“USTEDES LO QUE QUIEREN ES UNA OFICINA ACOBARDADA”

El director de la OAC denuncia espionaje, seguimientos y dos asaltos a su casa

Daniel de Alfonso ha asegurado que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, le fue a ver a su despacho de Barcelona y le pidió que "le diera alguna cosa" a cambio de su apoyo

Foto: El director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso. (EFE)
El director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso. (EFE)

Daniel de Alfonso, director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC),  ha denunciado esta mañana ante el Parlamento catalán que ha sido seguido por cuatro personas, que han entrado en su casa y que le han pinchado tanto el teléfono móvil como el ordenador. Ante la Comisión de Asuntos Interdepartamentales del Parlamento, De Alfonso no se ha mordido la lengua: “Una persona que trabaja habitualmente con los servicios de inteligencia de los Estados Unidos y de España me alertó que cuatro personas de Cataluña, dos de un grupo y dos de otro [se supone que de los Mossos d’Esquadra] me estaban siguiendo. Y ayer mismo entraron en mi casa, porque la alarma que dejo encendida todas las mañanas estaba desconectada. Ya me pasó otra vez hace dos semanas. También he tenido que pedir que me hicieran barridos tanto en mi domicilio como en mi vehículo. Y en el último año y medio, he tenido que cambiar tres veces de móvil y dos veces de módem, porque teníamos pruebas de ataques evidentes. Ojalá que se averigüe de dónde vienen esos ataques”.

[Lea aquí la transcripción de las grabaciones de Jorge Fernández Díaz]  

Ha sido una sesión dura. De Alfonso ha declarado que Albert Rivera le visitó en su despacho para asegurarle que su partido le protegería y le "pidió que le diera alguna cosa", pero sin aclarar cuándo tuvo lugar dicho encuentro ni qué "cosas" le pidió. También ha afirmado que se ha reunido con el Partido Socialista en otras ocasiones para discutir "cosas sensibles". Tras estos ataques contra ambas formaciones, ha dicho que no tiene que "tirar de la manta de nada", ya que "la discrecionalidad es evidente que tiene que existir". "No sean hipócritas, me reúno con todos vosotros", ha asegurado en la parte final de su intervención. "Y es normal, es de naturaleza democrática".

“Someter al director de la OAC (que ni posee dinero, que ni controla ni financia medios y que no ha pertenecido jamás ni ha tenido intención de pertenecer a ningún partido político que le arrope y le defienda) a este juicio cuasi sumarísimo, permítanme decirles… a mí me resulta un acto de hipocresía”. ha dicho de Alfonso ante la Comisión.

El alto cargo ha dejado claro su posicionamiento. “La dignidad, como cualidad humana, es tan noble que compensa las pérdidas que causa. Y si quien ahora se dirige a ustedes ha de perder alguna cosa, les aseguro que no va a ser la dignidad”. Y ha enfatizado: “Por ser noble, por entregarme siempre a mi trabajo y por no ceder jamás ante los no pocos intentos fallidos de torcer mi voluntad es por lo que ahora me encuentro ante este ‘Parlament’ de Cataluña en estas circunstancias”.

El director de la OAC denuncia espionaje, seguimientos y dos asaltos a su casa

La comisión se ha reunido de manera extraordinaria después de filtrarse dos conversaciones entre De Alfonso y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, los días 2 y 16 de octubre del 2014. Su intención era iniciar los trámites para destituir al alto cargo catalán por “hacer política”. Los partidos independentistas le tenían ganas, puesto que De Alfonso no comulga con la hoja de ruta separatista (fue nombrado para su cargo en función de la cuota que tenía Unió Democràtica en época de Artur Mas). Pero a la petición se han sumado el PSC y la rama catalana de Podemos, Catalunya Sí Que Es Pot (CSQEP).

El líder de Ciudadanos también ha pedido su dimisión si los protagonistas de las grabaciones son realmente Fernández Díaz y él, y ha exigido al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, que aclare si "estaba al corriente" de lo que hacía su ministro de Interior.

Todos, excepto el PP, han acusado a De Alfonso de conspirar con el ministro del Interior. Anna Gabriel, representante de la CUP, le ha llegado a decir incluso que “su condena es la frase ‘Yo soy español por encima de todo’”, después de recriminarle que “está sirviendo a intereses del Estado y no ha actuado con independencia ni objetividad. La mera existencia de su encuentro no es delito, pero sí lo es recoger instrucciones del ministro. Y no sólo es delito, sino que es un insulto”.

