un coladero de visitas 'institucionales'

Los presos del 'procés' despachan desde el módulo 2: reciben hasta 21 personas al día

Los siete presos independentistas de la cárcel de Lledoners son visitados constantemente por altos cargos de la Generalitat, dirigentes políticos y sindicales, periodistas y empresarios. Sin límite

Foto: El presidente catalán, Quim Torra, y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, visitaron a los líderes independentistas el pasado mes de agosto.
El presidente catalán, Quim Torra, y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, visitaron a los líderes independentistas el pasado mes de agosto.

Los presos independentistas han conseguido convertir el módulo en el que están recluidos en una especie de despacho oficial en el que reciben a un buen número de representantes políticos y sindicales. En connivencia con la Consejería de Justicia, de quien depende la Dirección General de Prisiones, y bajo la excusa de 'visitas institucionales', Oriol Junqueras, los Jordis y el resto de líderes del 'procés' pueden despachar en un solo día hasta con 15 personas, según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial. Todos los presos masculinos están en el mismo módulo, el 2 de la cárcel de Lledoners, lo que facilita incluso que esas reuniones con las visitas se celebren en grupo. Un 'privilegio' del que no disfruta cualquier otro interno de la prisión.

Oriol Junqueras y Raül Romeva (ambos de ERC), Josep Rull, Jordi Turull y Joaquim Forn (del PDeCAT), y los líderes independentistas Jordi Sànchez y Jordi Cuixart tienen una agenda política muy completa en el módulo 2 de Lledoners. Los siete fueron trasladados a principios de julio desde Madrid a esta prisión barcelonesa, lo que ha permitido que puedan intensificar sus contactos con otros dirigentes. Y lo seguirán haciendo. La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo rechazó este miércoles la petición de libertad presentada por las defensas de los nueve procesados del 'procés' en prisión provisional.

"Asunto: visitas institucionales". El Confidencial ha tenido acceso a varias autorizaciones de la dirección del centro penitenciario de Lledoners que revelan la identidad de todas las visitas que en un mismo día reciben los siete presos del 'procés'. Generalmente por la tarde. Algunas se han hecho públicas, ya que el independentismo quiere seguir manteniendo mediáticamente vivo el mensaje de que son 'presos políticos'. Por ejemplo, la que les hizo el lendakari, Iñigo Urkullu, el pasado 15 de agosto. Estas pruebas documentales reflejan el nivel de actividad política que se vive en el módulo 2 de Lledoners.

"Las personas que a continuación se relacionan están autorizadas a entrar en el centro acompañadas de la directora [Paula Montero], de un miembro del equipo directivo y/o del jefe de servicio. No hará falta que porten el pase rojo y quedan excluidos de cualquier control. Los cargos institucionales que se detallan podrán entrar acompañados de miembros de su equipo o de escoltas". Las autorizaciones permiten un acceso bastante flexible a todos los cargos políticos y sindicales que han estado y están visitando a los presos, visitas que pueden incluso entrar acompañadas de asesores. Otras autorizaciones destacan además que "no será necesaria la comprobación del DNI" de los cargos institucionales que acudan a la prisión.

Concentración independentista convocada por la ANC y Òmnium frente a la cárcel de Lledoners.
Concentración independentista convocada por la ANC y Òmnium frente a la cárcel de Lledoners.

Así, por ejemplo, el 29 de agosto a las 16:30 los presos recibieron la visita del presidente catalán, Quim Torra; del presidente del Parlament, Roger Torrent, y del vicepresidente, Pere Aragonès. Media hora más tarde, a las 17:00, las autorizadas eran la diputada autonómica Gemma Geis y el empresario del sector de la joyería Joan Oliveras Bagues. A las 18:00 fue el turno de Bernat Solé i Barril (diputado de Esquerra), Montserrat Fornells i Solé (diputada de Esquerra), David Rodríguez i González (alcalde por Esquerra), Joan Marc Flores Riera (concejal por Esquerra) y Albert Bonàs Tomàs (otro concejal de Esquerra). A las 18:30 llegaron Miguel Ángel Escobar Gutiérrez (alto cargo de la Generalitat), Mercè Homs i Molist (concejala del PDeCAT) y Neus Munté y Fernández (exconsejera de la Generalitat). Es decir, 13 visitas en una sola tarde.

El 31 de agosto, las visitas se intensificaron. A las 10 de la mañana llegaron a Lledoners el presidente del Parlament, Roger Torrent, y el jefe de la Oficina de Relaciones Institucionales de la Generalitat, Oriol Sagrera i Saula. A las 16:00 fue el turno de José Javier Pacheco Serradilla (secretario general de CCOO en Cataluña), Jordi Bosch de Borja (alto cargo del Ayuntamiento de Barcelona) y las periodistas Esther Vera (directora del diario 'Ara') y Núria Orriols. A las 16:30 estaban autorizadas tres personas: Alba Vergés i Bosch (actual consejera de Salud), Robert Fabregat (dirigente de Esquerra) y Marc Bataller Serra (jefe de comunicación de la Consejería de Salud).

La agenda de los presos se intensificó ese día. A las 17:00 visitaron la prisión Raimond Blasi i Navarro (concejal del Ayuntamiento de Barcelona), Albert Alins Abad (alto cargo de la Generalitat), Isidre Gavin Valls (alto cargo de la Generalitat), Josep Maria Tost Borràs (director de la Agencia de Residuos de la Generalitat), Alba Pellicer Navarrete (en el departamento de comunicación de la Generalitat) y Germà Bel, exdiputado de Junts pel Sí. A las seis de la tarde llegaron Ferran Mascarell (delegado de la Generalitat en Madrid) y cuatro diputados autonómicos: Gemma Geis, Albert Batet, Eduard Pujol y Josep Maria Forné. Media hora más tarde entró otra parlamentaria de Esquerra, Eva Baró. En total, 21 visitas el 31 de agosto.

