SE CIERRA LA ÚLTIMA GRAN PÁGINA DEL RÉGIMEN

Medio millar de periodistas de 17 países cubrirá la histórica exhumación de Franco

Expectación máxima. La extracción de los restos del dictador arrancará hoy a las 10:30, y luego serán llevados, casi con seguridad en helicóptero, hasta Mingorrubio. La imagen dará la vuelta al mundo

Foto: El Valle de los Caídos, con la imponente cruz de 150 metros coronándolo, amanece este histórico 24 de octubre de 2019. (Reuters)
El Valle de los Caídos, con la imponente cruz de 150 metros coronándolo, amanece este histórico 24 de octubre de 2019. (Reuters)

Después de 16 meses de gestión y espera por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, desde que en junio del año pasado el presidente asegurara que "por supuesto" su Ejecutivo procedería al traslado de los restos de Francisco Franco, llega un día histórico para España. Este jueves, se producirá finalmente la salida del dictador del Valle de los Caídos casi 44 años después de su muerte, en una imagen que, con toda seguridad, acaparará las cabeceras del mundo entero. La expectación es máxima, de ahí el fuerte dispositivo policial (y mediático) que desde hace días coordinan en el Palacio de la Moncloa. Nada puede fallar. Todo está a punto para cerrar la última gran página de la dictadura. Todo listo para que el autócrata que gobernó con mano de hierro el país durante cuatro décadas abandone el mausoleo que construyó a la mayor gloria del régimen y en el que yacen miles de sus víctimas y de la Guerra Civil.

En torno a 150 medios de comunicación y 500 profesionales de todo el mundo se acreditaron para cubrir esta jornada. En concreto, 92 medios nacionales (estatales y autonómicos), así como 58 internacionales que proceden de 17 países. Informarán directamente desde el Valle para Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Francia, Holanda, Irán, Italia, México, Portugal, Qatar, Reino Unido, Rusia, Turquía y Venezuela. En otros muchos, como en Japón, se conectarán a la señal 'pool' que facilitará TVE, según confirma el Ejecutivo. De hecho, habrá dos actores que serán los verdaderos ojos de los ciudadanos en todo el proceso: Televisión Española y la Agencia EFE, que servirán la señal a todos los medios de manera libre y gratuita. Serán los únicos que accedan a la explanada principal del mausoleo y que podrán adentrarse en el cementerio de Mingorrubio-El Pardo.

Estos dos últimos días, se ultimaron los ensayos de cómo será la salida del cuerpo del dictador desde la basílica vía helicóptero y, concretamente, en uno de los dos Super Puma del 402 Escuadrón del Ala 48 del Ejército del Aire que están preparados para despegar de Cuelgamuros desde hace días. Además, el dispositivo policial está diseñado para garantizar en todo momento que la jornada transcurra con normalidad en todo lo que respecta a la llegada de los familiares de Franco (en total, 22 miembros entre nietos, cónyuges y bisnietos) y la presencia de medios de comunicación y posibles curiosos y manifestantes tanto en el Valle de los Caídos como en el cementerio madrileño de El Pardo, destino en el que se procederá a la reinhumación.

Aunque se desconoce el número de ciudadanos que podrían acudir a los dos lugares clave de este jueves histórico, la Delegación del Gobierno en Madrid tiene claro que no pueden correrse riesgos ni producirse problemas de orden público. Por eso prohibió la concentración convocada por la Fundación Francisco Franco en Mingorrubio para el mediodía de este jueves, coincidiendo con la llegada de los restos del dictador, mientras reconocía que "nada impide" que pueda tener lugar en otro espacio público. La decisión vino motivada por un informe de la Policía Nacional que desaconsejaba su celebración, teniendo en cuenta el precedente inmediato de altercados del pasado fin de semana en la capital con Cataluña como marco de fondo.

La Delegación del Gobierno deniega la autorización para la concentración de la Fundación Franco y de la Asociación Raíces en Mingorrubio


Los agentes advertían de que los problemas "surgieron en una concentración de similar ideología", recalcando la posibilidad de que pudieran terminar por reunirse en el cementerio "grupos antagónicos" buscando un "enfrentamiento directo", además de que se obstaculizara el paso de la comitiva fúnebre. Ninguna de esas cuestiones podía ocurrir, insisten desde la Delegación. También se denegó por por "riesgo de desórdenes públicos" otra concentración en El Pardo, requerida por Asociación Reivindicativa de la Memoria Histórica Raíces para reivindicar el derecho de reunión y libertad de culto y rezar "por el alma" del dictador, informa EFE.

