Ceuta acusa al Gobierno español de permitir que Marruecos la discrimine frente a Melilla
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se han repatriado 200 personas

Ceuta acusa al Gobierno español de permitir que Marruecos la discrimine frente a Melilla

Rabat cerró sus fronteras en marzo, pero el viernes permitió que 200 marroquíes entraran desde Melilla. No autoriza, en cambio, el regreso de los 600 varados en Ceuta ni de los 1.700 en la Península

Foto: Ceuta acusa al Gobierno español de permitir que Marruecos la discrimine frente a Melilla
Ceuta acusa al Gobierno español de permitir que Marruecos la discrimine frente a Melilla

Una salva de aplausos acogió el viernes, poco antes de las seis de la tarde, a los primeros marroquíes que cruzaron la frontera terrestre de Melilla con Marruecos que llevaba dos meses cerrada. Rabat aceptaba, por fin, repatriar al primer contingente, unos 200 ciudadanos, de los más de 28.000 que dejó varados en el extranjero el 17 de marzo para protegerse de la propagación de la pandemia provocada por el nuevo coronavirus.

A diferencia de Túnez o de Egipto, Marruecos no organizó ningún vuelo de repatriación de sus ciudadanos, pero fue incluso más allá. Ha sido hasta ahora el único país del mundo, junto con Burundi, que no permitía entrar a sus ciudadanos que se presentaban en sus fronteras terrestres. Solo una veintena de jóvenes atrapados en Ceuta lograron regresar a nado arriesgando sus vidas hasta alcanzar la playa de Castillejos.

La repatriación desde Melilla del viernes no ha sido fruto de una negociación entre las autoridades de Rabat y Madrid. A eso de las 11.00 de la mañana, el Consulado de España en Nador, la ciudad colindante con Melilla, envió a la delegación del Gobierno en Melilla una lista de 200 personas a las que el Ministerio del Interior marroquí permitía volver a su país, según fuentes diplomáticas.

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La composición de la lista fue una auténtica sorpresa. De todos los que figuraban en ella la delegación solo conocía a dos que se hospedaban en algunos de los centros habilitados desde marzo. Todos los demás se alojaban en domicilios particulares, porque tenían amigos o familiares en la ciudad. Cuando los policías los vieron desfilar camino de la frontera constataron que, por su forma de vestir y de hablar, pertenecían más bien a clases acomodadas.

Quedan, por tanto, cerca de 300 marroquíes aún varados en la ciudad autónoma a los que la delegación sí tiene controlados porque están repartidos entre el complejo hostelero V Pino, una mezquita y la Plaza de toros en cuyos baños falleció repentinamente, el jueves por la noche, una marroquí de 34 años que había sido despedida de su trabajo como empleada de hogar. La delegada, Sabrina Moh, confía en que el grueso de los marroquíes saldrán de su ciudad en los próximos días. El Gobierno español también desea que lo sucedido en Melilla sea solo un primer paso.

Los 200 readmitidos del viernes embarcaron a bordo de ocho autobuses para no tener que viajar apretujados y reducir así el riesgo de contagio aunque previamente se habían dado un baño de masas al atravesar la frontera. El Sindicato Unificado de Policía se quejó en un tuit del incumplimiento de las medidas de distanciamiento social. Bajo escolta policial fueron conducidos hasta Saidia, un balneario a un centenar de kilómetros al este de Melilla. En uno de sus hoteles pasarán la cuarentena de dos semanas.

El enfado de Vivas

Lo que pudo ser una buena noticia para Melilla no lo fue para Ceuta donde hay unos 600 marroquíes atrapados, según fuentes oficiales. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (PP), recalcó, en conversación con El Confidencial, que era "incomprensible y sin justificación alguna" el trato otorgado a Melilla en comparación con Ceuta. Señaló al "Gobierno de la Nación" como responsable de esa "discriminación". Debía de haber, según él, aprovechado la petición marroquí para negociar una repatriación más amplia y no solo, por ahora, circunscrita a Melilla.

