El efecto bola de nieve: la banca asumirá un agujero mayor que el Estado con las quitas
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AYUDAS DEL COVID

El efecto bola de nieve: la banca asumirá un agujero mayor que el Estado con las quitas

Por cada euro que ponga el ICO en las reestructuraciones de deuda los bancos podrían tener que provisionar el doble o triple. Por ello, avisan de una posible crisis financiera

placeholder Foto: El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la vicepresidenta Nadia Calviño. (EFE)
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, junto a la vicepresidenta Nadia Calviño. (EFE)

La banca se juega decenas de miles de millones en su ofensiva para evitar las quitas en los créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Cálculos internos de las entidades financieras apuntan a una factura que podría duplicar o triplicar lo que se juega el Estado, según fuentes próximas a los bancos consultadas por El Confidencial. De cada euro que se asuma con las quitas, el ICO asumiría unos 80 céntimos y las entidades 20, pero estas a su vez tendrían que cargar contra sus cuentas provisiones por dos o tres euros, debido a la entrada en moroso de la empresa.

En el caso de que se destinaran a reestructuraciones de deuda todas las ayudas que anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por 11.000 millones, el Estado sufriría unas pérdidas iniciales de 8.800 millones y la banca de 2.200 millones, debido al reparto de los avales que se dieron por el covid-19. Sin embargo, habría un efecto bola de nieve por todas las provisiones que tendrían que cargar contra sus cuentas las entidades, que según las fuentes consultadas ascenderían al menos a entre 20.000 y 30.000 millones. Es decir, que para aliviar la carga financiera de pymes y autónomos en unos 10.000 millones, se castigaría las cuentas de los bancos, al menos dos o tres veces más.

Foto: La vicepresidenta Nadia Calviño y el presidente de Cepyme, Gerardo Cueva. (EFE)

Esta cifra es similar a todo lo que provisionaron los mayores bancos españoles —los doce supervisados por el Banco Central Europeo (BCE)— durante 2020 —27.000 millones—, incluidas las dotaciones llevadas a cabo en otras geografías por Santander y BBVA, principalmente. Excluido el negocio internacional, las provisiones en España de las entidades ascendieron a 11.000 millones en 2020, en un año especialmente malo por el covid. Cifras muy por debajo de alguno de los escenarios que se están barajando con las quitas.

Todos estos cálculos explican los temores que hay en el sector financiero y su reacción frente a la propuesta en la que está trabajando el Ministerio de Economía, liderado por Nadia Calviño. Hay mucha incertidumbre sobre el planteamiento que aprobará el Gobierno: si será una quita generalizada a la que se podrá acoger cualquier pyme y autónomo que se haya sobreendeudado durante el covid-19 o si se restringirá a unos requisitos exigentes.

placeholder El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos (i), junto al presidente de la patronal AEB, José María Roldán (d), y el presidente de BBVA, Carlos Torres (c). (EFE)
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos (i), junto al presidente de la patronal AEB, José María Roldán (d), y el presidente de BBVA, Carlos Torres (c). (EFE)

Fuentes próximas al Ejecutivo señalan que las entidades han sobrerreaccionado y están dando por sentado un escenario alejado del que está sobre la mesa. El Gobierno se mantiene en la postura de que son las comunidades autónomas las que tienen que hacer frente a las ayudas directas y que sus medidas van a ser razonables y se van a centrar en reforzar la solvencia a medio plazo del tejido productivo viable.

La clave de esta discusión está en la delgada línea que tendrá que fijar Economía para determinar qué empresas se benefician de esta potencial condonación de deuda. Los bancos están intentando evitar a toda costa que se dé esta posibilidad a compañías que no estén ya impagando la deuda, ya que tendrían que inmediatamente declarar a esta empresa pyme o autónomo como moroso, y provisionar por toda su exposición. "Supondría de factor excluir financieramente a esta empresa, al entrar en el fichero de morosos", expone una fuente financiera.

Foco internacional

Junto a ello, está sobre la mesa el factor de que estas ayudas no tendrán un efecto inmediato, ya que actualmente hay en vigor periodos de carencia por los que las compañías que pidieron líneas de financiación avaladas por el ICO, si quieren, no tienen que devolver el principal hasta 2022.

Todos estos factores hacen que las fuentes consultadas consideren que el Gobierno puede estar haciéndose trampas al solitario, ya que con una medida que no va a tener efecto inmediato sobre el colectivo al que se busca beneficiar se puede estar creando una crisis financiera que perjudique a toda la economía. Todo con el añadido, apuntan dichas fuentes, de que la banca podría situarse en el foco de los mercados internacionales como ocurrió en la anterior crisis.

Al margen de estos factores, todas las fuentes consultadas se muestran de acuerdo en que es acertado que se reforme el ICO, como publicó este medio, para tener disponible la opción de hacer quitas cuando sea necesario. Pero, añaden, no debería ser la única prioridad ahora mismo.

La banca se juega decenas de miles de millones en su ofensiva para evitar las quitas en los créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Cálculos internos de las entidades financieras apuntan a una factura que podría duplicar o triplicar lo que se juega el Estado, según fuentes próximas a los bancos consultadas por El Confidencial. De cada euro que se asuma con las quitas, el ICO asumiría unos 80 céntimos y las entidades 20, pero estas a su vez tendrían que cargar contra sus cuentas provisiones por dos o tres euros, debido a la entrada en moroso de la empresa.

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