Así será la histórica jornada

A las nueve de la mañana da comienzo la retransmisión oficial [aquí en PDF la planificación], ofrecida en régimen de 'pool' por TVE. Un cuarto de hora más tarde, llegan al Valle de los Caídos las tres autoridades que estarán presentes en todo el proceso: la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños (el hombre de confianza de Sánchez que ha coordinado el dispositivo), y Antonio Hidalgo, subsecretario de la Presidencia. Y sobre las 10:00 está previsto que atraviese la cancela de Cuelgamuros la comitiva con los descendientes del dictador. Serán 22 los familiares que estarán presentes en todo momento. Serán recogidos en tres puntos distintos de Madrid a primera hora, para a continuación ser conducidos hasta el Valle de los Caídos en vehículos del Parque Móvil del Estado, protegidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

En la carpa con techo en el templo olo podrán entrar Delgado, Bolaños, Hidalgo, los operarios de la funeraria y Cristóbal y Merry Martínez-Bordiú

Las 10:30 es la hora clave. Entonces se cerrarán las puertas de la basílica y arrancará el proceso de exhumación. Para retirar la losa de 1.500 kilos y 20 centímetros de espesor, será necesario el concurso de entre cuatro y seis operarios. Se utilizarán cuatro gatos hidráulicos para levantar la piedra, y una vez conseguido, se colarán unos rodillos para hacerla rodar. Se extraerá el féretro y lo más probable es que se encuentre en mal estado y deba ser sustituido por un nuevo ataúd de madera, ya preparado. Pero, en cambio, sí se prevé que la estructura interna de zinc, sellada, haya aguantado mejor el paso del tiempo.

El proceso de exhumación de Franco. (EFE)
El proceso de exhumación de Franco. (EFE)

Delgado, como notaria mayor del Reino, levantará acto de todo lo que ocurra. Es el mismo papel que desempeñó, aquel 23 de noviembre de 1975, el entonces ministro de Justicia, José María Sánchez-Ventura. Pero junto a ella se encontrarán Bolaños e Hidalgo en calidad de testigos. También estará presente un forense, que asumirá la dirección técnica de los trabajos de exhumación, además de, obviamente, los operarios necesarios para llevar a cabo los trabajos. El momento de la extracción de los restos estará especialmente protegido: el punto donde se halla actualmente la tumba estará cubierto por una carpa con techo, para garantizar la intimidad e impedir la captación de imágenes. A ella, de hecho, solo podrán acceder Delgado, Bolaños, Hidalgo, los operarios de la funeraria y dos nietos del dictador: Cristóbal y Merry Martínez-Bordiú. El Gobierno ha insistido en que no puede haber ningún documento para la posteridad: habrá escáneres y detectores de metales a la entrada de la basílica (y en Mingorrubio) para asegurar que los pocos presentes en los momentos cumbre —exhumación e inhumación— no puedan colar dispositivos de grabación de audio o imagen. Además, el espacio aéreo estará cerrado para evitar la circulación de drones.

Una vez extraído de la fosa, el prior del Valle, Santiago Cantera, el religioso que se ha alineado todo este tiempo con la familia y contra el Gobierno, bendecirá el féretro y dará un pequeño responso. El traslado del féretro se realizará a cargo de la familia desde el interior de la basílica —261 metros— hasta el coche fúnebre, que estará esperando en la explanada. Lo portarán cuatro familiares, que estarán asistidos por los miembros de la empresa funeraria, cuyo nombre el Ejecutivo no ha querido desvelar. Tampoco ha revelado la identidad del forense, dadas las graves "amenazas" que los implicados han recibido de miembros de grupos ultraderechistas, aunque en las últimas horas sí se ha confirmado su nombre: Humberto Sepúlveda, propietario de la funeraria Alba, con sede en Becerreá (Lugo). No habrá honores militares ni banderas sobre el ataúd.

Entre una y tres horas

La exhumación en sí misma durará entre una y tres horas como máximo, en función de las complicaciones que se encuentren. A partir de ese momento, comenzará la segunda fase del proceso: el traslado a Mingorrubio. El plan principal del Gobierno es que los restos lleguen hasta el cementerio en helicóptero, el medio más "seguro", el que menos agentes implica y el que genera menos molestias a los ciudadanos porque no obliga al corte de carreteras. Y es el más rápido, porque la distancia de unos 30 kilómetros en línea recta se cubre entre 10 y 15 minutos. En la aeronave, viajarían la ministra Delgado, Bolaños y el nieto varón mayor del dictador, Francis Franco.

En el panteón de Mingorrubio, de titularidad pública, se dirá una breve misa cooficiada por Santiago Cantera y el hijo del guardia civil golpista Tejero

Pero no está aún del todo decidido si el dictador se desplazará hasta Mingorrubio en helicóptero o por carretera. Dependerá del tiempo que haga en ese momento. El problema no es la lluvia, sino la niebla o el viento. A última hora de este miércoles, el trayecto por Super Puma del Ala 48 era la opción más probable en la Moncloa. Si esa es la alternativa elegida, el resto de familiares y de autoridades viajará hacia el cementerio municipal por tierra y los horarios estarán coordinados para llegar a la vez. El helicóptero con los restos de Franco aterrizará en el antiguo campo de tiro de la Guardia Real, finca propiedad de Patrimonio Nacional. Todo se ha previsto por duplicado: dos Super Puma —cada uno estacionado en un extremo de la explanada—, dos coches fúnebres. Un repuesto por si el primero falla.