Lo que pudo ser una buena noticia para Melilla no lo fue para Ceuta donde hay unos 600 marroquíes atrapados. (Foto: DR)
Lo que pudo ser una buena noticia para Melilla no lo fue para Ceuta donde hay unos 600 marroquíes atrapados. (Foto: DR)

Vivas publicó a continuación un comunicado en el que amenaza al Gobierno central con "cerrar el polideportivo de La Libertad" donde la ciudad aloja y mantiene a unos 140 marroquíes que tampoco pueden regresar a sus casas. El polideportivo ha sido un foco de conflictos entre sus moradores que también han provocado destrozos en sus instalaciones. No está claro que Vivas pueda legalmente cerrarlo mientras persista el estado de alarma y así lo reconoce veladamente el comunicado.

Las autoridades de Rabat consideran que la repatriación iniciada el viernes desde Melilla es un primer test, según indica la prensa oficialista marroquí. Si sale bien Ceuta y el puñado de marroquíes atrapados en la vecina Argelia podrían ser autorizados a regresar a Marruecos antes del fin del Ramadán (mes de ayuno de los musulmanes) que debería concluir el 23 o 24 de mayo.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. (EFE)
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. (EFE)

Cuando se completen estas operaciones aún quedarán en el extranjero más de 27.000 marroquíes —unos 1.700 en España sin contar Ceuta y Melilla— pendientes de volver al país donde residen. Son turistas, hombres de negocios o enfermos que se sometían a un tratamiento médico y a los que el brusco cierre de las fronteras de Marruecos pilló fuera. No son estudiantes ni emigrantes en Europa cuyo retorno Rabat no contempla, aunque, a causa de la crisis, muchos trabajadores marroquíes se hayan quedado en paro.

A través de las redes sociales esos 27.000 exiliados forzosos suplican, dirigiéndose al rey Mohamed VI, que se les deje ya a regresar sus casas. El lunes pasado se concentraron ante los consulados de Marruecos en varias ciudades europeas. En España incumplieron el confinamiento aunque en los vídeos que grabaron —en Algeciras fueron los más numerosos— se observa que respetaron la distancia entre ellos. La policía no intervino para dispersarles ni multarles.

Las drásticas medidas adoptadas por los ministerios del Interior y Sanidad marroquíes son achacables a dos factores. Las autoridades de Rabat son conscientes de la debilidad de su sistema sanitario y tratan, a toda costa, de evitar su colapso. Hasta ahora lo han conseguido. Hasta el viernes por la tarde se habían registrado en Marruecos 6.652 casos de contagio y tan solo 190 muertos, según cifras oficiales.

Cuando los policías los vieron desfilar camino de la frontera constataron que, por su forma de vestir y de hablar, pertenecían más bien a clases acomodadas. (Foto: RD)
Cuando los policías los vieron desfilar camino de la frontera constataron que, por su forma de vestir y de hablar, pertenecían más bien a clases acomodadas. (Foto: RD)

El Rey Mohamed VI es además persona de riesgo a la que hay que proteger ante la pandemia. Es asmático, como cuenta en su libro 'Mohamed VI, derrière les masques' ('Mohamed VI, detrás de las máscaras', París 2014), el periodista marroquí Omar Brouksy. Sus dificultades respiratorias saltan a la vista cuando pronuncia un discurso. Fue además operado de una arritmia cardiaca en París en febrero de 2018.

La breve apertura de la frontera de Beni Enzar fue unidireccional. Hay aún en Marruecos miles de españoles o de marroquíes residentes en España que no pueden cruzarla en sentido contrario. El Ministerio de Asuntos Exteriores organizó, la semana pasada, un vuelo especial de repatriación. El 22 de mayo fletará un barco de Balearía para que traslade de Tánger a Málaga a 650 pasajeros con residencia en España. Curiosamente solo podrán embarcar aquellos que lo hagan con un vehículo matriculado en un país de la Unión Europea.

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