MULTITUDINARIO ACTO EN MADRID DE LA BARONESA ANDALUZA

Díaz deja más claro que dará el paso: "Tengo fuerza, ganas, ánimo, me encanta ganar"

Proclama ante 4.000 personas su disposición a liderar el PSOE sin formalizar aún su candidatura. Pone el ejemplo de la "fuerza" del partido en los municipios para aventurar que ganará "muy pronto"

Solo le faltó decir un "me presento a la candidatura a la secretaría general del PSOE". Solo faltó ya eso. Susana Díaz está ya lista para emprender el pedregoso camino de las primarias socialistas. Y no se va a echar atrás. "Tengo fuerza, tengo ilusión, tengo ganas, estoy animada, me encanta ganar".

Fue el mensaje final de un multitudinario acto en Madrid en un abarrotado pabellón deportivo de la ONCE y ante unas 4.000 personas —según la organización—, mil de ellas alcaldes socialistas llegados de toda España. El mensaje que la presidenta de la Junta quería lanzar. Decir sin decir. Mostrar cada vez más que dará el paso (esta vez sí, después de tanto amagar) para intentar ocupar el trono del PSOE sin formalizar su candidatura aún, porque pretende manejar sus tiempos y hacer el anuncio más tarde, cuando se eche encima la convocatoria del 39º Congreso Federal. El público, entregado con ella, captó el mensaje y la arropó con una intensa ovación. Y su equipo, obviamente, no se encargó de decir lo contrario. Díaz dará la batalla contra Pedro Sánchez y Patxi López.

Díaz llama a su partido a no "agacharse" frente al "populismo de la derecha, que siembra miedo, y el populismo de la izquierda, que siembra ira"

No era este sábado ni el lugar ni el momento para decirlo. No solo porque lanzarse a la piscina es para ella más costoso —es la que más "tiene que perder", replican en su entorno siempre—, dado que abriría el melón de la sucesión en Andalucía y arreciaría el marcaje de la oposición en el Parlamento, sino también porque el de hoy era un acto convocado por el alcalde de Vigo y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Caballero, y teóricamente para reivindicar la raigambre municipalista del PSOE. Y operaba asimismo que la agenda informativa está copada por los congresos de PP y Podemos, a los que ella además quería dar la réplica. Y lo hizo, enarbolando la bandera de la "esperanza y la confianza" frente al "populismo de la derecha, que siembra miedo, y el populismo de izquierdas que siembra ira".

Díaz deja más claro que dará el paso: "Tengo fuerza, ganas, ánimo, me encanta ganar"

"¡Estamos aquí, de pie!"

Díaz (y Caballero) había programado una demostración de fuerza en Madrid. Replicar a los actos del ex secretario general que están sorprendiendo por la concurrencia, y también al paso al frente del exlendakari, que hasta ahora ha preferido formatos más pequeños. Tenía que demostrar que el aparato funciona y moviliza, que con ella está el poder local, básico en la estructura del PSOE, y que también tiene militantes detrás, sosteniéndola. Llenó el pabellón de la ONCE con más de 2.500 personas (los organizadores aumentaron la cifra hasta los 4.000), tanto en la pista como en las gradas laterales, sentó a los regidores más importantes del partido en primera fila, hizo ver que cuenta con apoyos internos, lanzó numerosos gestos —incluido al PSC, el territorio más hostil, uno de cuyos regidores, el de Gimenells, fue el primero en intervenir—, construyó un discurso sin papeles de perfil más nacional, reivindicó las esencias del partido y de su historia, defendió la labor de oposición del PSOE tras la investidura de Mariano Rajoy, arengó a las tropas —"¡Estamos aquí, de pie!"— y les dejó como guinda el mensaje que todos querían escuchar. Que está dispuesta a dar la batalla.