“Ustedes se cargan la democracia”

David Bonvehí, representante de Junts pel Sí (JxS) ha acusado a Fernández Díaz de ser la “personificación de las cloacas del Estado, que utiliza a gente para conspirar con ellos” y ha subrayado que la entrevista entre ambos “es un atentado directo a la democracia”. De Alfonso ha sido duro en su contestación: “No me metan en ese juego, porque no lo voy a permitir. Estoy de acuerdo en que estamos ante un ataque a la democracia, pero no por mi parte. Soy un instrumento que están utilizando y del que están haciendo uso para cargarse esa democracia con la apariencia de ser demócratas. Yo no soy el que atenta contra la democracia”.

Incluso el socialista Ferran Pedret ha asegurado que “es indiferente quién haya grabado y filtrado esas conversaciones”. La veda, pues, queda abierta para más filtraciones, sin tener que dar explicaciones sobre su origen.

De Alfonso durante su declaración. (Efe)
De Alfonso durante su declaración. (Efe)

Y haberlas, haylas. Fuentes solventes aseguran a El Confidencial que en la reunión de Fernández Díaz y Daniel de Alfonso “se habló de muchas cosas y de casos concretos de investigaciones que se estaban llevando a cabo y que nada tenían que ver con la política. Pero se ha filtrado solamente lo que interesaba por interés electoralista. Allí se habló de corrupción con nombres y apellidos”.

Evidentemente, De Alfonso no se ha referido al contenido de esas conversaciones. Pero se ha quejado de una campaña difamatoria, incluso en términos personales hacia su persona y ha pedido que los que le atacan “se muestren también igual de dispuestos para dejar saber al ciudadano toda la verdad de cómo, de por qué y de dónde les han llegado las grabaciones”.

Ha acusado el alto cargo de que con la campaña en su contra se vulneran sus más elementales derechos y, además, hacerlo “bajo el amparo de otros derechos que les resultan más ventajosos al vulnerador. Eso, a mi juicio, se llama manipulación de la información”. Y se ha utilizado para “sacar provecho de ella y a poner en escena una ficticia sobreactuación política”.

Violación de los derechos fundamentales

Eso sí, ha dejado bien claro que “aquí, lo único que merece la pena ser estudiado desde una perspectiva jurídico penal es la violación que ha existido del derecho a la intimidad y de la inviolabilidad del secreto de las comunicaciones. Ese y no otro es el tema en el que ustedes deberían de haber puesto su atención. Pero en lugar de eso, se han dado por buenas unas conversaciones que se han obtenido de manera delictiva y que de manera también delictiva han sido posteriormente distribuidas”.

Comparecencia de De Alfonso. (Efe)
Comparecencia de De Alfonso. (Efe)

En las respuesta a los partidos, De Alfonso ha justificado reunirse con quien le llama “para ver qué me ofrecen, aunque no en plan mercadeo. Si quieren que la información la obtenga a través de pinchazos telefónicos, no puedo, porque no soy juez. Y si quieren que la obtenga a través de seguimientos, tampoco puedo, porque no soy un órgano policial. Yo recibo las denuncias de los medios de comunicación o de ustedes, porque el 90% de las denuncias vienen de grupos políticos”.

Y en otro momento, ha afeado que le recriminen el reunirse con un ministro, cuando otras veces le recriminan que no se reúna. “¿En qué quedamos? ¿Es negligente reunirse o no reunirse y pasar de todas las reuniones que se me solicitan?. Les puedo decir todas las reuniones que he tenido, pero no el contendido, porque eso sí sería falta de ética. Y les aseguro que la tentación es grande, porque seguro que así se callarían muchas bocas. Lo que les pido es que no sean hipócritas, porque muchos de ustedes se han reunido conmigo, y eso es de naturaleza democrática”.

El director de la OAC ha asegurado que no conoce al presidente del Gobierno y que acudió a la reunión con el ministro citado por un tercero. Pero acudió como lo hizo con más de un centenar de reuniones con representantes de todos los partidos políticos y de casi todas las instituciones públicas. Y sobre sus conversaciones con Fernández Díaz ha asegurado que de lo único que es culpable es de “utilizar un tono coloquial en una conversación”. En esta tesitura, ha justificado que hablasen de temas concretos de corrupción. “Si de algo no se va a hablar es de fútbol, del tiempo o de las vacaciones, sino de materias relacionadas con nuestro trabajo”, ha ironizado. Por otra parte, ha respondido al socialista Pedret que “las consecuencias son abominables. No me querello porque no sé contra quién. No sé quién grabó las conversaciones ni quién las filtró. Pero esas cintas son ilegales y su utilización, también; además de que el delincuente es un cobarde”.

