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Así creó Villar Mir el entramado empresarial que benefició a Granados y Marjaliza
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Así creó Villar Mir el entramado empresarial que benefició a Granados y Marjaliza

La Guardia Civil investiga el supuesto pago de comisiones por parte del empresario al exdirigente del PP, aunque no solo en dinero, sino también en especies

Foto: Juan Miguel Villar Mir, a la derecha, junto a su abogado Carlos Domínguez. (EFE)
Juan Miguel Villar Mir, a la derecha, junto a su abogado Carlos Domínguez. (EFE)

El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, rechazó el pasado 6 de febrero en la Audiencia Nacional haber cobrado comisiones a cambio de la adjudicación de obras otorgadas a su compañía por la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, dirigida entonces por Francisco Granados. Tanto el exdirigente del PP como el empresario están actualmente imputados en el marco del caso Púnica, que investiga este presunto intercambios de 'cromos' por ambas partes que no solo se habría abonado económicamente, a través de la entrega de dinero, sino también en especies.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil rastrea la creación de un entramado societario por parte de Villar Mir a partir de 2001 con el supuesto fin de beneficiar a Granados y al que por aquel entonces era su principal socio, David Marjaliza, el otro líder de la organización delictiva que investiga el Juzgado número 6 de la Audiencia Nacional. El 28 de noviembre de 2001, en concreto, Pavimentos, Asfaltos y Conservación SA (Pacsa), una de las filiales de OHL, absorbió otra sociedad del grupo, Asfaltos y Construcciones Elsan. Así lo hizo público la propia matriz en diversos anuncios en diarios económicos del momento recogidos por el Registro Mercantil. En ellos, presumía de llevar a cabo la mencionada fusión con el objetivo de generar un gigante para "liderar el subsector de los servicios urbanos y el mantenimiento de infraestructuras".

Foto: Villar Mir, en la Audiencia Nacional. (EFE)

Una parte de Elsan, sin embargo, fue reabsorbida por la matriz con todas sus calificaciones, que son permisos necesarios para optar a la concesión de las obras que saca a concurso la administración y que las empresas van logrando a lo largo de su historia precisamente consiguiendo adjudicaciones en unión temporal con otras mercantiles. Dos años y medio después de la citada fusión, OHL creó una nueva sociedad que aglutinaba precisamente todas las citadas calificaciones necesarias para presentarse a la mayor parte de infraestructuras que saca la administración. La denominó Grabitum y fue inscrita el 10 de agosto de 2004, como consta en el Registro Mercantil, que recoge que todo su capital era en ese momento propiedad del grupo presidido por Villar Mir.

La propia empresa explica en la documentación que aporta al Registro que Grabitum "se constituyó como consecuencia de la escisión de la rama de construcción y explotación de toda clase de obras de Asfaltos y Construcciones Elsan" y que "el único accionista era Obrascón Huarte Lain (OHL) con el 100% de participación", lo que daba a la mercantil el "carácter de sociedad limitada unipersonal". Las cuentas del ejercicio siguiente, sin embargo, reflejan un sustancial cambio de dueño de Grabitum. Según el mencionado Registro Mercantil, la sociedad pasó íntegramente a formar parte de otro propietario ese mismo año. "El único accionista es Obrum Urbanismo y Construcciones con el 100% de participación", resalta el organismo oficial, que refleja también cómo esta última sociedad estaba en ese momento controlada por Marjaliza, socio de Granados en la trama Púnica.

Esta operación mercantil daba a su gestor la posibilidad de presentarse a través de Grabitum a decenas de obras públicas a las que ni siquiera podía optar antes de hacerse con la sociedad de OHL, que en ningún momento hizo públicas las condiciones de la venta de su filial a la empresa controlada por el socio de Granados. Ni el dinero que le costó al comprador ni qué día se llevó a cabo ni qué implicaba la operación. Según publicó el diario 'Expansión' en un anuncio al que hace referencia el propio Registro Mercantil, el acuerdo entre el grupo de Villar Mir y la sociedad de Marjaliza conllevaba "que el primero se quedara con la obra ya ejecutada y que el segundo asumiera la que estaba en curso", así como el conjunto de las clasificaciones. El socio de Granados, por lo tanto, se quedaba con todas las infraestructuras que estaban en marcha y que, por lo tanto, aún estaban pendientes de cobro.

En octubre de 2004, pocos meses después de que OHL creara Grabitum, la mercantil controlada por Marjaliza se adjudicó en UTE con Teconsa —investigada tanto en el propio caso Púnica como en Gürtel— parte de los 15 tramos de las obras del Metro de Madrid. Era la primera vez que Obrum abandonaba el que hasta ese momento había sido su principal objeto de negocio, la edificación residencial, y daba el salto a la obra civil, hasta entonces no trabajada por la compañía.

placeholder Javier López Madrid (izquierda). (EFE)
Javier López Madrid (izquierda). (EFE)

El salto cualitativo y cuantitativo que dio Marjaliza con esta operación se reflejó de hecho en las cuentas de la propia sociedad. Obrum duplicó sus ingresos, que pasaron de los 160 millones de euros de 2005 a los 300 del año siguiente. Según la documentación aportada por la propia empresa al Registro Mercantil, en concreto, la facturación aumentó un 99%. La plantilla, por su parte, pasó de 386 a 618 empleados. Algo similar ocurrió con Grabitum, que también duplicó el número de trabajadores en el mismo periodo.

La operación societaria la cerró el grupo Villar Mir el 3 de julio de 2007 cuando la fusionada Elsan Pacsa volvió a dividirse en dos. Sin embargo, lo hizo cambiando los nombres de las dos mercantiles originarias. La que se llamaba Elsan pasó a denominarse Pacsa Servicios Urbanos y fue adquirida por algunos de los directivos de la empresa. La que inicialmente se denominaba Pacsa, por su parte, siguió con el mismo CIF, aunque bajo el nuevo nombre de Asfaltos y Construcciones Elsan. Esta última quedó dentro de OHL.

Los agentes de la Guardia Civil responsables de la investigación, de hecho, reflejan parte de esta operativa en uno de sus informes. En concreto, en el que elaboraron en 2016 y actualizaron meses después. El documento, que obra en el sumario de una de las piezas separadas del caso Púnica, asegura que forma parte de la investigación la citada "venta de una filial de OHL denominada Elsan a la empresa Obrum tan solo meses después de que la primera consiguiese alzarse con una importante adjudicación donde habría intermediado Marjaliza".

La UCO, que reclamó en repetidas ocasiones al Ministerio de Hacienda "los datos relativos a las clasificaciones de las empresas" que se hicieron "con la adjudicación de los contratos" indagados, consideró este dato como "absolutamente necesario para completar la investigación" y determinar ese posible pago en especies de Villar Mir a la mercantil vinculada con el socio de Granados durante la época en la que este último ejercía como consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid. En definitiva, se concretaba en que en lugar de dar peces al 'pobre', le entregan la caña y las redes. La Guardia Civil ha construido esta línea de investigación tras analizar soportes informáticos y agendas intervenidas por la Guardia Civil al yerno de Villar Mir y exconsejero delegado del grupo, Javier López Madrid, a quien los investigadores vinculan directamente con la planificación y ejecución de la mencionada trama societaria dirigida a beneficiar a la empresa de Marjaliza.

Los miembros de la UCO también relacionan con este plan al propio Marjaliza, al exconsejero Granados y al empresario Jesús Miguel Trabada Guijarro, exconsejero de la sociedad pública Mintra —que realizaba las adjudicaciones—, imputado también en la pieza separada del caso Lezo que investiga la adjudicación del tren de Navalcarnero también por el presunto abono de comisiones por parte de López Madrid para conseguir una obra pública que finalmente resultó fallida.

Foto: Esperanza Aguirre y Francisco Granados.

Villar Mir rechazó el pasado 6 de febrero ante la Audiencia Nacional haber pagado comisiones después de que Marjaliza decidiera revelar nuevos datos sobre este entramado. En concreto, confesó que él, Granados y López Madrid se repartieron una comisión de 3,6 millones de euros por la adjudicación a Obrum del Metro Ligero a Boadilla del Monte, del tramo 1B del Metro Norte y del 1C de la conexión entre la Línea 10 y el Metro Sur.

En la misma línea, el titular del Juzgado Central número 6, Manuel García-Castellón, apuntó no solo al citado pago en especies a través de la concesión de contratos para ganar dinero lícito con su empresa, sino que acusó directamente a Granados de garantizar un lote de adjudicaciones a Obrum a cambio del pago de "importantes comisiones". López Madrid, según el magistrado, aportó las calificaciones precisas que ostentaba la mercantil Elsan, del Grupo Villar Mir, para que la empresa de Marjaliza pudiese presentarse a los concursos, que se acomodarían a su favor. García-Castellón recordó que el Juzgado 6 ya identificó a la constructora OHL como presunta donante del PP madrileño, según señalaban las anotaciones de la agenda intervenida a Granados.

El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, rechazó el pasado 6 de febrero en la Audiencia Nacional haber cobrado comisiones a cambio de la adjudicación de obras otorgadas a su compañía por la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, dirigida entonces por Francisco Granados. Tanto el exdirigente del PP como el empresario están actualmente imputados en el marco del caso Púnica, que investiga este presunto intercambios de 'cromos' por ambas partes que no solo se habría abonado económicamente, a través de la entrega de dinero, sino también en especies.

Francisco Granados Audiencia Nacional Operación Púnica
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