"¡Esto el PSOE y por el PSOE adelante! Vamos a hacer un buen congreso para hacer un buen camino para este país", clama ante un público entregado

Para llegar a ese punto la baronesa andaluza se ayudó de la trayectoria de los socialistas y del empuje de los ayuntamientos, cómo la victoria del PSOE en las elecciones municipales anticipa el triunfo en las generales. "Fue posible" en 1979, en las primeras locales, que preludiaron el torbellino de Felipe González en 1982, "fue posible" en 2003, cuando se abrieron las puertas a La Moncloa para José Luis Rodríguez Zapatero en 2004. "Siempre acabamos ganando después, no falla. Siempre ha sido así y seguirá siendo así", advirtió, para preparar la traca del último minuto. "Fue posible porque nos comprometimos con la gente. ¿Y sabéis lo que hoy os digo? Que tengo fuerza, que tengo ilusión, que tengo ganas, que estoy animada, que me encanta ganar, eso va de suyo, ¿verdad? Lo que quiero es que mi partido tenga fuerzas, que le diga a este país lo que quiere hacer con él, que se apoye en sus alcaldes y que le diga al conjunto de los ciudadanos que estamos aquí de pie. ¡Esto el PSOE y por el PSOE adelante! Vamos a hacer un buen congreso para hacer un buen camino para este país". La señal era inconfundible. Estaba lanzando su precampaña interna. La grada, que había coreado el "¡Susana, Susana!" y "¡Presidenta, presidenta!", respondía con una cerrada ovación.

Susana Díaz abraza al ex secretario general del PSM Tomás Gómez, derrocado por Pedro Sánchez hace hoy dos años. (EFE)
Susana Díaz abraza al ex secretario general del PSM Tomás Gómez, derrocado por Pedro Sánchez hace hoy dos años. (EFE)


Díaz correspondía así al emplazamiento de Caballero, el alcalde de alcaldes, el socialista que gobierna la ciudad más grande con mayoría absoluta. "Susana, es lo mejor que tenemos en este proyecto. Lo mejor", la aclamó, dándole además pie para su discurso. "Esto es un acto de la fortaleza del PSOE. Os doy mi palabra de que todos y todas vamos a empujar para ganar las próximas elecciones municipales y después en España. Y lo vamos a hacer muy pronto", vaticinó. Eso sirvió a la presidenta andaluza para tejer un discurso de casi 40 minutos en el que glosó la figura del fundador, de Pablo Iglesias, recordando que su primer cargo público fue el de concejal, en Madrid, y subrayó que la "fuerza" del PSOE está en los municipios, la "mejor escuela", en la que ella misma empezó su carrera ascendente en el partido, como edil en Sevilla. De ahí que citara desde grandes alcaldes del pasado, como Pasqual Maragall, a los que ahora están al frente de corporaciones importantes y muchos de los cuales habían acudido hoy a arroparla.

"Respeto al resultado electoral"

La presidenta reivindicó los logros de los Gobiernos socialistas de González y Zapatero, la larga historia de cambios introducidos por el partido, y lo contrapuso con PP —sobre todo, aunque sin citarle sus casos de corrupción ni la primera condena por Gürtel— y con Podemos. El congreso que celebran los populares este fin de semana es el de la "resignación, el de la apatía, el de un presidente al que le da igual todo", que se achanta ante Donald Trump y al que le dice que quiere ser "intermediario" en América Latina. "A veces es mejor la inactividad que el ridículo", se mofó, buscando ejercer de jefa de la oposición.

Díaz dibuja al PP como el partido de la "apatía" y la "resignación" y se mofa de Rajoy por Trump: "A veces es mejor la inactividad que el ridículo"

No solo embistió a Rajoy. También a la jefa del Ejecutivo madrileño, Cristina Cifuentes, con la que ha tenido ya varios enganchones, el último más vistoso en la Conferencia de Presidentes, cuando los socialistas, con ella al frente, presionaron para que hubiera armonización fiscal, y la dirigente del PP se negó. La acusó de "enfrentar" a ciudadanos y territorios. "Me emociona más la gente y la igualdad de oportunidades, la sanidad pública o la dependencia. Que no mientan más, que los territorios no pagan la sanidad, que pagan las personas, y que los ricos paguen un poquito más, que bastante pagamos los trabajadores", abundó, intentando perfilar un discurso más de izquierdas, que completó atacando lo justo a Podemos.

