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Así es la pugna de la liga de futbol sala con la RFEF de Rubiales por convertirse en profesional
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CÓMO RECUPERAR LA GESTIÓN DEL 'FUTSAL'

Así es la pugna de la liga de futbol sala con la RFEF de Rubiales por convertirse en profesional

La asociación que congrega a la mayoría de los clubes de la élite del ‘futsal’ reclama al CSD una transición similar a la ocurrida en la liga Asobal de balonmano

Foto: El retorno mediático del 'futsal' está cifrado en 131 millones de euros. (Fuente: LNFS)
El retorno mediático del 'futsal' está cifrado en 131 millones de euros. (Fuente: LNFS)

La Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) quiere retomar el control sobre su propia competición a través de la fórmula de la profesionalización. Según Javier Lozano, presidente de la organización, “si recuperásemos la gestión, tardaríamos muy poco en firmar grandes acuerdos y en conseguir patrocinadores”. Pese a que el Consejo Superior de Deportes (CSD) aboga por que esta sea la fórmula mayoritaria para las principales ligas deportivas del país, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), presidida por Luis Rubiales, se opone a ello.

Desde la LNFS se toma como referencia el caso de la Liga Asobal de Balonmano, competición que recientemente ha obtenido el sello de liga profesional, gracias a que todos los clubes que la integran votaron a favor. Este aspecto, fundamental para el CSD, no se cumple en el caso de la LNFS, ya que en la próxima temporada cuatro de los dieciséis equipos que componen la categoría máxima no formarán parte de la asociación: Movistar Inter, Osasuna Magna Xota, Aspil-Jumpers Ribera Navarra y Jaén Paraíso Interior.

“Cuando en 2018 llenamos el WiZink Center todos los clubes estaban a favor de la profesionalización y supongo que no habrán cambiado en ese planteamiento”, apuntan desde la asociación. Estas declaraciones hacen referencia a la Copa de España de aquella edición, celebrada en el Palacio de Deportes madrileño, que reunió a más de 12.000 espectadores en las jornadas de sábado y domingo. “Fue la constatación social de que habíamos pasado del ‘futbito’ al fútbol sala. En ese momento es cuando tendría que haber llegado la profesionalización”, precisa Lozano.

“Si recuperásemos la gestión, tardaríamos muy poco en firmar grandes acuerdos y en conseguir patrocinadores” (Javier Lozano, LNFS)

Con la profesionalización, el ‘futsal’ obtendría independencia a la hora de explotar el producto: “Esto nos ofrece unas posibilidades inmensas”, aseguran desde la LNFS. Sin entrar a valorar cifras, Lozano aclara que en los últimos años han entrado en contacto con la organización “numerosas empresas interesadas en patrocinar, con cantidades importantes”. Sin embargo, “la situación actual ha imposibilitado materializarlo”. Como ejemplo relativamente cercano, la Primera Femenina de fútbol ya se ha asegurado 42 millones de euros en cinco años a través de LaLiga, que es lo mínimo que le ha garantizado a cambio de asumir su explotación comercial.

“Nosotros trabajamos todos los días durante todo el día en el fútbol sala, pero cuando dependes de una federación solo eres un departamento más. Es una lástima porque durante muchos años hemos tenido una gran relación con la RFEF y, sin ser profesionales, actuábamos como tal”, lamenta Lozano. En esto último reside otro de los puntos por los que la entidad considera “injusto” que no se les haya otorgado ya la etiqueta de liga profesional: “Cumplimos con todos los requisitos”. Respecto a la necesidad de consenso, recuerda que “en el fútbol femenino tampoco la había al principio”, se queja Lozano. Para acelerar en el proceso, en julio, la LNFS solicitó formalmente una reunión con el secretario de Estado para el Deporte y presidente del CSD, José Manuel Franco. Por ahora, no han recibido fecha y hora para ese encuentro.

Otro de los aspectos que más está cuidando el CSD a la hora de otorgar el rango de profesional a una competición es el del control económico y la garantía de que los clubes sean viables en la nueva categoría. De obtener la profesionalización, la liga partiría con un presupuesto mínimo para los clubes de 350.000 euros. “Hasta 2019, cada medida que hacíamos en cuánto al control económico era progresiva. Los clubes son heterogéneos, así que debes ir al ritmo del peor. Los primeros años hacíamos controles, y nuestro auditor veía las cuentas de todos los clubes y mandaba un informe que era más pedagógico que coaccionador”, recuerda Lozano.

Entre sus medidas para el control económico, “que los recursos sean fiscalizados para que no vayan solo a fichas”. Hoy se van 20 millones a confeccionar plantillas competitivas, donde destaca el Barça, vigente campeón de Europa, que agrupa una cuarta parte del total. “Se marcaban pautas para mejorar el deporte y lograr que hubiera más profesionales en los clubes”, explica el presidente sobre una época pretérita en la que, casualmente, “asesorábamos a otras ligas como Asobal”.

placeholder Javier Lozano, presidente de la LNFS. (Fuente: LNFS)
Javier Lozano, presidente de la LNFS. (Fuente: LNFS)

Los números de la televisión

Según datos de Kantar Media, la máxima categoría del ‘futsal’ alcanzó un retorno mediático de 131 millones de euros, con 12 millones de euros por club (excepto en el caso del Barça que fue superior, con 37 millones). Asimismo, en la primera temporada postpandemia, la LNFS logró su récord histórico de retransmisiones con un total de 417 partidos en directo en GOL, LaLigaSportsTV, autonómicas y locales. La televisión le aporta más de un millón de euros anuales a la LNFS para repartir entre sus clubes. En la próxima temporada, la asociación distribuirá 1,3 millones de un contrato que valoró la competición en 5 millones para el ciclo 2019-2023. Desde la patronal reconocen que están a la espera de ver la situación de la profesionalización para acometer próximos pasos.

La factura audiovisual, la más importante de todas, ha sido motivo de discusión y de ruptura. Así, los cuatro clubes ya citados que salieron de la LNFS, más algunos que compiten hoy en Segunda División, formaban parte del acuerdo, y por el que fueron denunciados por “incumplimiento de contrato”. Sus derechos comenzó a comercializarlos la RFEF, que lanzó un ‘tender’ el pasado enero en el que pedía 5,2 millones por todo el fútbol sala hasta 2027, incluyendo la Primera División. El objetivo para 2023-2024 —primero sin operador asegurado— es facturar 835.000 euros por la máxima categoría.

Por otro lado, la federación tiene impugnadas las bases de la competición del pasado curso, en el que introdujo un aval mínimo de 60.000 euros en Primera División para competir o el 10% del gasto de la campaña anterior, una medida nunca tomada en el fútbol sala. Y como hiciera con la Primera Federación, también solicitaba un mínimo de capacidad de los pabellones para 2022-2023: 2.000 espectadores. “Algo inviable porque muchos son municipales”, respondía entonces la LNFS.

La Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) quiere retomar el control sobre su propia competición a través de la fórmula de la profesionalización. Según Javier Lozano, presidente de la organización, “si recuperásemos la gestión, tardaríamos muy poco en firmar grandes acuerdos y en conseguir patrocinadores”. Pese a que el Consejo Superior de Deportes (CSD) aboga por que esta sea la fórmula mayoritaria para las principales ligas deportivas del país, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), presidida por Luis Rubiales, se opone a ello.

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