Un “juicio sumarísimo”

De Alfonso ha subrayado que “yo respondo de mí y por mí”. Y ha acusado a los diputados de intentar hacerle aparecer mal ante la opinión pública y que “deciden poner en marcha el mecanismo de mi cese para evitar que siga poniendo en orden todo lo relativo a la corrupción”. Y ha añadido: “Se filtran cosas, se vierten manifestaciones gratuitas, se crea un estado de opinión y de ese modo se apunta con toda la artillería contra los intereses de todos los catalanes. No me resisto a decirles que ustedes, de este modo, están demostrando querer una OAC permisiva y acobardada”. Y ha ido a más: “Están ustedes tratando de cesar, sin causa legal alguna ajustada a Derecho, a la persona que día a día trata de prevenir la corrupción, al que investiga, al que ha soportado amenazas personales, y que ha mantenido reuniones, más de un centenar, y al que en todo momento ha tratado de poner orden en esta materia”. En otro momento, ha alertado: “Mi estupor se debe a que nadie se pregunta de dónde han salido las grabaciones. Pero, por favor, no aparten al único hombre que está haciendo algo contra la corrupción”.

El ministro de Interior. (Efe)
El ministro de Interior. (Efe)

El director de la OAC ha calificado el mecanismo de su cese de “juicio sumarísimo” y se ha quejado de haber tenido que escuchar “frases como ‘conjura antiindependentista’, ‘traidor’ y más cosas por el estilo”. Su situación, ha asegurado, se debe a que es “molesto” para algunos”. Pero ha pedido “no me utilicen ustedes de cabeza de turco en un momento preelectoral porque, como diría cualquier ciudadano, ‘eso canta’”. Y ha advertido: “Si ustedes destituyen a este director, volveremos a tiempos pretéritos en materia de lucha contra la corrupción”. Porque no se le escapa que “las tesis de algunos es que la OAC podría pasar a ser una estructura más del nuevo Estado catalán. A mí, eso, no me importa”.

"Falta de ética sería que hubiese manipulado los indicios para sacarlos adelante, si hubiese fabricado pruebas”, ha respondido a la diputada de la CUP Gabriel. Pero “no han tirado para adelante ninguno de los expedientes de los que hablé con el ministro”. Ha subrayado que “reunirse no es falta de ética. Puede ser falta de acierto. Pero si yo me dejara influir sería falta de ética y, seguramente, un delito”.

De Alfonso ha admitido en la comisión que este miércoles estuvo a punto de dimitir y que puso su cargo a disposición de su equipo. “Les dije que se reuniesen a puerta cerrada y que decidiesen, en secreto, si me apoyaban. Sólo me mantendría en el cargo si el apoyo era unánime. Y me apoyaron. Es lo único que me importaba, porque saben del buen hacer de la OAC. Pero ni las presiones, ni las injurias ni las calumnias a las que me estoy viendo sometido podrían haber provocado la dimisión”.

Llevará el cese a los tribunales

En la contrarréplica que ha realizado a los grupos, pasadas las 2 de la tarde, Daniel de Alfonso se ha quejado de que las acusaciones en su contra han ido cambiando en estos dos días. “Se me pidió el cese por haber montado reuniones con el ministro del Interior. Luego, cambiaron y se me acusó de que ya no era por las reuniones, sino por el contenido. Después, por el tono usado en esas reuniones. Y ahora, por falta de ética. Pues bien, técnicamente, la falta de ética no está recogida en la ley para proceder al cese”. Respecto al contenido, ha asegurado que “no soy hipócrita. En las reuniones, yo pido información no para construir o manipular, sino para llevar líneas de investigación dentro de la ley”.

También ha asegurado que “no he venido a la OAC para ser un órgano dependiente de nadie, sino a luchar contra la corrupción y a prevenirla. No he venido aquí a hacer amigos. Es más: sabía que me granjearía enemigos y lo asumí y lo asumo”.

Ha advertido que “no hay una causa legal de cese. Son ustedes soberanos para hacer lo que quieran, pero los tribunales dictaminarán si hay causa de cese. Si quieren, pueden cambiar la ley. Pero reunirse con el más alto órgano al mando de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no es falta de discreción ni es saltarse los secretos. Que nadie diga eso porque es una barbaridad jurídica”. Y ha terminado advirtiendo: “No jueguen con este director de la Oficina para hacerle comulgar con ruedas de molino. No estaré dispuesto a que se cometa jamás una presunta ilegalidad alegando una causa de cese que no existe”.

Ajenos a estos argumentos, la Comisión ha aprobado por 19 votos a favor y dos en contra (del PP) llevar al próximo pleno del día 29 de junio la destitución de Daniel de Alfonso y remitir el acta de la sesión a la Fiscalía, por si pudiera derivarse alguna conducta ilegal de la comparecencia.

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