por un megaproyecto eólico en rumanía

Iberdrola contrató a Villarejo en 2017 para investigar a un socio que le debía 11 millones

La cotizada pagó 84.700 euros al comisario para que rastreara el patrimonio de un industrial con el que iba a construir 50 parques eólicos en Rumanía y que terminó declarándose insolvente

Foto: El comisario Villarejo.
El comisario Villarejo.

José Manuel Villarejo estuvo haciendo trabajos para empresas del Ibex 35 hasta el mismo momento de su detención en la operación Tándem. Iberdrola contrató al comisario de la Policía Nacional en 2017 para que investigara los activos de una compañía con la que había tenido un litigio de 11,8 millones de euros por un proyecto de energía renovable en Rumanía. El laudo dio la razón a la eléctrica española, pero la otra mercantil, Eolica Dobrogea AG, se declaró insolvente. La cotizada recurrió entonces al agente encubierto para tratar de cobrar la deuda. Por ese encargo, Villarejo facturó a Iberdrola Renovables al menos 84.700 euros el pasado ejercicio, según consta en la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial y han confirmado fuentes oficiales de la eléctrica.

La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán depositó una gran confianza en Villarejo. Iberdrola anunció en 2010 que había alcanzado un acuerdo para construir en Rumanía el proyecto eólico más grande del mundo. Invertiría 2.500 millones de euros para edificar hasta 50 plantas con una producción total de 1.800 MW, suficientes para abastecer a los 1,8 millones de habitantes de la capital del país, Bucarest. Para desarrollar ese ambicioso plan, la eléctrica se asoció con Eolica Dobrogea, una empresa local, aunque participada mayoritariamente por el grupo de ingeniería suizo NEK Umwelttechnik AG. Este promovería los proyectos eólicos e Iberdrola asumiría la construcción y explotación de las nuevas infraestructuras.

Sin embargo, la aventura rumana de Iberdrola saltó por los aires en 2013. Su socio dejó de asumir sus compromisos y estalló un conflicto. La española llevó a Eolica Dobrogea a un tribunal de arbitraje para reclamarle 11,8 millones, pero poco antes de conocerse el laudo, la firma local se declaró en quiebra. Cuando el tribunal dictó una resolución favorable para la eléctrica, Eolica Dobrogea ya no disponía de activos para hacer frente a sus obligaciones.

Iberdrola recurrió entonces al presunto cerebro de Tándem para intentar recuperar parte del dinero que se había dejado a orillas del Mar Negro. Según refleja la documentación en poder de este diario, el agente encubierto y sus colaboradores investigaron a petición de la eléctrica los activos de la propia Eolica Dobrogea, su matriz suiza, varias filiales de la compañía, el mayor accionista del grupo, Christoph Beat Kapp, así como a varios de sus familiares directos —esposa, padre, cuñados y hasta sobrinos— y a una decena de “socios y 'partners' habituales”.

Ese encargo quedó plasmado en varios informes de Grupo Cenyt, el despacho de investigación que tenía Villarejo en pleno distrito Azca. Uno de los últimos dosieres que confeccionó para Iberdrola lleva fecha del 15 de marzo de 2017 y consta de 85 páginas. Ese mismo día, uno de los colaboradores del comisario se lo envío junto a tres capítulos anexos a A. A., un alto responsable del Departamento de Seguridad de Iberdrola, como recoge un correo electrónico al que también ha tenido acceso este diario.

El dosier revela que Villarejo logró reunir abundante información sobre el accionista mayoritario de Eolica Dobrogea. Según el documento facilitado a la multinacional española, Christoph Beat Kapp había nacido en 1960 en Ottawa (Canadá), tenía nacionalidad suiza y residencia en el cantón de Zúrich, y ocupaba una larga lista de puestos ejecutivos en una veintena de sociedades, entre ellos, consejero delegado del Grupo NEK Umwelttechnik, director en la filial Upwind y presidente en otra compañía de su 'holding', Grundberatung-Geoconsulting AG.

