análisis de movilidad con datos de los operadores.

Las aplicaciones de rastreo son el sueño de los tecnólogos, pero no acaban de convencer a los epidemiólogos

Esto es precisamente lo que teme Sanidad: los falsos positivos, algo que ha quedado demostrado ya en países como Singapur. De media, solo ocho de cada 1.000 contactos identificados por su 'app' TraceTogether sospechosos de estar infectados dieron finalmente positivo en la prueba de PCR. Es un número muy bajo de positivos para una población tan grande. Se dedica un esfuerzo enorme a identificar, llamar y testar a cientos de personas para un resultado bajísimo de positivos reales. Y los epidemiólogos se preguntan: ¿no habría sido mejor destinar esos recursos en realizar un rastreo de contacto tradicional para aumentar muchísimo más la tasa de éxito? ¿No son las 'apps' de rastreo lo más parecido a matar moscas a cañonazos en plena pandemia?

"La tecnología tiene muchas cosas que aportar, pero cuando te aporta datos por exceso, entonces puede llegar a ser contraproducente. Si tienes que dedicar decenas de personas y días a rastrear cientos de contactos para al final decir '¡eureka, hemos encontrado un positivo!', no merece la pena", señala a este diario Ignacio Rosell, epidemiólogo y uno de los asesores técnicos de la Junta de Castilla y León.

"No puedes crear una avalancha de datos para solucionar que no tienes datos"

Esta 'asfixia' por sobredosis de datos es lo que Jason Bay calificó en abril de forma brillante en una frase: "No puedes crear una avalancha de datos para solucionar que no tienes datos. Punto" ("You cannot "big data" your way out of a "no data" situation. Period"). Bay, alto cargo en el departamento digital del Gobierno de Singapur, sabe de lo que habla, fue uno de los responsables de crear y lanzar la aplicación de rastreo de contactos de ese país. En un artículo que provocó muchas más dudas sobre estas 'apps' de las que solucionó, Bay fue muy claro: no son una panacea, no son un sustitutivo de nada, son solo un complemento que aún tiene que demostrar su efectividad.

El argumento de Bay da en el clavo de otro factor que el Ministerio de Sanidad está teniendo en cuenta para recelar de las 'apps'. Para que estas herramientas sean efectivas, la 'infraestructura' debajo, es decir, la maquinaria de PCR y rastreo tradicional, debe funcionar como un reloj. "¿De qué te vale tener una 'app' de rastreo si va a detectar cientos de casos a los que no vas a poder hacer PCR o realizar seguimiento porque eso te va a desbordar?", se pregunta Nuria Oliver.

El temor de Sanidad es que una 'app' colapse los sistemas sanitarios de las comunidades, especialmente si hay un rebrote en otoño, como ya lo estuvieron durante la primera ola. Sanidad conoce mejor que nadie la verdadera situación de esa infraestructura de PCR y rastreo tradicional. Una foto inicial está en los informes de desescalada que describen cómo a comienzos de mayo la mayoría de las comunidades aún no estaban realizando pruebas PCR ni a la mitad de pacientes que acudían a su médico de cabecera con síntomas de coronavirus. Añadir aún más posibles sospechosos (muchos de ellos probablemente falsos negativos) a la lista de espera de PCR es la vía más corta para colapsar de nuevo el sistema sanitario.

En su comparecencia, Simón señaló también otro elemento clave, el de la tasa de adopción de las 'apps'. Para que realmente funcionen, al menos el 60% de la población se la debería descargar en sus móviles y usarla de forma activa. Singapur, nuevamente, fue un ejemplo esclarecedor: solo el 16% llegó a tenerla en su 'smartphone'. El dato tiene explicación. El país fue de los primeros en desarrollar este tipo de 'apps' por Bluetooth y eso ha supuesto enfrentarse a numerosos problemas técnicos, como no funcionar en iOS en segundo plano y 'quemar' la batería del móvil. Es un inconveniente que el sistema de Apple y Google, el mismo que usará España en su piloto de Canarias, debería solucionar, pero, aun así, llegar a ese 60%, o incluso un 50%, será un enorme reto.

A comienzos de mayo, la mayoría de las comunidades aún no estaban realizando pruebas PCR a la mitad de los sospechosos

"Habrá muchos móviles que no sean compatibles, personas mayores que ni sepan cómo bajarse la 'app', gente que desconfíe de la privacidad... Es complejo", explica Oliver, quien a la vez recuerda la otra cara de la moneda del sistema tradicional de rastreo de contactos. "Es el pilar ahora mismo en la estrategia de todos los países, pero también tiene serios inconvenientes. Depende de la memoria de la gente, de que se acuerde de todas las personas con las que se cruzó los días anteriores a contagiarse, y, sobre todo, depende de que esas personas sean identificables. Ahí es donde una 'app' puede ayudar mucho. ¿Qué porcentaje de contactos estrechos no puedes identificar? Si ese dato es alto, la 'app' puede ser un gran complemento. El piloto de Canarias lo dirá".

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