Investigan si 'empresarios amigos' cobraron bajo mano por trabajar para el referéndum
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SE FISCALIZARÁN LAS CAMPAÑAS DE ANC Y ÒMNIUM

Investigan si 'empresarios amigos' cobraron bajo mano por trabajar para el referéndum

Lo que ha llamado la atención sobre los preparativos del 1-O es que se realizaron encargos de impresión de papeletas, pero no había partidas presupuestarias correspondientes a esos encargos

Foto: Una persona participa en el inicio de la 'maratón por la democracia' en Barcelona. (EFE)
Una persona participa en el inicio de la 'maratón por la democracia' en Barcelona. (EFE)

¿Puede haber empresarios que se dediquen a imprimir millones de papeletas gratis y pagando los gastos de su bolsillo? ¿O que se dediquen a imprimir cientos de miles de carteles por la cara y sin tener ninguna compensación económica? Eso es lo que intentaban simular algunos de los empresarios que estaban imprimiendo ilegalmente papeletas electorales y censales para el referéndum catalán del próximo 1 de octubre. La línea de investigación judicial y policial no se centra en la cuestión ideológica de celebración del referéndum, sino en la búsqueda de los canales de financiación de los preparativos. Es la aplicación de la máxima ‘cherchez l’argent’. Una vez controlado el dinero, se acabó el ‘procés’.

Lo que ha llamado la atención de la investigación sobre los preparativos del 1 de octubre es que se realizaron encargos de impresión de papeletas, sobres, tarjetas y carteles, pero no había partidas presupuestarias correspondientes a esos encargos. Paralelamente, los investigadores se encontraron con un ‘agujero’ en las cuentas de la Generalitat de 6,7 millones de euros. “Se han detectado partidas desviadas recurrentemente y nadie parece saber para qué servían esas partidas”, explica a El Confidencial una fuente cercana a las investigaciones.

Hemos localizado órdenes de empresarios, e investigamos si existen subvenciones que luego llegaban a esos empresarios

La operativa para disponer del material electoral que había prohibido el Tribunal Constitucional se completaba con otra curiosa forma de actuar: ‘empresarios amigos’ hacían los encargos a las empresas en un intento de camuflar el papel de la Administración catalana en el asunto. “Hemos localizado órdenes de algunos empresarios, e investigamos los indicios de que también existen subvenciones que luego llegaban desde el Gobierno a esos empresarios. Lo que habrá que comprobar es si esas subvenciones coinciden con los trabajos que luego pagaban los empresarios a las imprentas y si eran una manera de compensar los favores”, explican a este diario las fuentes citadas.

Por eso, se ha puesto la lupa sobre algunos grupos empresariales mimados con subvenciones públicas, por si hubieran destinado dinero recibido en concepto de subvenciones a organización de actividades relacionadas con el referéndum. Uno de ellos es el del semanario ‘El Vallenc’, ya registrado por la Guardia Civil en Valls. Las pesquisas se dirigen a conocer si el alcalde de Valls y diputado de JxS, Albert Batet, encargó a través de ese semanario las papeletas a la imprenta, aprovechándose de que una hija del director del mismo es concejala en su localidad y está en su equipo de gobierno. La finalidad sería que la Administración no apareciese implicada en el encargo. La empresa de ‘El Vallenc’ recibió, desde 2012 y hasta 2016, casi 140.000 euros en subvenciones. Se busca ahora si durante 2017 ha recibido ayudas adicionales.

Efectivos de la guardia civil transportan cajas a su salida del semanario 'El Vallenc'. (EFE)
Efectivos de la guardia civil transportan cajas a su salida del semanario 'El Vallenc'. (EFE)

Otro de los conglomerados bajo sospecha es el grupo Hermés Comunicacions, que edita el diario ‘El Punt Avui’, además de tener la emisora Punt TV, en la que, curiosamente, trabaja Marcela Topor, esposa del ‘president’ Carles Puigdemont. Otra casualidad: el propio Puigdemont había trabajado varios años en el diario ‘El Punt’, aunque eso fue antes de dar el salto a la política. Pero estas coincidencias no son el motivo de que el grupo editorial esté en el objetivo: lo que tratan de dilucidar los investigadores es si este grupo (al parecer, hay al menos tres grupos más bajo sospecha) ha recibido dinero para fomentar los preparativos del 1-O. Esos fondos pueden haber sido otorgados en forma de publicidad insertada o en forma de subvenciones.

