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Reunión para pactar un 155, "hipócrita"... La bronca Sánchez-Rivera en el Congreso
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REPROCHES CONTINUOS DESDE LA TRIBUNA

Reunión para pactar un 155, "hipócrita"... La bronca Sánchez-Rivera en el Congreso

La incompatibilidad entre ambos es una evidencia, pero el Congreso volvió a ser testigo de durísimas críticas y serios reproches. El momento más tenso llegó de la mano de Sánchez

Foto: El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

La escasa —o casi inexistente— afinidad que existe entre Pedro Sánchez y Albert Rivera dejó de ser noticia hace tiempo. Los líderes del PSOE y Ciudadanos se consideran ya incompatibles y en la primera sesión de control al Gobierno en seis meses lo volvieron a demostrar con creces. Los reproches se sucedieron desde el primer momento con Cataluña en el foco. El dirigente naranja, que en las últimas ocasiones se ha negado a reunirse con Sánchez en la Moncloa entendiendo que su postura respecto a la investidura está clara, le solicitó una reunión para “aplicar el 155”. En la tarde de este mismo miércoles el líder de Ciudadanos envió una carta formal a Sánchez con la misma solicitud.

Aprovechando la celebración de la Diada este miércoles en Cataluña, Rivera volvió a reprochar a Sánchez su inacción con las formaciones independentistas, y le recordó a Sánchez que de ese asunto “sí podemos hablar”. Le pidió un encuentro “tendiéndole la mano” para hablar de las competencias en las que podría aplicarse la herramienta constitucional que intervendría la comunidad autónoma, y aseguró que “como catalán” cree necesario hacer frente al desacato cuanto antes. “Haga el requerimiento al señor Torra”, le repitió después de que el ‘president’ anunciara que pedía desacatar la sentencia del juicio del 'procés' si esta resulta condenatoria.

Sánchez se sacudió las críticas y se lanzó a por Rivera por hablar de “ETA, Venezuela y el 155” en cualquier debate (los dos primeros temas salieron durante la comparecencia sobre los consejos europeos de junio y julio). Le pidió al líder de Ciudadanos saber “qué hará él por mejorar la situación del país y evitar elecciones” (en la enésima petición de una abstención) justo después de haber afirmado que ni él ni su partido quieren elecciones. “Usted ha dicho que no quiere elecciones. Se ha reído toda la Cámara”, respondía el líder de Ciudadanos.

placeholder El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la intervención de Rivera. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la intervención de Rivera. (EFE)

Hubo ataques de todo tipo. Después de que Pablo Casado dijera que el partido de Rivera fue “una escisión del PSC”, recogió el guante Sánchez diciéndole a Rivera que acababa de saber que habían sido “compañeros”, dado que Ciudadanos pudo ser un “apéndice de los socialistas catalanes”. No se quedó ahí, el presidente concluyó: “Afortunadamente es mentira”, mientras su bancada rompía a aplaudir.

Rivera, ya consciente de que una vez más se convertía en el blanco de Sánchez, le espetó: “Esto no es el control del Partido Socialista a Ciudadanos, es el control de los partidos al Gobierno”. Le volvió a pedir una reunión para aplicar el 155, “es el mejor momento para estar juntos pase lo que pase”, y Sánchez encontró otra manera de sortear el ofrecimiento: “Necesitaremos primero un Gobierno que deje de estar en funciones y con plenas capacidades”.

Sin duda, el momento de mayor tensión llegó en la conclusión del presidente en funciones, cuando no dudó en asegurar que Rivera se ha convertido en un “político ausente que nadie entiende ya ni dentro ni fuera de su partido”, y le llamó “hipócrita” por las diferencias que, a su juicio, existen “entre lo que hace y lo que dice”: “Dice que viene a limpiar la basura del PP y apuntala sus gobiernos, se dice liberal y centrista y pacta con la ultraderecha, y dijo que no quería bloquear el Gobierno. Ya, señor Rivera, ya”, zanjó con ironía. Otra relación política irreconciliable.

La escasa —o casi inexistente— afinidad que existe entre Pedro Sánchez y Albert Rivera dejó de ser noticia hace tiempo. Los líderes del PSOE y Ciudadanos se consideran ya incompatibles y en la primera sesión de control al Gobierno en seis meses lo volvieron a demostrar con creces. Los reproches se sucedieron desde el primer momento con Cataluña en el foco. El dirigente naranja, que en las últimas ocasiones se ha negado a reunirse con Sánchez en la Moncloa entendiendo que su postura respecto a la investidura está clara, le solicitó una reunión para “aplicar el 155”. En la tarde de este mismo miércoles el líder de Ciudadanos envió una carta formal a Sánchez con la misma solicitud.

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