Son solo dos días que sirven como ejemplo de la intensa actividad que se vive en el módulo 2. Las visitas son constantes y la dirección del centro las autoriza bajo la figura de 'institucional'. En principio, no hay límite. Cualquier cargo público o político que lo solicite puede ver a los presos. También periodistas, sindicalistas y algún que otro empresario que cuentan con el beneplácito de la dirección del centro penitenciario y de la Conselleria de Justicia, de quien dependen las prisiones catalanas. Aunque estos últimos no entran en la categoría de 'visita institucional'. No hay que olvidar que este departamento (en manos de Esquerra) es quien nombra a los responsables de las cárceles.

Quim Torra, a la salida de una de sus múltiples visitas al centro penitenciario Els Lledoners.
Quim Torra, a la salida de una de sus múltiples visitas al centro penitenciario Els Lledoners.

Lo que para cualquier otro recluso común estaría bastante más limitado, para los presos del 'procés' es "libertad absoluta". "Están dirigiendo sus partidos desde la cárcel. También el proceso soberanista", explican fuentes conocedoras de estas visitas. "Los dos presos de Esquerra se reúnen con sus visitas y los del PDeCAT con las suyas. En salas conjuntas, como reuniones de trabajo". Sin límites de tiempo. Desde la 'conselleria' han asegurado que el alto volumen de visitas no está alterando el día a día de la prisión y niegan que haya cualquier tipo de privilegio.

Todo esto se viste bajo la apariencia de visita oficial. Al margen, en el día a día, cualquier preso tiene 40 minutos a la semana para encuentros en el locutorio, una sala en la que se reciben las visitas a través de un cristal. Son cuatro las personas que como máximo pueden estar al mismo tiempo en esos encuentros. Son citas previstas para los familiares de los reclusos y sus amigos (en este último caso, deberán obtener una autorización del centro penitenciario). También está fijado un vis a vis al mes de 90 minutos, que se elevan a dos en caso de tener hijos menores. En cuanto a las comunicaciones por teléfono, hay cinco llamadas semanales de hasta cinco minutos cada una. El importe de la llamada telefónica lo asume el preso.

Interior de la prisión de Lledoners.
Interior de la prisión de Lledoners.

El 3 de agosto, otras 15 visitas. A las 15:30, Iván Altisent Fornons, quien fuera jefe de gabinete de Raül Romeva, y Aleix Villatoro (alto cargo de la Generalitat). A las 16:00 llegaron Damià Calvet ('conseller' de Territorio), Roger Rosich Balcells (asesor de la Generalitat) y Pere Ferrer Sastre (alto cargo de la Generalitat). Media hora más tarde fue el turno de los exconsejeros Xavier Vendrell y Joan Puigcercós. Luego llegaron la diputada del PDeCAT en el Congreso Míriam Nogueras y el exdiputado David Bonheví. Entre las 17:00 y las 18:00 entraron a la prisión el diputado Antoni Morral; los dirigentes sindicales Camil Ros, Javier Pacheco y Dolors Llobet; el expresidente catalán Artus Mas, y el concejal de Esquerra Pau Morales i Romero.

En algunas de las autorizaciones redactadas desde el centro la dirección refleja a quién iba dirigida la visita. En otras no, libertad absoluta para ver a cualquiera de los presos. El 10 de septiembre, por ejemplo, el eurodiputado de Bildu Josu Juaristi y Arnaldo Otegi, máximo responsable de Bildu, obtuvieron el permiso para visitar a los siete presos independentistas de Lledoners. Ese día también acudieron al centro otras ocho personas: Lluís Salvadó (alto cargo de la Generalitat), Laura Martínez Portell (de la Diputación de Barcelona), Jordi Roca i Ventura (de la Diputación de Barcelona), Alfred Bosch (concejal de Esquerra) y Lluís Ridao Martín, Pere Saló Manera, Maria Mercè Rius Serra y Agustí Serra Monté (estos cuatro, altos cargos de la Generalitat).

La cárcel es ideal para este tipo de citas políticas. Es una de las más tranquilas de Cataluña. Cuenta con ocho módulos, aunque solo uno está destinado para internos de primer grado, en teoría los considerados más peligrosos. Los siete reclusos del 'procés' están en el 2. La prisión de Lledoners, a 70 kilómetros de Barcelona, tiene la particularidad (es un proyecto piloto) de que son los propios presos los que se gestionan las actividades que realizan. Es el único centro catalán (las competencias están transferidas) donde los reclusos pueden 'votar en referéndum' sus actividades. A cambio, asumen el compromiso de rechazar el consumo de drogas y la violencia.

El sistema es sencillo. Los internos están organizados en comisiones que mediante votaciones democráticas y asamblearias eligen actividades culturales, deportivas, de ocio, medioambientales y de convivencia. Inaugurado en octubre de 2008, se puede definir este centro como moderno, pequeño y amable. Actualmente, la población reclusa no llega a los 700 presos, aunque la capacidad es de 929. Cada uno de los ocho módulos puede funcionar de forma independiente. Cada uno de ellos cuenta con aulas de formación, biblioteca, economato, peluquería, comedores, salas de estar, gimnasios y locutorios. En este ambiente, Junqueras y los demás despachan casi a diario.

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