una propuesta de ley prohibirÁ la discriminación

“Tuve cáncer hace nueve años y no me querían conceder la hipoteca”

Exenfermos de cáncer y personas con VIH se enfrentan a menudo a complicaciones para obtener una hipoteca debido a la negación del seguro de vida que les exigen

Foto: Juan Antonio, junto a su hijo.
Juan Antonio, junto a su hijo.

Juan Antonio Sepulcre ha encontrado casa, por fin. Después de un tiempo buscando, ha dado con el hogar donde se imagina viviendo con su mujer y su hijo pequeño en Campello, Alicante. Hace un mes que preparó los papeles y con la aprobación de la propietaria fue al banco a formalizar la hipoteca, como haría cualquiera. Sin embargo, no contaba con que el cáncer que superó hace nueve años se fuera a cruzar otra vez en su camino. Cuando todo estaba listo, el banco Sabadell le denegó la financiación por no poder contratar un seguro de vida debido a su historial médico.

“Todo iba bien hasta que me reuní con la directora del banco y me dijo que era obligatorio hacerse un seguro de vida”, cuenta el alicantino de 29 años. “Como no tenía y me parecía bien hacerlo, acepté, pero en el cuestionario me preguntaron si había tenido alguna vez una enfermedad grave. Cuando contesté que cáncer, automáticamente el sistema lo denegó; no dejaba continuar el proceso y me dijeron que entonces no me podían hacer la hipoteca”.

Juan Antonio no entendía nada. Estuvo un par de días “en 'shock” y después acudió a una asistente social que le propuso hacer una recogida de firmas en Change.org. También probó en La Caixa, con idéntico resultado. Ni la aseguradora de Sabadell, ni Adeslas ni El Corte Inglés han accedido a hacerle un seguro de vida, a pesar de que puede acreditar con informes de su oncólogo que el cáncer de huesos que padeció está completamente superado. De hecho, nada más detectarlo, cuando tenía 20 años, le amputaron la pierna donde tenía el tumor y desde entonces no queda rastro de la enfermedad en su cuerpo. “Soy una persona normal y tengo los mismos derechos”, se queja este controlador de acceso de una fábrica alicantina.

La mayoría de entidades bancarias condicionan a pólizas de salud como garantía del pago de la hipoteca

Hace unos días, el banco Sabadell ha preaprobado finalmente su hipoteca, aun sin seguro. Consultados por este periódico, niegan haberle rechazado “por tener cáncer”, pero no desmienten que el motivo fuera no poder hacerle la póliza. Juan Antonio está convencido de que su cambio de opinión se debe a la repercusión de la campaña, que ha alcanzado 160.000 firmas. Pero su victoria no es la norma.

Cada vez más casos

En la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), el goteo de personas con este problema empieza a preocuparlos. Actualmente están elaborando una estrategia para aconsejar y proceder en estas situaciones, matizando siempre que se trata de supervivientes de cáncer con una remisión completa y no de personas que lo sufran actualmente. “Estamos intentando negociar caso por caso, aunque de momento no está funcionando”, se lamenta Raquel del Castillo, trabajadora social de AECC.

“La ley hipotecaria no obliga a tener un seguro de vida, pero la mayoría de entidades bancarias condicionan a esas pólizas como garantía del pago”, explica Del Castillo. Desde Sabadell, aseguran que el motivo es comercial y que “todas las entidades financieras intentan vincular al cliente con el máximo número de productos posibles”, aunque niegan que en su caso sea obligatorio, a diferencia de la experiencia de Juan Antonio. Lo cierto es que, según el banco, en el mejor de los casos no poder contratar el seguro de vida supone unas peores condiciones en la financiación, pero en el peor puede directamente impedirla. “Los afectados lo viven con mucha indignación y frustración, muchos casi habían olvidado que tuvieron cáncer hasta que les cierran esa puerta”, considera la asistente social. “Y después de lo que han pasado y de que todo el mundo les diga que lo han superado, se encuentran con esto...”.

Condiciones de Unión Duero en un seguro de 2011.
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Condiciones de Unión Duero en un seguro de 2011.

