EN EL JUICIO DEL 'PROCÉS'

El director de los Mossos que no quiso seguir la vía unilateral del 1-O: "Estaba incómodo"

A la vista de que el Govern iba a colocar al cuerpo entre la espalada y la pared, la carta de dimisión incluía una advertencia: "Terminaba diciendo que seguirían cumpliendo siempre la legalidad"

Foto: El exdirector de los Mossos d'Esquadra, Albert Batlle. (EFE)
El exdirector de los Mossos d'Esquadra, Albert Batlle. (EFE)

El verano de 2017, con el referéndum del 1-O a la vuelta de la esquina, el entonces director de los Mossos d'Esquadra, Albert Batlle, presentó su dimisión. "Los motivos son diversos: de índole política, profesional, personal...", explicó ante el Tribunal Supremo. Pero a Vox solo le interesaban los "políticos", por lo que insistió una y otra vez en las razones que le llevaron a abandonar el cargo. "Cómodo no me sentía. Estaba incómodo por cómo podían evolucionar las cosas", reconoció el mando de la policía autonómica, apuntando de forma directa al que fuera 'conseller' de Interior, Joaquim Forn. Con el Govern apostando por la vía unilateral, Battle abandonó el tren del 'procés' antes de que chocara con el Estado.

Tras tres años al frente de los Mossos, el entonces director de los Mossos entró en el despacho de Forn en julio de 2017. "Le presenté una carta de dimisión el día 17. Era una carta protocolaria", explicó. Pero a la vista de que el Govern iba a colocar al cuerpo entre la espalada y la pared con el 1-O, la misiva incluía una advertencia final: "Terminaba diciendo que los Mossos, en el periodo que se avecinaba, seguirían cumpliendo siempre la legalidad vigente". Con todo pausado, el testigo fue soltando así dardos al político independentista a lo largo de su declaración: "Me sentía incómodo sobre el escenario referido al director general de la policía [él mismo]. No tenía ninguna duda sobre las Mossos. Otra cosa era las presiones que podía recibir yo", afirmó.

No era la primera vez que el Tribunal Supremo oía hablar del malestar de Battle con Forn. El coordinador del dispositivo para impedir el referéndum, Diego Pérez de los Cobos, aseguró el pasado 5 de marzo ante los magistrados que tenía una buena relación con Battle y, cuando este dimitió el 17 de julio, le llamó para saber sus motivos. Según explicó, el exdirector de los Mossos le contó que su decisión se debía a unas declaraciones del entonces 'conseller' de Interior en las que decía que la policía autonómica garantizaría que el 1-O se pudiera votar con libertad y seguridad. Ante semejante promesa, Battle presentó su dimisión.

"Cómodo no me sentía. Estaba incómodo por cómo podían evolucionar las cosas. No solo por el nombramiento de Joaquim Forn, con quien había tenido una relación muy estrecha en el Ayuntamiento de Barcelona. También había notado una cierta incomodidad de los grupos parlamentarios con mi persona. La CUP había pedido en diversas ocasiones mi dimisión", relató este miércoles ante el tribunal del 'procés'. Una vez finalizado el turno de Vox, la Fiscalía quiso saber si trasladó también al que ocupó el cargo de 'conselle'r de Interior antes que Forn, Jordi Jané, la "incomodidad" que sentía ante "el cariz que tomaban los acontecimientos". "No solo lo comuniqué sino que en muchas ocasiones lo compartí con el señor Jané", zanjó el testigo.

Sus críticas a la cúpula política se convirtieron en halagos a la hora de hablar de los Mossos. Dijo que estaba convencido, "como así ha sido", de que seguirían cumpliendo la ley, y salió en defensa de su sustituto, el mayor Josep Lluís Trapero, al que él mismo propuso. "El major Trapero era muy celoso de las competencias que tenía cuando actuaba como policía judicial", lanzó Battle. Aunque la defensa de Forn intentó desactivar a continuación sus palabras desvinculando la dirección policial de la política, su mensaje siguió sobrevolando la sala tras su declaración: la radicalidad del 'exconseller' de Interior provocó su salida.

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