el yerno de villar mir

Operación Obrum: El plan de López Madrid para 'cebar' a Marjaliza con contratos

El yerno de Villar Mir y el conseguidor de la Púnica idearon un sistema societario para inflar la mercantil Obrum, cobrar comisiones y hacer negocio tras amañar las adjudicaciones

Foto: Javier López Madrid, a la izquierda, antes de entrar en la Audiencia Nacional. (EFE)
Javier López Madrid, a la izquierda, antes de entrar en la Audiencia Nacional. (EFE)

Javier López Madrid, yerno del empresario Juan Miguel Villar Mir y directivo del grupo constructor Villar Mir, está cada vez más acorralado por la justicia. Un reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le sitúa en el centro de una trama de amaño de contratos públicos que favorecía a los principales investigados en el caso Púnica, entre los que destaca David Marjaliza, que mantenía una relación más estrecha con López Madrid. Los responsables del instituto armado argumentan que ambos pusieron en marcha "un plan de negocio intencionado" que involucraba a mercantiles gestionadas por los dos (Obrum y Grabitum) con el fin de pervertir adjudicaciones cuando Francisco Granados era consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid y, por lo tanto, presidente de Mintra, encargada de conceder obras públicas como reformas en la red del suburbano o ampliaciones del metro ligero.

En un informe entregado a la Audiencia Nacional el pasado septiembre que aún no ha salido a la luz, los agentes del instituto armado sitúan a Marjaliza, a López Madrid y a Granados como los actores principales de esta operación de ingeniería societaria "diseñada con el objetivo de obtener contratos de manera fraudulenta". El documento remitido al Juzgado Central 5, que instruye el caso Púnica, explica en concreto que el directivo del grupo Villar Mir "desempeñó un papel fundamental" en el 'engorde' financiero de la mercantil Obrum, vinculada a Marjaliza, y más específicamente en la 'readjudicación' del concurso estrella de la época —la construcción del metro ligero que va desde Colonia Jardín a Boadilla del Monte, una obra faraónica que fue finalmente ejecutada por 134 millones de euros— a esta sociedad.

El contrato fue en un primer momento adjudicado a la unión temporal de empresas (UTE) conformada por Elsan, Azvi y la constructora San José. La primera —propiedad de OHL, principal compañía del grupo Villar Mir— se escindió el 10 de agosto de 2004 en dos mercantiles, una que mantuvo la denominación original y otra que fue constituida con el nombre de Grabitum y que se quedó con "la totalidad del patrimonio vinculado a la explotación de toda clase de obras", como explica el mencionado informe de la Guardia Civil, que añade que esta última se creó con un capital social de 1,43 millones de euros. OHL seguía siendo el propietario del cien por cien de las participaciones de esta nueva sociedad, que entre otras obras asumía el mencionado proyecto del metro ligero a Boadilla al sustituir a Elsan en la citada UTE.

Cuatro meses después, López Madrid —amigo personal de los reyes Felipe de Borbón y Letizia Ortiz vendió Grabitum. El comprador curiosamente fue Obrum, una mercantil controlada por Marjaliza. El precio, 2,96 millones de euros, cantidad que fue abonada a OHL a través de un cheque bancario fechado el 22 de diciembre de 2005, según reflejan los agentes de la Unidad Central Operativa, que enfatizan que toda esta operativa terminó provocando que finalmente Obrum ocupara, como socio único de Grabitum, la posición que esta última mantenía en el contrato del metro ligero. Los investigadores también destacan que, en el momento de la adquisición, Grabitum tenía un patrimonio de 2,87 millones de euros en sus cuentas bancarias, por lo que la operación de compra le salió a Marjaliza en condiciones inmejorables. "Prácticamente pagó por la tesorería", resaltan los responsables de las diligencias policiales, que a pesar de este escaso precio que abonaron los compradores entienden que "la principal ventaja para Obrum" fue el contrato del metro ligero.