Buscar desvío de fondos

Este grupo ha despertado más interés que otros por varias razones: en primer lugar, porque es el grupo de comunicación más potente que está claramente alineado con las tesis independentistas. Y hay otra curiosidad: la primera imprenta registrada en Constantí (Tarragona) estaba controlada por Joan Bosch, que había sido el propietario de este grupo de comunicación desde 1980 hasta 2012. Lo que escama a los investigadores es que el Gobierno catalán no tiene ninguna partida destinada a la imprenta, y ahí es donde entran las sospechas de que “los trabajos se liquidan por otro lado, en forma de subvenciones a las empresas que controlan las imprentas”.

Una persona muestra una de las papeletas del referéndum. (EFE)
Una persona muestra una de las papeletas del referéndum. (EFE)

De todas formas, fuentes cercanas a las investigaciones recalcan a este diario que “la línea editorial de los medios de comunicación no tiene importancia" para ellos, sino que lo que les "interesa son las cuestiones empresariales: si ha habido o no desvío de fondos”.

En esta misma línea, se han comenzado a realizar cruces de datos para conocer las empresas de una rama de la familia Raventós, que participa al mismo tiempo en la empresa Unipost, encargada de repartir las convocatorias para formar parte de las mesas electorales.

Unipost, en otoño de 2016, se vio agraciada con una ayuda pública de otros tres millones, ya consumida antes de que presentase concurso de acreedores

Curiosamente, Unipost era la encargada de los servicios postales centralizados de la Presidencia de la Generalitat (el año pasado, cobró por ese contrato 240.000 euros). Y, por si fuera poco, en otoño de 2016, se vio agraciada con una ayuda pública de otros tres millones de euros, ya consumida antes de que, en julio pasado, presentase concurso de acreedores. Una bicoca. ¿Puede haber en este caso un favor de Unipost ante tanta generosidad de la Administración catalana? “De lo que se trata es de cortar de raíz todas las fuentes económicas que se utilizan para organizar el referéndum. Una vez cortados los canales del dinero, el tema se cae por su propio peso”, dicen las fuentes.

Las cuentas de ANC y Òmnium

En el punto de mira de los investigadores están también las cuentas de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y de Òmnium Cultural. De hecho, una de las líneas de investigación se dirige a dilucidar si a través de estas dos entidades se han podido sufragar gastos oficiales relacionados con el referéndum. Pero también hay interés por conocer las campañas de recaudación de fondos realizadas a través de las redes sociales, dirigidas en un principio a sufragar las multas a los condenados por el 9-N. “Las campañas de ‘crowfunding’ que pusieron en marcha no están nada claras. Nadie sabe verdaderamente cuánto dinero se recaudó y a qué se destinó. No se descarta que pudiera servir para financiar actividades ilegales”, subrayan las fuentes.

Este viernes, ante un posible registro de la sede de la ANC, esta entidad evacuó todo el papel relacionado con el referéndum de sus instalaciones barcelonesas. Su presidente, Jordi Sánchez, advirtió después sobro que ese material se hará servir en los próximos días para empapelar las calles catalanas y llamar a votar el 1 de octubre. Pero lo que más interesa a los investigadores no está en el papel, sino en el banco. En realidad, la intención es controlar hasta el último céntimo que ha pasado por las cuentas corrientes de las dos organizaciones que más se han caracterizado por su espíritu secesionista. Lo dicho: ‘cherchez l’argent’. Y, una vez encontrado, ‘c’est fini’.

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