Cuanto más grande es el banco, dicen, más extendida es esta práctica que consideran injusta y poco cercana a la realidad, no solo para las personas que pasaron un cáncer, también los afectados de VIH son excluidos de las pólizas. Es el caso de Unión Duero, cuyo seguro de salud directamente no incluye “a las enfermedades acompañadas de una infección de VIH”. También ING requiere confirmar “no haber padecido o padecer cáncer o tumores, enfermedad endocrina, infecciones VIH como el sida y enfermedades asociadas...” a la hora de tramitar la póliza. Desde esta segunda entidad, señalan que dicha cláusula es genérica en todas las compañías y que “no excluyen a nadie por motivos de enfermedad”. En su caso, aseguran que la contratación de un seguro de vida no es obligatoria junto a la hipoteca, pero sí mejora las condiciones, según su página web.

“Llevamos años con esta reivindicación porque nos parece injusto que una persona con VIH, que ahora mismo puede tener la misma esperanza de vida que alguien que no lo tiene, sufra esta discriminación”, señala Juan Ramón Barrios, presidente de la Coordinadora Estatal de VIH y SIDA (Cesida). Barrios extiende el problema también a seguros de viaje o préstamos personales, según los casos con los que se han encontrado, aunque ninguno es tan común como el de las hipotecas.

De hecho, ellos mismos como asociación se han encontrado con situaciones donde se les ha negado la cobertura. En una ocasión quisieron hacer una actividad al aire libre con miembros, familiares y voluntarios para la que necesitaban contratar un 'seguro de tiempo libre' que les cubría en caso de accidente. En este caso era la Fundación Pérez Arres, de carácter social, la que se negó, aunque ni siquiera todas las personas tenían VIH. “Al final nos lo hicieron, pero luego nos mandaron una carta en la que se nos duplicaba la cuota”, explican.

Pantallazo del proceso de seguro de vida de ING.
Pantallazo del proceso de seguro de vida de ING.

Desde AECC aseguran que un superviviente de cáncer tiene, en la mayoría de los casos, las mismas posibilidades de recaer en la enfermedad que una persona que nunca la ha padecido, y por eso inciden en la concienciación para cambiar estas práctica. “Cada vez habrá más supervivientes y hay que adaptar los productos y leyes a estas situaciones”. Como solución, proponen una ley de "derecho al olvido" para borrar el historial médico pasado un tiempo, como ocurre en Francia. “Imagínate un niño que ha tenido cáncer y que va a estar discriminado por eso toda su vida”, se plantea.

Una ley en marcha

A nivel legal, en España ningún banco puede obligar a un cliente a contratar un seguro de vida o de otro tipo al contratar una hipoteca, pero la ilegalidad se diluye cuando es el banco el que tiene la decisión final sobre si dar o no el préstamo a la hora de estudiar cada caso.

Elena SanzElena Sanz

En cuanto a las aseguradoras, la Ley de Contrato de Seguro contempla que cada compañía es libre de establecer las cláusulas que considere para aceptar o no a alguien en una póliza, aunque Cesida considera que esto contraviene la Constitución. “Entendemos la visión de las aseguradoras, que buscan el mínimo riesgo, pero vulnera los derechos constitucionales de que todos somos iguales”, considera Barrios. Muchos afectados por VIH deciden ocultar su enfermedad, aunque se arriesgan a la nulidad de la póliza o de la cobertura de la hipoteca en caso de deceso si la compañía descubre que mintieron deliberadamente.

La proposición de ley que acabará con la exclusión de personas con VIH está tramitándose e incluirá otras enfermedades en el futuro

Sin embargo, seguramente pronto puedan dejar de mentir. El pasado mes de febrero, el Congreso de los Diputados aprobó una propuesta de ley presentada por el Parlamento de Navarra que acabará con estas prácticas. En concreto, modifica la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios para incluir una disposición adicional que recoge que “serán nulas y se considerarán no vinculantes aquellas cláusulas, estipulaciones, condiciones o pactos que excluyan a una de las partes por tener VIH/sida”. Además, se recoge la formulación de una nueva ley en el plazo de un año que incluya otras enfermedades “susceptibles de la misma situación”, por lo que podría englobar también a personas con cáncer. La proposición de ley se encuentra ahora en el plazo de presentación de enmiendas.

Mientras tanto, Juan Antonio aún se muestra escéptico de que finalmente se formalice su hipoteca: “Hasta que no esté todo cerrado, no me lo creeré”.

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