La obra fue adjudicada por 86,5 millones de euros, aunque en el momento de la adquisición ya habían sido ejecutados 23,4 millones

La obra fue adjudicada por 86,5 millones de euros, aunque en el momento de la adquisición ya habían sido ejecutados 23,4 millones, con lo que el contrato pendiente de ejecutar cuando Obrum se hace cargo de Grabitum era de 63,1 millones de euros. La adjudicación, resaltan los investigadores, fue además ampliada con posterioridad. En concreto, en 2006 y 2007 sendos contratos complementarios incrementaron el valor en 17,3 y 31,1 millones respectivamente, con lo que el acuerdo de López Madrid y Marjaliza, aclaran los agentes en el citado informe, "no solo proporcionó a Obrum una posición en el contrato primitivo del metro ligero, sino que además le aportó un negocio complementario de obras adicionales por valor de 48 millones de euros".

Los correos que les incriminan

Los responsables de las pesquisas consideran que la participación de López Madrid y de Marjaliza en toda esta operativa está perfectamente acreditada. En un correo electrónico enviado por la secretaria de López Madrid, Consuelo Núñez, a los socios de la financiera Siacapital el 16 de noviembre de 2005, un mes antes de que OHL vendiera Grabitum a Obrum, esta hace un resumen de la reunión que el directivo de Villar Mir y el resto habían tenido el día anterior. En este email, Núñez adjunta un cuadro con la previsión de ingresos para los próximos meses. Uno de ellos, según archivo adjunto, hacía referencia a lo que la redactora denominó "operación Obrum" y preveía ingresos por valor de un millón de euros entre noviembre de 2005 y julio del año siguiente.

Asimismo, los investigadores destacan otro correo electrónico como prueba de esa connivencia entre López Madrid y Marjaliza para beneficiar a sus empresas a costa de las adjudicaciones públicas. En concreto, el que envió Ana Ramírez, secretaria de Marjaliza, al directivo del grupo Villar Mir, el 8 de junio de 2005, con el asunto "Cuadro adjudicaciones Obrum". "Estimado Javier: Según conversaciones con David, adjunto le enviamos los datos solicitados", reza el email, que incluye los archivos "Contrato Inopac-Aruba-Obrum" y "Cuadro adjudicaciones Obrum".

El primero hace referencia al contrato que suscribieron representantes de las firmas Inopac, Obrum y Aruba el 11 de marzo de 2004 que, según la Guardia Civil, "llegó a buen término". Las tres mercantiles estaban controladas en última instancia por Marjaliza, que las utilizaba para cobrar las comisiones. Este líder de la trama, continúan los investigadores, cobró de Obrum 6,7 millones de euros, de los que al menos 2,1 millones fueron por haber intermediado en contratos de obra pública. Según el informe de la Guardia Civil, Marjaliza y López Madrid urdieron un plan "con el propósito de que Obrum incrementase su cifra de negocio mediante la obtención de importantes contratos de obra pública en la Comunidad de Madrid".

El segundo archivo adjunto, de hecho, incluye una tabla con los cinco contratos que la trama planificaba adjudicar a Obrum. Además del correspondiente a la construcción del metro ligero a Boadilla, ya mencionado, el cuadro menciona la línea 10 del Metro Sur, la estación de Antón Martín, un tramo del denominado Metro Norte y una ampliación del recinto ferial Ifema. Metro Sur fue concedido a Begar el 29 de abril de 2004, a pesar de que el cuadro reservaba un 40% a Obrum. La reforma de Antón Martín sí que fue otorgada a Obrum en unión con AMV. El tramo de Metro Norte, por su parte, también fue adjudicado a Obrum, que en este caso iba de la mano de Teconsa y Arias Hermanos. Las obras de Ifema, por último, fueron encargadas solo a Obrum, que consiguió todos estos concursos en apenas diez meses.

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