DEL 80% DEL CIS DE 2009 AL 58,1 DE AYER

España castiga el bipartidismo y pierde un 22% de los votos en sólo cinco años

Misma radiografía y una sangría que aún no toca fondo. La suma de los votos de los dos partidos que han gobernado desde 1982, sigue en caída libre

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (d), y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba  (Reuters)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (d), y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba (Reuters)

Misma radiografía, cinco años de diferencia y una sangría que aún no ha tocado fondo. El bipartidismo, la suma de los votos de los dos principales partidos que han gobernado España desde 1982, sigue en caída libre y, a día de hoy, según la imagen fija que presenta el último barómetro de intención de voto elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ambas fuerzas apenas logran entusiasmar siquiera al 60% de los electores. En el quinquenio que va de 2009 a 2014, la crisis económica, el pesimismo ciudadano ante la gestión de sus gobernantes y el mal endémico de la corrupción política han hecho que PP y PSOE se hayan dejado por el camino 22 puntos de apoyo popular en las encuestas. Del 80,8% de estimación de votos que ambas fuerzas sumaban en 2009, al 58,1 que arroja el último barómetro oficial.

Cada vez más ciudadanos se distancian de los partidos tradicionales que han vertebrado la vida política española durante los últimos años al tiempo que nuevas formaciones políticas tratan de abrir camino para terceras vías que cosechan cada vez más apoyo. Un escenario ideal para que nuevas marcas políticas como VOX, el Partido X o ‘Podemos’, entre otros, puedan abrirse camino en un tablero de juego en el que los dos grandes cada vez ocupan menos espacio. Las europeas del próximo 25 de mayo serán, en este sentido, una nueva prueba de fuego para el bipartidismo y para quienes sostienen que el futuro pasa por una gran coalición a la alemana. De momento, según el barómetro de abril del CIS, Izquierda Unida (IU) y Unión, Progreso y Democracia (UPyD) casi rozan ya el 20% de los votos entre ambas fuerzas, 10,9% la formación que dirige Cayo Lara y 8,9% la que lidera Rosa Díez, partidos que, por otro lado, suelen obtener mejores resultados en las urnas que en las encuestas.

 

Si retrocedemos hasta el mismo barómetro de abril de 2009, año en el que también se celebraron elecciones al Parlamento Europeo, la escena se muestra en toda su crudeza. Entonces, la suma de la intención de voto de PP y PSOE alcanzaba el 80,8% (40,8% el PSOE y 40% el PP). Un resultado que fue, después, refrendado por los ciudadanos en las urnas en las elecciones del 7 de junio, aunque con dos puntos más para el PP y dos menos para el PSOE, que perdió aquellas elecciones frente a la lista que entonces encabezaba Jaime Mayor Oreja (el 42,12% de los votos fueron a parar al PP y el 38,78% al PSOE). Izquierda Unida y UPyD sumaban, juntas, según el barómetro de entonces, el 7,4% de los votos. Los resultados de las elecciones, sin embargo, rebajaron ese porcentaje a sólo el 6,56% (Izquierda Unida obtuvo el 3,71% de los votos y UPyD, el 2,85%).

El cambio de ciclo es pues evidente y, por primera vez, la cita con las urnas del 25 de mayo podrá suponer una eclosión de las pequeñas formaciones tradicionalmente castigadas por la ley electoral y que, en esta cita, juegan con la ventaja de que todo el país forma una única circunscripción, por lo que no sufrirán la pérdida de todos esos votos que, en unas generales, se diluyen en aquellas circunscripciones en las que sólo PP y PSOE se reparten todos los escaños.

Sea como fuere, el último barómetro del CIS evidencia también que el fuerte desgaste al que está sometido el PP desde que está en el Gobierno y la caída libre del PSOE, que sigue sin tocar suelo, dibujan un escenario hasta ahora no conocido en la corta historia democrática.

A la espera del panorama que dibuje en los próximos días el CIS en un estudio preelectoral centrado exclusivamente en las elecciones europeas, el barómetro de abril muestra a un Partido Popular que ha amortiguado ligeramente su caída al ampliar en dos décimas su ventaja sobre el PSOE. Con respecto a las elecciones de 2012, el PP ha perdido ya 12,7 puntos en intención de voto. El PSOE, sin embargo, sigue en plena travesía del desierto con 2,5 puntos menos de los que obtuvo en las generales, en el que fue el peor resultado electoral de su historia. De confirmarse estos datos el próximo 25-J, la continuidad de Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del PSOE volvería a entrar en crisis y le dejaría completamente fuera de una posible pugna en las primarias de finales de año.

El desgaste de los principales partidos y de algunas de las instituciones más importantes del país se refleja también en la valoración que los ciudadanos hacen de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la Policía, la Guardia Civil y el Ejército, como las instituciones más valoradas. En el barómetro de abril de 2009 no se introduce esta pregunta, pero el de 2014 sitúa a los partidos como los que peor nota sacan (sólo 1,8 puntos).

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