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Por qué el acuerdo de LaLiga-CVC es un bono de alto riesgo para ‘salvar’ a los clubes
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Tras el golpe del covid

Por qué el acuerdo de LaLiga-CVC es un bono de alto riesgo para ‘salvar’ a los clubes

El éxito de la inversión de CVC está ligado a la buena marcha de LaLiga, lo que redunda en el valor de sus derechos televisivos

Foto: Partido entre Granada y Getafe de la pasada temporada. (EFE)
Partido entre Granada y Getafe de la pasada temporada. (EFE)
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Cuando estás quebrado, sufres para cumplir tus propias normas de estabilidad financiera o necesitas deuda para financiar tu gasto estructural, tienes pocas opciones de negociar un préstamo nuevo en buenas condiciones, aunque sea bajo apariencia de 'equity'. Es lo que ha ocurrido con el acuerdo entre LaLiga y el fondo de CVC para firmar la inyección de 2.700 millones a cambio de un 11% de la caja que genere el 'holding' que agrupe los derechos televisivos y patrocinios del fútbol español durante los próximos 50 años.

Dinero muy caro. La expectativa anual de retorno de CVC puede llegar al 20% si consigue estructurar financieramente la operación como hace normalmente. De momento, Goldman Sachs le concede 1.000 millones de deuda, mientras que el fondo se compromete a que los otros 1.700 sean 'equity', aunque no necesariamente suyo. Según fuentes financieras, CVC está ya ofreciendo a otros inversores un ticket de hasta 1.000 millones, de manera que solo tendría que aportar en torno a 700 millones de recursos propios.

Foto: El presidente de LaLiga, Javier Tebas. (EFE)

El éxito de la inversión de CVC está ligado a la buena marcha de LaLiga, lo que redunda en el valor de sus derechos televisivos. Su apuesta, no exenta de riesgo, coincide con un momento de debilidad del fútbol español, en el que el impacto de la pandemia (superado por la Bundesliga en facturación) ha aflorado de manera súbita los problemas de fondo que arrastra (débil salud financiera), lo que a su vez obliga a los clubes a perder de manera progresiva a sus mejores futbolistas (como el último caso de Leo Messi).

El dinero del fondo puede quedar reducido a un simple parche, pan para hoy y hambre para mañana, si LaLiga no profundiza en la transformación del negocio, tanto en su explotación comercial como en la gestión profesional de los clubes. Sin embargo, si las expectativas de ingresos se cumplen, CVC recuperaría su inversión en cinco años y atesoraría plusvalías latentes millonarias. Y tiene que ser a corto, como es norma en estos fondos, por más que el bono sea a 50 años (a saber cómo será el fútbol entonces), pues lo normal será reemplezar al fondo por dinero más barato.

Foto: Javier Tebas, durante una entrevista online con los medios, en enero. (Reuters)

Presidentes y consejeros delegados de distintos equipos de Primera y Segunda confirman, en privado, estar encantados con la operación. La razón es sencilla. El dinero de CVC representa un balón de oxígeno para comenzar la nueva temporada. Ninguno de ellos conseguiría unas condiciones financieras mejores por su cuenta, salvo honrosas excepciones, como hizo el Atlético de Madrid hace solo unas semanas, luciendo título de campeón, tras ampliar capital con el fondo de inversión Ares y reestructurar su deuda con otro 'pool' de inversores.

Otra cosa discutible es el precio —pocas veces el vendedor considera que el comprador paga mucho— y las formas del proceso. La falta de concurrencia entre ofertas es un hecho, aunque hay quienes lo excusan, asegurando que era la única manera de blindar la operación, ya que de lo contrario podría haber sido torpedeada por los detractores. El mandamás del ‘bisnes’, Javier Tebas, es el más interesado en asistir a todos sus clientes y empleadores, por más que la solución sirviera para que Messi continuara en nuestro fútbol.

Con todo esto, ni el presidente de LaLiga ha inventado una solución mágica —estuvo a punto de hacerse en la Serie A hace seis meses— ni el dinero de CVC plantea cosas diferentes a lo que lleva años haciendo con negocios deportivos de grandes audiencias. Otra cosa es que por el 'timing' su inyección cueste tanto como un bono basura. A la mayoría le urge el dinero, como a los países periféricos (PIGS) en plena crisis financiera, por más que en la casa común de LaLiga (Unión Europea) haya socios como el Real Madrid (países nórdicos) que puedan valerse por sí mismos.

Cuando estás quebrado, sufres para cumplir tus propias normas de estabilidad financiera o necesitas deuda para financiar tu gasto estructural, tienes pocas opciones de negociar un préstamo nuevo en buenas condiciones, aunque sea bajo apariencia de 'equity'. Es lo que ha ocurrido con el acuerdo entre LaLiga y el fondo de CVC para firmar la inyección de 2.700 millones a cambio de un 11% de la caja que genere el 'holding' que agrupe los derechos televisivos y patrocinios del fútbol español durante los próximos 50 años.

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