DURANTE UNA ENTREVISTA EN 'LA TUERKA'

Monedero advierte que Podemos debe recuperar el contacto con las bases y el 15M

Once días después de la dimisión de Monedero, Pablo Iglesias entrevista al exdirigente en 'La Tuerka' para escenificar normalidad interna y dejar leer entre líneas las dos posturas que dividen al partido

Foto: Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, durante la entrevista. (La Tuerka)
Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, durante la entrevista. (La Tuerka)

No hubo rueda de prensa para comunicar la dimisión del número tres de Podemos, Juan Carlos Monedero, tampoco un comunicado a los medios de comunicación ni a los afiliados. A pesar de todo ello, la primera aparición pública del fundador del partido, once días después de abandonar sus cargos en la dirección y durante una entrevista de hora y media ante las cámaras de La Tuerka realizada por el secretario general, Pablo Iglesias, también se zanjó sin preguntas sobre esta decisión ni mayores explicaciones por parte de Monedero. La dimisión exteriorizó un polarizado debate interno, tanto por el giro al centro como por la falta de mecanismos internos de participación, pero Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero escenificaron cierta normalidad en el seno del partido.

La entrevista siguió un curso que parecía resumir el guion planteado por el periodista Ramón Lobo para articular el libro Conversaciones con Juan Carlos Monedero (Turpial). Su infancia, su acercamiento a la política, su tesis doctoral, su trabajo como asesor en IU y Venezuela, anécdotas varias..., las mismas preguntas y las mismas respuestas (eso sí, excluyendo las relativas al enredo con Hacienda). Hasta el punto de que el exdirigente de Podemos sigue leyendo la misma obra que cuando tuvo sus entrevistas con el autor del libro de entrevistas, el pasado mes de febrero: Canción de amor para los hombres, de Omar Cabezas. Más allá de lo previsible, los cerca de noventa minutos de entrevista dejaron mensajes entre líneas que inevitablemente hicieron florecer, de manera indirecta, las tensiones estratégicas e ideológicas dentro del partido.

“Hay dos concepciones dentro de Podemos”, reconoció Monedero. Estas diferencian “a los que estuvimos dentro del 15M y a los que no”. Los primeros, entre los que se incluye, “construimos política sobre hechos, sobre la praxis”, en contra de “otros que lo que hacen es intelectualizar el 15M o medir a través de las encuestas lo que eso significa. Así se vacía de contenido real ese movimiento”. Ni que decir tiene que la responsable de análisis y el cerebro demoscópico de Podemos es Carolina Bescansa que, junto a Íñigo Errejón, representa el polo contrario a Monedero en lo que a estrategia política concierne.

Si para algunos no fuese suficiente ese mensaje a los mentores del giro al centro de la formación, y a la apuesta electoralista centrada en el corto plazo (tanto Bescansa como Errejón son los responsables de campaña), Monedero tampoco tuvo reparos a la hora de poner en tela de juicio a Ernesto Laclau. El teórico que inspiró la tesis doctoral de Íñigo Errejón y el diseño de las líneas estratégicas que guían en estos momentos a Podemos. “Él pensaba sobre el nacional populismo de Argentina a 8.000 kilómetros de distancia. Frente a la idea de los significantes vacíos de Laclau, donde tienen que vaciarse los contenidos para que todo el mundo se pueda equiparar en ellos, me gusta más la idea de Boaventura de Sousa Santos, de traducción: escuchemos todas las quejas y veamos cuál es el hilo que las une”, apuntó.

 

Más diálogo con el 15M

Entre el recuerdo del Podemos que fundó y la advertencia sobre los derroteros que no está dispuesto a asumir, el exdirigente explicó que su proyecto político, o al menos “la concepción que yo he tenido de Podemos”, se basaba en “el diálogo práctico con el 15M, con sus logros y fracasos, y en ese diálogo constante nacía una complejidad que nos llevaba a que Podemos no se asumiese solamente a un partido. A hacer solo una lectura demoscópica. Por eso no me canso de decir que el 15M fue el origen”.

Otra de las críticas veladas al “errejonismo”, que también pudo leerse como una llamada de atención, se centró en su apuesta por la democracia representativa al uso. “El Estado sienta sus bases en construir la obediencia, pero su condición siempre deja fuera al conjunto porque no está pensado para gestionar grandes masas, sino para obedecer. Por eso, siempre se reúne mejor con el Ibex 35 que con los 35 millones de habitantes. Por eso es fácil que esa herramienta (el Estado) te termine devorando y que esas reuniones con el Ibex no te dejen tiempo para que te reúnas con las mayorías a las que estás gobernando”. En conclusión, advierte Monedero, “te acaba haciendo rehén del 'todo para el pueblo, pero sin el pueblo'”.

Para Monedero, es necesario “ponernos vacunas para no caer en esa lógica”. Y añade: “Lo he visto en América Latina. Esto me lleva a decir que tenemos que mantener dos principios que originalmente he defendido, y es que sólo lo conseguiremos si no perdemos el contacto con las bases y de lo que fue el 15M. Si nos olvidamos de ello, estamos condenados a la gran mentira”.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios