una de ellas, en el lago lomond (escocia)

Urdangarin fue a cacerías VIP supervisadas por la Casa del Rey para hacer 'contactos'

El 18 de noviembre de 2004, en pleno apogeo de los negocios del Instituto Nóos con administraciones públicas y empresas privadas, Iñaki Urdangarin viajó a Escocia

Foto: Loch Lomond. (Abubakr Hussain / Wikipedia)
Loch Lomond. (Abubakr Hussain / Wikipedia)

El 18 de noviembre de 2004, en pleno apogeo de los negocios del Instituto Nóos con administraciones públicas y empresas privadas, Iñaki Urdangarin viajó a Escocia para participar en una cacería con empresarios y ejecutivos VIP organizada por Corinna zu Sayn-Wittgenstein, amiga del Rey, y supervisada por la Casa Real. El objetivo era que el yerno de Don Juan Carlos ampliara su agenda de contactos y, de paso, cerrase los flecos de su fichaje por la Fundación Laureus, una entidad sin ánimo de lucro que impulsa proyectos sociales vinculados al deporte, y con la que el duque de Palma pretendía hacer caja consiguiendo patrocinadores.

Urdangarin llegó al aeropuerto de Glasgow el mismo día 18 acompañado por sus guardaespaldas. Allí, un coche recogió al yerno del Rey y lo trasladó a un hotel de lujo situado junto al lago Lomond, en el Parque Nacional Lago Lomond y los Trossachs. Corinna, la anfitriona, le esperaba junto al resto de invitados. Entre ellos, Guy Sanan, mano derecha del multimillonario Johann Rupert, fundador de Richemont, uno de los emblemas mundiales del lujo con marcas como Cartier, Montblanc o Jaeger-Le Coultre; José Luis López-Schümmer, alto ejecutivo de Mercedes-Benz; el multimillonario rumano Ion Tiriac o el ciclista español Miguel Indurain.

El 29 de octubre, tres semanas antes de que Urdangarin se desplazase a Glasgow, su secretaria en el Instituto Nóos, Luisa Massuet, envió un correo electrónico a Carlos García-Revenga, secretario personal de las Infantas en la Casa Real, para informarle de todos los detalles de la cacería en el lago Lomond. "Hola, Carlos, este es el resto de información sobre el viaje de Iñaki", escribió Massuet, que acompañaba su email con el programa completo de la estancia y la montería, en la que el yerno del Rey y sus nuevas amistades iban a abatir faisanes. El programa especificaba incluso el dress code (normas de indumentaria) que los invitados debían respetar en almuerzos y cenas.

No era la primera vez que Urdangarin y Corinna coincidían en actos sociales. El duque de Palma viajó a Londres en junio de 2004 para reunirse con la princesa alemana, después de que el Rey pidiera a su amiga que recibiera a su yerno para "darle un empujón en sus negocios y abrirle las puertas de la Fundación Laureus", aseguran fuentes cercanas a la Casa Real. Cuatro meses más tarde, Corinna viajó a España para asistir al Valencia Summit, un foro internacional sobre turismo y deporte organizado por el Instituto Nóos, al que la Generalitat y el Ayuntamiento de la capital aportaron más de tres millones de euros en sus tres ediciones.

Fue precisamente en uno de sus viajes a Reino Unido donde Urdangarin conoció a Robin Woodhead, amigo de Corinna y consejero delegado de la prestigiosa casa de subastas Sotheby's. Fue la aristócrata alemana quien se lo presentó. El duque de Palma tenía un encargo muy concreto de Don Juan Carlos: negociar la subasta de cuadros y joyas propiedad del monarca. El 23 de junio de 2004, Urdangarin envió un email a su suegro para comunicarle que "el Sr. Woodhead me ha dejado un recado telefónico para continuar con las conversaciones iniciadas en Londres". "Le comentaré mañana en Madrid más detalles", concluía el mensaje.

Finalmente, las negociaciones entre Urdangarin y la Fundación Laureus no prosperaron. La razón la explicaba la propia Corinna en una entrevista concedida a El Mundo en febrero del pasado año: el yerno del Rey quería una remuneración mucho más alta de la que le ofrecían. "Como en el mundo de las fundaciones los salarios no son altos, yo llegué a sugerir que se creara una entidad comercial separada de la de caridad para que Iñaki pudiera ganar más dinero a través de los patrocinios. Nosotros le dejamos ya entonces muy clara la diferencia que hay entre una entidad non-profit (sin ánimo de lucro) y la actividad comercial propiamente dicha", dijo la amiga del monarca.


Fuentes cercanas a Urdangarin sostienen que sus relaciones con Corinna "fueron mucho más estrechas de lo que se ha dicho". "Ella no sólo hizo de intermediaria en negocios públicos y privados del Rey, sino que ayudó a Urdangarin en algunos de sus proyectos, y no sólo con la Fundación Laureus". En 2007, la princesa alemana y el propio Don Juan Carlos hicieron gestiones ante el rey saudí Abdullah bin Abdulaziz para que este aportase 110 millones de euros al llamado Proyecto Ayre –impulsado por el duque de Palma– patrocinando una segunda embarcación española en la 33ª edición de la Copa América de vela.

Abdullah viajó a España en visita oficial en junio de 2007. Don Juan Carlos le impuso el Toisón de Oro, y al día siguiente, en el palacio de El Pardo, Corinna participó en la presentación del Fondo Hispano-Saudí de Infraestructuras. Dos meses más tarde, el Rey se desplazó a Marbella para visitar al príncipe Salman, hermano del desaparecido rey Fahd y tío de Abdullah. En aquel encuentro, Salman y Don Juan Carlos acordaron que la familia real saudí aportaría los 110 millones que Urdangarin necesitaba para el Proyecto Ayre, finalmente frustrado por una batalla legal entre los equipos Alinghi y BMW-Oracle que paralizó la competición de vela durante más de un año y medio.

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