ANALIZA TODAS LAS VÍAS POSIBLES DE SOLVENCIA

Air Nostrum planea ir al fondo de rescate del Gobierno y negocia ayudas con Ximo Puig

La aerolínea valenciana analiza seriamente el fondo de rescate del Gobierno para grandes empresas mientras negocia con la Generalitat una ayuda cercana a los 10 millones

Foto: Uno de los Bombardier de Air Nostrum. (AN)
Uno de los Bombardier de Air Nostrum. (AN)
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La Generalitat valenciana y Air Nostrum están negociando fórmulas para que la Administración autonómica inyecte en la aerolínea cerca de 10 millones de euros en forma de ayudas, con el fin de paliar los efectos sobre su cuenta de resultados del amplio recorte en su actividad provocado por la pandemia del covid. El Consell que preside Ximo Puig y la compañía de vuelos regionales controlada por Carlos Bertomeu llevan semanas barajando mecanismos administrativos que permitan insuflar fondos a la aerolínea y complementen las otras vías a las que ha recurrido para garantizarse liquidez. Esta negociación se produce en paralelo a otros movimientos que está realizando la empresa valenciana para dotarse de liquidez y capital, entre los que figura la posibilidad de presentarse al fondo de apoyo a la solvencia a empresas estratégicas, arbitrado por el Ministerio de Hacienda y gestionado por la SEPI.

Así lo han admitido fuentes de la aerolínea a preguntas de El Confidencial. "Hemos mantenido reuniones con la Generalitat valenciana para ponerles al corriente de cómo está afectando el covid a nuestro sector y, de forma más específica, a nuestra compañía. En dichas reuniones, no se ha llegado a ningún acuerdo por el momento", señalaron. "Seguiremos analizando cualquier oportunidad que pueda surgir en el marco de la normativa comunitaria y que contribuya a asegurar nuestra viabilidad", insistieron, tras admitir que el recurso al fondo de rescate del Gobierno es una de las opciones que hay seriamente encima de la mesa. "Estamos estudiando presentarnos", dijeron.

El escenario es distinto al de 2018, cuando la Generalitat incluyó en sus presupuestos autonómicos una ayuda anual (planificada para tres ejercicios) de tres millones de euros dirigida a colaborar en la renovación de flota. La subvención directa se justificó por razones medioambientales: la sustitución de aviones más contaminantes por los nuevos Bombardier CRJ 100, en los que Air Nostrum ha invertido 350 millones de euros, en parte financiados con préstamos del Banco Europeo de Inversiones. Esa ayuda nunca llegó a ejecutarse, porque Ryanair denunció una posible ayuda ilegal de Estado ante los servicios de la Competencia de la Unión Europea. La Comisión ha cegado la vía planificada, aunque por ahora sin sanción a España, pues Air Nostrum no llegó a ingresar el dinero.

Carlos Bertomeu, con Ximo Puig y el 'conseller' de Hacienda, Vicent Soler. (GVA)
Carlos Bertomeu, con Ximo Puig y el 'conseller' de Hacienda, Vicent Soler. (GVA)

Dos años después, los países de la Unión se encuentran en un contexto inesperado de fuerte impacto de la pandemia del coronavirus en sus empresas. Bruselas ha abierto la mano en las ayudas estatales para que los gobiernos puedan salir temporalmente al rescate de empresas consideradas estratégicas. Acaba de ampliar el marco temporal, la ventana para poder inyectar fondos en empresas, hasta junio de 2021. Y si hay un sector castigado por el covid, es el de las aerolíneas, con los mercados turísticos cerrados, los flujos aéreos reducidos por los distintos confinamientos en las capitales europeas y un notable descenso de la actividad. Alemania ha planificado un rescate de 9.000 millones para Lufthansa, con la toma del 25% del capital (que Ryanair ha recurrido), y la Comisión Europea ha dado luz verde a una ayuda de 7.000 millones de euros a Air France.

Air Nostrum no ha sido una excepción. Sus operaciones cayeron a plomo durante la primera ola de la enfermedad y el estado de alarma. La plantilla, con más de 1.400 trabajadores, está en situación de expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) por fuerza mayor desde hace meses. A día de hoy, las operaciones apenas alcanzan el 40% de una temporada normal, pero los ingresos están muy por debajo de esos porcentajes, pues los aviones no se llenan.

"Estamos sufriendo fuertemente en nuestra cuenta de resultados el desplome del tráfico de pasajeros generado por la pandemia, al igual que les está pasando al resto de aerolíneas y demás actuantes del sector turístico. Por ello, estamos utilizando todos los mecanismos que están a nuestro alcance dentro del nuevo marco legal surgido como consecuencia del covid, para tratar de garantizar nuestra supervivencia en este escenario de crisis mundial", afirmaron.

"Seguiremos analizando cualquier oportunidad que pueda surgir en el marco de la normativa comunitaria y que contribuya a nuestra viabilidad"

Con esos mimbres, la empresa de Bertomeu, en la que tienen también una participación minoritaria los dueños del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), cerró en mayo un préstamo de 130 millones de euros avalado por el Instituto de Crédito Oficial en el que participan 18 entidades financieras, con CaixaBank a la cabeza, y vencimiento a un año. Esta operación permite a la aerolínea afrontar sus tensiones de tesorería derivadas de los compromisos financieros de los Bombardier. Los aparatos se adquieren en régimen de arrendamiento financiero, pero el parón de las operaciones no influye en las obligaciones de pago.

Sin ayudas a la renovación de flota

Tras superar esa primera bola de partido, la empresa con sede en Quart de Poblet (Valencia) está analizando un posible recurso al plan de rescate de grandes empresas habilitado por el Gobierno, con un mínimo de 25 millones de euros por operación. Compañías como Globalia, dueña de Air Europa, han solicitado el acceso a ese mecanismo. Pero mientras estudia esa vía, Air Nostrum negocia también fórmulas complementarias con la Generalitat valenciana. Bloqueada por Bruselas la vía de las ayudas por renovación de flota, una de las opciones es habilitar una partida de ayudas al transporte aéreo para empresas afectadas por la pandemia, canalizada a través de la Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad. Al carácter estratégico de Air Nostrum como única aerolínea comercial con sede en la Comunidad Valenciana se sumaría la acreditación del impacto que el covid-19 ha tenido en su cuenta de resultados. La cantidad barajada oscila entre los ocho y los 10 millones de euros.

Fuentes de la Generalitat admiten que esa opción ha estado encima de la mesa. Pero no la dan por cerrada, cuando faltan apenas dos semanas para dar a conocer los presupuestos autonómicos para 2021, cuya entrega a las Cortes valencianas está prevista para el 30 de octubre. En el primer anteproyecto remitido a la Conselleria de Hacienda, no figura una partida como tal, aunque no es descartable una enmienda a las cuentas en ese sentido. Cuestiones de índole administrativa podrían impedir, por segunda vez en poco más de dos años, que Air Nostrum pueda obtener financiación de la Administración autonómica. Otra de las alternativas sería recurrir al fondo de resiliencia que prepara el Instituto Valenciano de Finanzas, aunque este está más dirigido a pequeñas y medianas empresas de carácter estratégico a nivel regional, pero sin capacidad para acudir al fondo dirigido a grandes empresas del Gobierno. Este vehículo está pendiente de ser autorizado y notificado a Bruselas por parte del Ministerio de Economía que dirige Nadia Calviño, tal como publicó El Confidencial.

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