el sumario del atentado del 17-A

La última víctima frenó la carrera asesina del terrorista de las Ramblas

Los informes de los Mossos recogidos en el sumario revelan que la marcha letal de la furgoneta quedó frustrada por un atropello final que impidió que Abouyaaqoub continuara su avance

Foto: Aniversario de los atentados de Barcelona. (EFE)
Aniversario de los atentados de Barcelona. (EFE)

La furgoneta que sembró la muerte hace ahora un año en las Ramblas de Barcelona realizó un recorrido asesino de 600 metros. Zigzagueando a lo largo del carril peatonal del emblemático paseo, Younes Abouyaaqoub atropelló en ese corto trayecto a 137 personas. 14 de ellas fallecieron. La última de las víctimas, cuyo cuerpo ha quedado identificado como 'indicio 1' en los informes policiales incorporados al sumario de la causa por los atentados, detuvo con su cuerpo la carrera del vehículo, según se desprende de varias actas del procedimiento a las que ha tenido acceso El Confidencial.

El minucioso análisis realizado horas después de la masacre ofrece una precisa instantánea de lo sucedido a partir de las 16.45 horas del 17 de agosto de 2017 y desvela que la marcha letal de la Fiat Talento, que la célula de Ripoll había alquilado tras fracasar su plan de emplear explosivos a gran escala en alguno de los puntos turísticos de la ciudad, quedó frustrada por un atropello final.

El cadáver detuvo el recorrido de Abouyaaqoub e impidió que continuara su avance por el paseo plagado a esas horas de turistas y viandantes. Es indudable que salvó vidas y obligó al yihadista a abandonar de forma precipitada el vehículo e iniciar una huida que arrancó en el cercano mercado de la Boquería y finalizó cuatro días y 50 kilómetros después en un campo de Subirats. Los terroristas sumaron a los 14 atropellados de las Ramblas otras dos víctimas mortales: el conductor del coche de la fuga y una mujer apuñalada en Cambrils. Pero nadie más falleció aquella tarde en Barcelona.

Los Mossos d' Esquadra fueron los encargados de realizar el análisis en la zona del atropello y aportaron al juez Fernando Andreu, encargado de la instrucción, tres informes que detallan al milímetro los minutos del recorrido y su resultado. El análisis arranca con un croquis en el que se muestra de forma topográfica la ubicación de cada uno de los cuerpos y la situación de otros indicios de interés.

La furgoneta se incorporó a la Rambla desde la calle Pelayo, en la zona más próxima a la plaza de Cataluña, y accedió a su parte central, prohibida para la circulación de automóviles, descendiendo a gran velocidad hacia el mar, arrollando a su paso a decenas de personas y deteniéndose de forma brusca a la altura de la Plaza de la Boquería, justo encima del mosaico realizado por Joan Miró delante del número 73 de la calle.

En ese mismo punto, junto a la parte delantera derecha de la furgoneta, fue localizada la primera de las víctimas, R-01-C-01. Su cuerpo, con múltiples fracturas, descansaba justo frente al vehículo paralizado en una zona en la que la Rambla sufre un estrechamiento que provoca una mayor concentración de los viandantes y, por ello, mayor riesgo de impacto en plena aglomeración en la época estival.

El trayecto mortal

Desde allí, en sentido inverso, la policía autonómica fue ubicando la situación del resto de las víctimas, un total de 12 ya que otras dos personas fallecieron tras su traslado a los hospitales. El último de los asesinados -primero de los atropellados- indentificado en el croquis como indicio 12, quedó localizado a la altura del número 117, delante del Hotel Royal. En esos metros, Abouyaaqoub aceleró al máximo y buscó aquellas zonas, cercanas a quioscos, en las que se congregaba más gente. Varias de las víctimas se produjeron, por ejemplo, en puntos de venta de prensa, lotería o flores.

Los Mossos complementaron el primer croquis con un dvd de imágenes captadas por un dron. En su informe adjunto reflejan por escrito sus conclusiones sobre el atropello masivo e indican que la marcha de la furgoneta finalizó "ante la imposibilidad de continuar posiblemente debido a la presencia del cuerpo de una persona atropellada bajo las ruedas delanteras del vehículo. El autor del atentado, viéndose atrapado, "aprovechó para salir huyendo del lugar de los hechos a pie por calles adyacentes".

El último de los informes, un acta de inspección ocular del medio kilómetro del recorrido, describe el estado en el que quedó el vehículo. La luna delantera fragmentada y roto el cristal fijo de la puerta del acompañante. El capó muy deformado, con toda la parte delantera hundida hasta el punto de dejar a la vista los elementos mecánicos situados bajo el capó, muchos de ellos deformados. Un año después, tres acusados por los atentados permanecen en prisión y han sido procesados por estos hechos.

Entre ellos se encuentra Mohammed Houli Chemlal, que resultó herido en la explosión del chalé y asistió y participó en la fase preparatoria. Es el único de todos ellos al que se sitúa en el corazón de la célula: a la vez integrante y testigo privilegiado de las horas previas a aquel 17 de agosto a las cinco de la tarde. También Driss Oukabir, a cuyo nombre se alquiló la furgoneta usada por los terroristas en el atentado de las Ramblas de Barcelona. El tercero, Said Ben Iazza, fue detenido un mes después de la masacre por prestar documentación y un vehículo a la célula.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios