Sánchez acusa a los "miembros y miembras" del Gobierno de trabajar para el PP
  1. España
Después del error en el aborto y el lapsus de Machado

Sánchez acusa a los "miembros y miembras" del Gobierno de trabajar para el PP

Pedro Sánchez encadena ocho días de lapsus. Después de convertir en soriano de origen a Antonio Machado, ahora se refiere a los “miembros y miembras” del Gobierno y les acusa de trabajar para el PP

Foto: El portavoz socialista, Antonio Hernando junto a Pedro Sánchez durante la sesión de control que hoy celebra el Congreso (EFE)
El portavoz socialista, Antonio Hernando junto a Pedro Sánchez durante la sesión de control que hoy celebra el Congreso (EFE)

Pedro Sánchez encadena ocho días de lapsus, equivocaciones o bromas que lo parecen. Después de votar a favor de la minirreforma del aborto propuesta por el PP y convertir en soriano de origen a Antonio Machado, ahora acusa a los “miembros y miembras” del Gobierno de trabajar a favor de los intereses del PP. Y como la pregunta parlamentaria dirigida a Mariano Rajoy era sobre del deterioro de la “calidad democrática” en España, el jefe del Ejecutivo se la ha devuelto: “lo que falla es la calidad de la oposición”.

El ambiente del pleno de control al Gobierno que el PSOE quería convertir en acto de acoso a Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría por la llamada amnistía fiscal se ha relajado entre las risas de los diputados del PP al oír cómo el secretario general de los socialistas recurría a la cita de la ex ministra de José Luis RodríguezZapateroBibiana Aído. El estruendo en la Cámara impedía a Sánchez seguir con su bronca y petición al presidente del Gobierno de que explique la “financiación irregular” del PP. Jesús Posada tuvo que intervenir para que le dejaran terminar.

La ex mujer de Felipe González, Carmen Romero, ya se hizo famosa en su día con el “jóvenes y jóvenas”, hasta defender que no era un error de léxico, sino una aportación al diccionario que tampoco admite la posibilidad de hablar de personas y personos. Sánchez tuvo que dar después alguna explicación y en los pasillos del Congreso comentó que había sido “una broma”. Cuarenta y ocho horas antes se había liado con la biografía de Antonio Machado con tal de elogiar a Soria, y le cambió el lugar de nacimiento de Sevilla a la ciudad castellana donde el poeta ejerció de profesor algunos años después.

La semana pasada, entre los botones del “sí”, del “no” y de la abstención de su escaño, a la hora de pronunciarse sobre la proposición del PP para reformar la ley del aborto vigente e instaurada por José Luis Rodríguez Zapatero, Sánchez también se equivocó al sumar su voto a de los populares, de algunos nacionalistas catalanes o UPN.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la sesión de control al Gobierno celebrada hoy en el Congreso (EFE)

El nuevo patinazo del líder socialista permitió a Rajoy recrearse en la suerte de la réplica irónica. Como Sánchez había descalificado el funcionamiento de RTVE y de los órganos pactados mayoritariamente entre el PP y el PSOE en los tiempos de Alfredo Pérez Rubalcaba, (como el CGPJ), el presidente del Gobierno le recordó las contradicciones internas de su partido. Y para “calidad perdida” citó el caso de la oposición.

El jefe del Ejecutivo remató su intervención con la sentencia de que ante la exigencia socialista de que haga pública la lista de los investigados por la Agencia Tributaria que declaran bienes en el extranjero, hará lo mismo que los gobiernos del PSOE durante 22 años: no darla. Rajoy recordó que los gabinetes de Felipe González y de Zapatero “jamás” dieron los datos de los “amnistiados” en sus etapas, ni de los beneficiarios de 1984 ni de 1991. El presidente del Gobierno también remachó que, a diferencia de esas operaciones, la regularización fiscal de 2012 “ni borra ni limpia delitos” como se está demostrando.

Congreso de los Diputados Pedro Sánchez Mariano Rajoy PSOE
El redactor recomienda