Villarejo también inspeccionó su patrimonio personal y el que controlaba a través de familiares y mercantiles. Su principal conclusión es que Kapp y su entorno no se encontraban precisamente en una situación de insolvencia. Según la investigación, el empresario tenía en el municipio helvético de St. Gallen una vivienda unifamiliar de dos pisos y unos 400 metros cuadrados de superficie que compartía con dos hermanas. El inmueble tenía un precio aproximado de 2,6 millones de euros. El rival de la cotizada con sede en Bilbao también compartía con su familia desde 2011 una segunda vivienda en la ciudad suiza de Berna de 80 metros cuadrados en una parcela ajardinada de casi 5.000 metros. Sin embargo, el patrimonio más valioso del empresario estaba supuestamente en manos de su esposa, N. Kapp.

En concreto, según el informe de Villarejo, su mujer era titular de un chalé valorado en unos 3,5 millones de euros en una zona residencial de la ciudad también suiza de Küsnacht. Entre sus vecinos estaban Tina Turner y el piloto de Fórmula 1 Kimi Raikkonen. El comisario descubrió que solo unos días antes de conocerse el laudo, Kapp había traspasado a su mujer su 50% en ese inmueble de lujo. Asimismo, N. Kapp también era propietaria en esa ciudad de un edificio de tres plantas cuyo domicilio había sido utilizado como dirección por Eolica Dobrogea en el acuerdo de asociación que había firmado en su día con la eléctrica española. Por último, el informe vinculó a Kapp con una cabaña en Zermatt (Suiza) que figuraba oficialmente a nombre de un ciudadano rumano al que la investigación señaló como posible testaferro.

Un portavoz de Iberdrola asegura a este diario que el encargo a la empresa de investigación de Villarejo se enmarca en las numerosas “relaciones contractuales que mantiene la compañía con sociedades legalmente establecidas para la prestación de diferentes servicios, dentro de la más estricta legalidad”. “[Grupo Cenyt] Era una sociedad autorizada por el Ministerio del Interior y con oficinas en la Torre Picasso, no era un chiringuito”, defiende este portavoz. “Es decir, que no era una sociedad oculta. Daban un servicio que debía funcionar muy bien. La investigación nos permitió encontrar bienes que el señor Kapp había traspasado a su mujer solo unos días antes y de ese modo pudimos identificar activos para cobrar la deuda”.

La investigación del comisario fue aún más amplia. Peinó los intereses de Kapp en empresas de España, Rumanía, Liechtenstein, Kosovo, Canadá e incluso Ghana. En este último país descubrió hasta seis proyectos eólicos de Grupo NEK con una potencia total de 811 MW e identificó a su delegado en la zona, M. W-M., apuntando igualmente la posibilidad de que estuviera siendo instrumentalizado por Kapp para ocultar parte de su fortuna.

El informe dedica un apartado entero a sus negocios en suelo español, concentrados en la provincia de Cádiz. En 2003 creó una empresa para desarrollar un parque eólico de 24 MW en Chiclana de la Frontera. La sociedad fue luego absorbida por Eon Renovables SL. Tres años después montó otra mercantil para un proyecto de la misma potencia en Puerto Real. Y también en 2006 lanzó otro parque de 46 MW en Medina Sidonia, aunque la inversión no terminó de ejecutarse.

Villarejo giró al menos dos facturas a Iberdrola Renovables por ese trabajo. La primera lleva fecha del 13 de enero de 2017 y ascendió a 48.400 euros. La segunda fue emitida el 28 de marzo de ese mismo año y fue de otros 36.300 euros. Las cuentas de la eléctrica indican que en la actualidad es propietaria del 100% de Eolica Dobrogea. Según fuentes de la multinacional, el laudo está ahora pendiente de la ejecución de los bienes descubiertos por el comisario. “Esta sería la vía administrativa y no descartamos la penal”, asegura un portavoz.

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