Rajoy ofrece recuperación económica y estabilidad política frente al 'lío' de Podemos
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El presidente adelanta su oferta electoral

Rajoy ofrece recuperación económica y estabilidad política frente al 'lío' de Podemos

Rajoy ofrece recuperación económica y estabilidad política frente a la amenaza que puede suponer la irrupción (según las encuestas) de Podemos

placeholder Foto: El presidente del Gobierno a su llegada a la rueda de prensa que ha ofrecido en el Palacio de la Moncloa (Efe).
El presidente del Gobierno a su llegada a la rueda de prensa que ha ofrecido en el Palacio de la Moncloa (Efe).

Mariano Rajoy ha hecho su último balance anual como presidente del Gobierno y al tiempo adelanta el guión de su oferta electoral para 2015: recuperación económica y estabilidad política frente a la amenaza para el régimen constitucional que puede suponer la irrupción (según las encuestas) de Podemos. Y vincula la salida de la crisis y la vuelta a la prosperidad con su continuidad en el poder: “Dar marcha atrás a las reformas sería desandar la senda de la recuperación”.

El presidente del Gobierno, que presume de ser previsible, insiste en su apuesta por la política económica para salvar la legislatura después de haber evitado la quiebra del Estado en 2012 y ante el primer ejercicio en que puede presumir de unos datos claros de crecimiento del empleo y reactivación económica.

En la dirección del Partido Popular están convencidos de que en los próximos comicios municipales y autonómicos de mayo, y sobre todo en las elecciones generales de fin de año, el electorado se va a movilizar más por el dilema sistema-antisistema que por el clásico de derecha-izquierda.

Ahora, el objetivo de Rajoy ante las próximas citas con las urnas es que la idea de la recuperación económica llegue a sus bases, pero también convertirse en referencia de estabilidad política, no frente a Podemos en sí, sino ante el mapa electoral hiperfragmentado que presagian las encuestas por el empuje de la nueva formación.

Con Pedro Sánchez obsesionado con la competencia que le hace el movimiento de Pablo Iglesias desde la izquierda y decidido a marcar distancias con el PP hasta en las cuestiones de Estado como la respuesta al desafío separatista en Cataluña, en el PP consideran que tienen más margen para insistir en su papel de defensores del régimen democrático nacido de la Constitución de 1978.

La “sopa de letras” de la Transición con Podemos

Los sondeos coinciden en presagiar el desgaste y hasta el fin del bipartidismo básico que la mayoría de los españoles avaló con su voto entre 1989 y 2011 con la alternancia en el poder entre PSOE y PP. Y apuntan más a la “sopa de letras” de la Transición y primeros comicios de la democracia (1977-1979) por la fragmentación de la izquierda y la derecha (UCD y AP). Son las dos fases por las que ha pasado el arco parlamentario español, interrumpido por el PSOE de Felipe González en los comicios de 1982 y 1986, con resultados de una hegemonía abrumadora, que ocupaba toda el espacio de la izquierda y buena parte del centro sociológico.

Rajoy no acaba de creerse los sondeos. “No soy analista de encuestas, ya veremos lo que dicen las urnas”, respondió desde La Moncloa, además presentarse como máximo garante de la estabilidad política. También como partidario de la alternancia en el poder entre el centroderecha y el centroizquierda, como ocurre en los principales países occidentales: Estados Unidos, Francia, Alemania o Gran Bretaña.

Para emular aquellas mayoría relativas, Rajoy necesita recuperar muchos millones de votos, no sólo los dos que se dejó en los comicios de mayo pasado. Tiene que subir diez puntos en intención de voto en un año

El presidente del Gobierno acompañó la comparación con el caso de España desde 1978. La apuesta (y la esperanza) del PP consiste en que, si se da la quiebra del mapa electoral que señalan los sondeos y adelantaron las urnas de los comicios europeos, repetir el papel institucional de la UCD de la época.

Adolfo Suárez se presentó como el hombre de la reforma y la estabilidad frente la ruptura o la aventura que representaban la izquierda radical del PSOE o del PCE. Entonces, con el 35% de los votos y al quedar UCD primera en la mayoría de las circunscripciones, Suárez pudo gobernar, aunque en minoría frente una oposición atomizada.

La remontada: diez puntos en un año

Para emular aquellas mayoría relativas, Rajoy necesita recuperar muchos millones de votos, no sólo los dos que se dejó en los comicios de mayo pasado. Tiene que subir diez puntos en intención de voto en un año.

De momento, el presidente del Gobierno pide tiempo (descarta adelantar comicios, pero también dejarlos para enero de 2016) y lanza sus mensajes preventivos. “La estabilidad es una virtud que hace avanzar a las sociedades, da seguridad a las personas, a las empresas y delimita el ámbito de las discrepancias entre las diversas opciones políticas”, advierte.

Y también mete en el mismo paquete el empeño derogador de reformas de Sánchez con las propuestas antisistema de Iglesias: “No se puede poner en peligro la recuperación que ha comenzado, dar marcha atrás en las reformas sería dar marcha atrás en la senda de la recuperación”. La precampaña electoral para todo 2015 ha comenzado.

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