el guardia civil y el militar ingresaron en meco

El líder de la manada de Villalba se refugia en la enfermería de Soto para evitar ataques

Ingresó el pasado 4 de marzo después de que la Audiencia Provincial de Madrid les condenara a él y a otros dos amigos a 15 años de prisión por agredir a una joven entre los tres

Foto: Fotografía de archivo del torreón de la cárcel de Soto del Real. (EFE)
Fotografía de archivo del torreón de la cárcel de Soto del Real. (EFE)

El líder de la denominada 'manada de Collado Villalba', Ricardo A. M., se ha refugiado en el módulo de enfermería de la prisión madrileña de Soto del Real. El condenado por abusar de una chica junto a otros dos amigos —el guardia civil Miguel Ángel C. O. y el militar Martín A. F.ingresó en el centro penitenciario el pasado 4 de marzo. Allí fue atendido por los responsables médicos y psicológicos de la cárcel, que le recomendaron no acceder a la zona que le tocaba por procedimiento. Argumentaron que en ella no lo pasaría bien y probablemente sería agredido por el resto de reclusos, que no suelen aceptar a los violadores ni a los agresores de niños.

Fuentes penitenciarias aseguran que en ese momento dieron a elegir al preso recién ingresado entre dos opciones. Por un lado, el módulo reservado a presos muy peligrosos. En esta área de la prisión, los internos están todo el día encerrados y sometidos a unas medidas de vigilancia y aislamiento casi totales. Tan solo pueden salir al patio una hora al día. El resto del tiempo se encuentran recluidos. La otra alternativa, el módulo de enfermería, donde aunque la salida al patio también es limitada se suelen refugiar este tipo de presos alegando sufrir algún tipo de dolencia con el fin de evitar convivir con los reos comunes.

Tanto Ricardo como sus compañeros tienen intención de recurrir la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que les condenó a 15 años de cárcel a dos de ellos y a 14 al tercer componente. Los tres siguen manteniendo, como declararon durante el juicio, que todo lo que ocurrió entre ellos y la chica fue consentido. La Sección 29 del tribunal, que les consideró autores de un delito continuado de agresión sexual, les puso también siete años de libertad vigilada que cumplirán cuando abandonen el centro penitenciario en el que están recluidos. Miguel Ángel y Martín se encuentran actualmente encerrados en el módulo dedicado a fuerzas de seguridad de la prisión de Meco.

Fuentes penitenciarias aseguran a El Confidencial que el miedo a sufrir ataques en el módulo de presos comunes es lo que ha provocado que Ricardo se refugie en la enfermería. No en vano, aseguran, el propio recluso rompió el auto que ordenó su ingreso para evitar que sus compañeros de celda le reconocieran. Las mismas fuentes aseguran que no es raro que otros presos con delitos proscritos entre rejas tomen la misma decisión. No en vano, el miembro de la 'manada de Villalba' no está solo en su celda.

Según la sentencia, Ricardo, Miguel Ángel y Martín solicitaron favores sexuales a una joven sobre la medianoche del 13 de marzo de 2015. La chica se negó y entonces la obligaron a practicarles una felación bajo la amenaza de que, de lo contrario, no la dejarían salir del piso al que la habían llevado. Las tres magistradas que componen la sala, que dieron por válido el testimonio esgrimido por la víctima durante el juicio oral, consideraron que durante los hechos se produjo lo que la jurisprudencia llama "intimidación ambiental", que tuvo lugar en el momento en que los condenados llevaron a la chica a la vivienda y, "de manera premeditada, la situaron en uno de los dormitorios".

Tenían, según la resolución, "el único propósito de satisfacer sus deseos, fuera con el consentimiento de ella o sin él". "El efecto intimidatorio puede producirse por la simple presencia o concurrencia de varias personas (en el caso que nos ocupa, tres hombres de mayor edad y corpulencia), distintas del que consuma materialmente la agresión, ya que la presencia del grupo puede producir en la persona agredida un estado de intimidación ambiental a la vez que provocar un efecto de reforzamiento psicológico de quien se ve rodeado de otras personas que lo animan", arguyó la sala.

Nada más conocer la sentencia, el Ministerio de Defensa suspendió de sus funciones al capitán de la Guardia Civil implicado en los hechos. En concreto, fue el pasado 21 de febrero, justo un día después de que la Audiencia Provincial hiciera público el fallo que condenaba al mando del instituto armado a 15 años de prisión. La decisión de Defensa de suspender al guardia civil fue publicada en el Boletín Oficial del departamento dirigido por Margarita Robles, en concreto, el pasado 25 de febrero. "En aplicación de lo dispuesto en el artículo 92 de la Ley 29/2014 de Régimen de Personal de la Guardia Civil, el capitán Martín A. F. de la Jefatura de Enseñanza, Academia de Oficiales de la Guardia Civil, pasa a situación de suspensión de funciones desde el día 21 de febrero de 2019, fecha de notificación de la resolución de este ministerio de 21 de febrero de 2019", reza el texto firmado por el subsecretario de Defensa, Alejo de la Torre de la Calle.

La rápida orden de suspensión de Defensa contrastó con la lentitud de la decisión que tomó el mismo organismo en el caso del guardia civil de 'La Manada' de Sanfermines. La Audiencia Provincial de Navarra condenó a nueve años de prisión a cada uno de los cinco acusados de abuso sexual continuado a una chica durante las fiestas de Pamplona de 2016, incluido el miembro del instituto armado Antonio Manuel G. E. La orden de suspender de sus funciones a este guardia civil, sin embargo, no la tomó el ministerio hasta el 11 de enero del presente año; es decir, casi nueve meses después de que la Audiencia Provincial dictara la sentencia, ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra el pasado 5 de diciembre. El retraso fue duramente criticado por la opinión pública.

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