Medio millar de periodistas de 17 países cubrirá la histórica exhumación de Franco

Al panteón en el cementerio municipal de Mingorrubio, donde está enterrada desde 1988 la viuda del dictador, Carmen Polo, podrán acceder todos los familiares, la ministra de Justicia y Bolaños, además de quienes se harán cargo del oficio religioso, breve, privado e íntimo: el prior Santiago Cantera y el sacerdote Ramón Tejero, hijo del guardia civil condenado por el golpe de Estado del 23-F. Será ese el único momento en el que el Gobierno les permitirá exhibir y desplegar símbolos y banderas.

La cripta también es de titularidad pública: es de Patrimonio del Estado (hasta mayo, formaba parte de Patrimonio Nacional, el organismo que gestiona los bienes de uso y disfrute de la Corona). El Ejecutivo ofreció a los Franco la venta de la concesión administrativa al precio tasado por metro cuadrado, pero ellos lo rechazaron, según la versión de la Moncloa. Así que, hasta que finalice esa concesión, y quedan unos 44 años, el panteón seguirá siendo gestionado por el Estado. El mantenimiento y la vigilancia policial correrán a cargo del erario público, aunque el Gobierno confía en que pasado un tiempo no haga falta la presencia física de un agente y baste con los sensores volumétricos instalados y la nueva puerta blindada de acceso. Al no ser de su propiedad, los familiares tendrán que reclamar la llave cada vez que quieran entrar en la cripta. Podrán pedírsela con antelación o el mismo día a la Delegación del Gobierno, a Patrimonio del Estado o al propio camposanto de El Pardo.

19 años para su inauguración

El acondicionamiento de la cripta es, precisamente, lo que más dinero se ha comido de la factura: del máximo de 63.061,40 euros reservados para la exhumación, traslado y reinhumación de los restos del dictador, las obras de mejora de la tumba de destino han consumido 39.811,79 euros. La retirada de la losa y los trabajos de extracción del cadáver se han adjudicado a la funeraria por un máximo de 15.730 euros (IVA incluido). La colocación del pavimento de mármol negro que reemplazará la sepultura costará 4.932,92 euros y los medios auxiliares ascienden a 2.586,69 euros. Franco, pues, seguirá reposando en un lugar pagado por el Estado. Pero ya no será en un gigantesco mausoleo y junto a sus víctimas, sino en una sepultura discreta, privada y sin que quepa ningún enaltecimiento.

El coste de la operación supera los 63.000 euros. La mayor parte de la cantidad se ha destinado a reacondicionar la cripta de El Pardo

Porque Franco, cuando ordenó construir el Valle de los Caídos en 1940, sostenía que la dimensión de la 'Cruzada' no podía quedar perpetuada por "sencillos monumentos". "Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos, que desafien al tiempo y al olvido y que constituyan lugar de meditación y de reposo en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que les legaron una España mejor". Quería un "templo grandioso". Lo tuvo al cabo de 19 años, un conjunto pretencioso e icono de la propaganda franquista, construido con muchas manos de represaliados republicanos que redimían su pena por los trabajos forzosos en Cuelgamuros.

Medio millar de periodistas de 17 países cubrirá la histórica exhumación de Franco

Este 24 de octubre de 2019, casi 44 años después de la muerte del dictador, la democracia española salda una cuenta con el pasado. Con el aval de los tres poderes del Estado. El ejecutivo, el legislativo y el judicial. Con la hostilidad de la familia y del prior de la basílica. Franco se marcha definitivamente del mayor símbolo del régimen, donde siguen enterradas casi 34.000 víctimas.

22 cámaras serán testigos de un momento único

El Gobierno no ha querido que todos los medios puedan acceder a la explanada del Valle de los Caídos. Solo RTVE ofrecerá la señal institucional completa de la exhumación de los restos de Francisco Franco y su entierro en Mingorrubio para todo el mundo. 

Según indicó en un comunicado, la corporación transmitirá todo lo que ocurra en la explanada de Cuelgamuros con una unidad móvil tipo F, dotada de 14 cámaras, desde el momento en que salga el féretro hasta el despegue del helicóptero con destino al cementerio de El Pardo. El aterrizaje en el antiguo campo de tiro de la Guardia Real se cubrirá con una unidad móvil dotada de tres cámaras. RTVE tendrá situada otra unidad móvil con cinco cámaras en el exterior del cementerio. La inhumación no tendrá testigos. 

'Los desayunos de TVE', el programa matinal presentado por Xabier Fortes, prolongará su duración habitual y se mantendrá en antena hasta la llegada a Mingorrubio. 

Otro medio público, la Agencia EFE, se encargará de la cobertura gráfica. Sus fotos, las que inmortalizarán un momento único, se distribuirán por todo el mundo. 

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