Díaz deja más claro que dará el paso: "Tengo fuerza, ganas, ánimo, me encanta ganar"

El PSOE "respeta el resultado electoral", señaló, haciendo una referencia indirecta a la abstención de su partido que posibilitó la permanencia de Mariano Rajoy en La Moncloa. "Pero no vamos a estar agachados. Nos vamos a levantar, con la fuerza de un partido orgulloso", proclamó, ante una audiencia que rugió con cada apelación al corazón del partido. El PSOE, dijo, no se va a dejar "acomplejar" frente a la "resignación" que ofrece el PP y los que "galoparon sobre la indignación" y, a la hora de la verdad, dieron la "espalda" a la gente, en referencia a Podemos. Y en un momento en el que los "populismos de derecha siembran el miedo" y lo "populismos de izquierda siembran la ira", los socialistas son la apuesta de la "esperanza y la confianza", "sin demagogias, sin engaños, sin mentir a la gente", la "política de la verdad", la que piensa "en lo local" y actúa "globalmente", añadió. Díaz también avaló la labor de oposición pilotada por la gestora en estos cien primeros días de legislatura, pese a disponer solo de 85 escaños en el Congreso.

Un PSOE "fuerte y unido"

Caballero también hizo lo propio para exaltar la figura de Díaz y la importancia del macroacto de este sábado. Primero, subrayando que son los alcaldes y concejales los que "están siempre con la gente, haciendo política en la calle". Después, reivindicando ante el Gobierno del PP una nueva financiación local (empresa que ella dijo luego asumir como propia). Y por último elogiando a la presidenta andaluza sin ningún tipo de disimulo, a la que pidió que "sume" fuerzas para conseguir el PSOE "unido y fuerte" que retome la senda de González y Zapatero. "Eres lo mejor que hay en este partido", "lo mejor que tenemos en este proyecto", ensalzó el alcalde de Vigo entre los aplausos del público.

Caballero: "Eres lo mejor que hay en este partido". El regidor la ve capaz de encabezar "un proyecto serio, sólido, consistente" y que quiere "ganar elecciones"

"Susana es alma, corazón, fuerza, pasión. Es liderazgo y una forma única de entender la política. Es capaz de encabezar un proyecto serio, sólido, consistente, lleno de ilusión, fuerza y ganas, y por eso nos encantas y sentimos que estamos bien contigo". El presidente de la FEMP conectó con uno de los seguros leitmotiv de la campaña de Díaz: la necesidad de un PSOE "hegemónico, capaz, que gane elecciones, sea primera fuerza y gane España".

Díaz deja más claro que dará el paso: "Tengo fuerza, ganas, ánimo, me encanta ganar"

Díaz sabía que tenía que hacer un guiño al PSC, porque tiene endosada la imagen de dirigente hostil, centralista, frente a un Sánchez (y un López) mucho más popular entre la militancia catalana. Por eso no fue casual que quien arrancase el acto fuese el alcalde de la pequeña localidad Gimenells i el Pla de la Font (Lleida), Dante Pérez, que logró batir en las locales de 2015 tanto a la antigua Convergència como al PP, ganando con mayoría absoluta. Y por eso ella misma ensalzó la "sensatez y altura de miras" del partido hermano, por poner a los ciudadanos "por encima de todo" y por buscar la "concordia" y la convivencia frente a un "Gobierno [el de Carles Puigdemont] de conservadores y antisistema [de la CUP]", y aunque a veces no se les oiga "con tanto ruido".

Varios guiños al PSC: la primera intervención, la de un alcalde de Lleida, y luego Díaz reconoció la "sensatez y altura de miras" del partido hermano

La baronesa ya se exponía a fuertes críticas de sus contrarios en los días previos. Igual que Caballero. Las candidaturas de López y Sánchez censuraban el objeto de la convocatoria y dudaban de la financiación. Pero el alcalde de Vigo no se arrugó: él mismo recordaba hoy que había sido él quien citó a alcaldes y concejales socialistas (a los afines, claro), mientras que los organizadores subrayaban que el alquiler del pabellón —de coste no revelado aún—, igual que los autobuses fletados desde Andalucía y el resto de federaciones, había sido sufragado con "aportaciones de los asistentes", y no con recursos de la FEMP ni de los "aparatos del partido". Caballero estaba pletórico: "¡La que montamos! —le dijo a Díaz nada más arrancar su intervención—. Muchos compañeros me reventaron el teléfono porque les habría gustado estar aquí. Decíamos unos cientos. Pero esto está petado. Lo petamos. La próxima vez tendremos que ir a un estadio de fútbol". La próxima vez quizá ya haya postulación oficial de Díaz. Porque la marcha atrás es cada día más imposible.

El abrazo a Gómez y los rostros de los alcaldes y jefes del PSOE

Susana Díaz no lo recordó de palabra. Pero tampoco hizo falta. Al rematar su paseíllo en el abarrotado pabellón de la Fundación ONCE, se fundió en un abrazo con Tomás Gómez. Hoy se cumplían dos años de la defenestración del exlíder de los socialistas madrileños, urdida por Pedro Sánchez. La presidenta andaluza siempre apoyó al dirigente, y él es ahora uno de sus baluartes en una federación difícil como Madrid. Gómez, ya fuera de los órganos del partido tras la caída de Sánchez -formaba parte de su ejecutiva y fue uno de los miembros dimisionarios-, quiso acercarse y dejar ver su respaldo y el de los suyos a la jefa de la Junta

Pero en las primeras filas del pabellón se podía ver a muchos notables del PSOE. Alcaldes de las cuatro capitales andaluzas en poder de los socialistas -Juan Espadas (Sevilla), Isabel Ambrosio (Córdoba), Paco Cuenca (Granada) y Gabriel Cruz (Huelva)-, y de otras ciudades como Soria (Carlos Martínez), Ciudad Real (Pilar Zamora); Móstoles (David Lucas), Leganés (Santi Llorente), Aranjuez (Nina Moreno) o San Sebastián de los Reyes (Narciso Romero) en Madrid, Avilés (Mariví Monteserín) o Jerez de la Frontera (Mamen Sánchez).

Pero entre el público también se podía ver a dirigentes como los madrileños Juan Segovia y Antonio Miguel Carmona -que con Lucas se disputan la sucesión en el PSOE-M frente a la patxista Sara Hernández-, José Cepeda, Maru Menéndez, Eusebio González, Chema Dávila, Ángeles Álvarez o Alberto Mateo; los andaluces Antonio Pradas, Verónica Pérez o Fernando Rodríguez Villalobos; la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva; la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Puri Causapié; los secretarios provinciales de Segovia o León, Juan Luis Gordo y Tino Rodríguez... Y obviamente también el número dos del PSOE-A, el gaditano Juan Cornejo

Además de Dante Pérez, alcalde de Gimenells, tomaron la palabra dos regidoras de pequeños municipios: Carolina López, de Brañuelas, en la cuenca minera de León, y María Dolores Fernández Moreno, de Villanueva de la Fuente (Ciudad Real). 

Pero ni mucho menos están todos los alcaldes con Díaz. Pedro Sánchez tiene el respaldo de los regidores de Valladolid, Óscar Puente; Dos Hermanas, Quico Toscano; Calasparra, José Vélez; o Xirivella, Michel Montaner. Y Patxi López, por su parte, goza del aval de los primeros ediles de Fuenlabrada, Manolo Robles; Alcalá de Henares, Javier Rodríguez; Arganda del Rey, Guillermo Hita, o Portugalete, Mikel Torres, además del de barones como los de Madrid, Sara Hernández; Euskadi, Idoia Mendia; Baleares, Francina Armengol; La Rioja, César Luena, o Murcia, Rafa González Tovar. 

Díaz es respaldada por todos los presidentes autonómicos socialistas (menos Armengol), jefes a su vez de las grandes federaciones, más todos los notables del partido. Y Sánchez dispone del apoyo de la secretaria general en Navarra, María Chivite

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