Y sortear así quiebras

El sector textil pide al Gobierno ayudas para despedir empleados y evitar el cierre total

Desde la patronal, creen que los ERTE ya no son suficiente y que solo posponen y empeoran una realidad: "No podemos mantener las plantillas de antes en el mundo poscovid"

Foto: Una mujer pasa ante un local cerrado. (EFE)
Una mujer pasa ante un local cerrado. (EFE)
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“Los ERTE ya no son suficiente”. Con esta frase, la patronal del sector textil, Acotex, defiende que las empresas de este mercado rozan el límite y que el daño que acumulan en sus cuentas no se puede aplazar con los expedientes de regulación temporal de empleo. Por ello, piden al Gobierno que les ayude a recortar sus plantillas de forma permanente porque, de lo contrario, “no solo se perderán algunos empleos” sino muchas empresas que no tendrían músculo financiero para evitar bajar la persiana para siempre.

“El tema de los ERTE es una solución fantástica para una situación coyuntural, pero este ya no es nuestro escenario” defiende Acotex. “No podemos mantener las plantillas en niveles precovid, la destrucción de empleo es un hecho que va a ocurrir sí o sí”. Por ello, cree que “es mejor destruir una parte del empleo ahora". Según sus datos, la facturación ha caído un 40% en lo que va de año, y creen que esa situación es incompatible con mantener los trabajadores que actualmente tienen y que la fórmula actual solo retrasa lo inevitable. Pero afirman que "sin apoyo público, en muchos casos, va a ser imposible” salvarse de la quiebra.

Respecto a si el Gobierno debe participar mediante ayudas en esos recortes de plantilla, el presidente de la patronal, Eduardo Zamácola, cree que “tiene que haber apoyo económico para ajustes. Si no, muchos van a despedir al 100%”. Y cree que el mayor impedimento para el Ejecutivo es el golpe electoral que surtiría sobre un partido el hecho de colaborar para facilitar despidos. “¿Qué Gobierno va a tomar medidas como esta y luego enfrentarse a unas elecciones?”, admite Acotex, aunque denuncia que, “de no recorrer ese camino, el resultado final será peor para todos”.

De esta manera, el sector, que mira con preocupación el hecho de que se haya perdido un 40% de las ventas con respecto al año pasado, pide un paso más en las medidas de apoyo que reclamaba al Gobierno. En el mes de abril, las principales asociaciones pidieron ayuda con los arrendamientos comerciales, flexibilización del convenio laboral, subvenciones o estímulos fiscales y una ampliación de los ERTE para poder prorrogarlos. Cinco meses después, uno de sus principales firmantes cree que ya no es suficiente y habla abiertamente de abordar reducciones de plantilla con efectos permanentes.

Fuentes del Ministerio de Trabajo consultadas por El Confidencial explican que ellos creen que el tratamiento de este tema debe pasar por los ERTE y lo que tienen que hacer, desde su posición, “es ayudar a que no se destruya tejido productivo”. Fuentes sindicales también transmiten que se mantienen en los ERTE y no hacen comentarios sobre la posibilidad que plantea Acotex debido a que no conocen la propuesta.

Un sector en ruina

Desde el confinamiento, el sector textil ha sido especialmente golpeado por la crisis del covid-19. Solo en el periodo del estado de alarma, las ventas se desplomaron un 70% en marzo, un 89% en abril y un 72% en mayo, frente a los mismos meses del año anterior. Cifras de la patronal que contrastan con las de otros ejercicios, que nunca solían superar los dos dígitos.

En ese sentido, también señalan que el 15% de los comercios se mantiene cerrado y con su plantilla en ERTE. No tienen muy buenas perspectivas con respecto a la vuelta a la actividad de esa cifra de negocio y creen que “la gran mayoría de estos comercios no van a abrir sus puertas de nuevo”. El motivo principal sería que, en caso de volver a la actividad, encontrarían un panorama realmente complicado.

Las compañías textiles apostaron tras el confinamiento por una vuelta agresiva a la normalidad. Aprovecharon el periodo de rebajas para hacer importantes descuentos y dar salida a todo el 'stock' que habían acumulado durante meses, con el fin de recuperar cierta normalidad. Y, a pesar de que el impacto se suavizó, continuaron las caídas históricas mes a mes en la facturación, superiores siempre al 22% y que este mes de septiembre se han situado en el 34%, llevando la media acumulada a un descenso del 41%.

Las rebajas más atípicas casi han concluido y el objetivo de reanimar la demanda apenas se ha logrado. Ahora miran con incertidumbre la recta final de un 2020 tremendamente complicado. Es esta situación la que explica, según Acotex, que las empresas estén en un callejón sin salida que va a acabar inevitablemente con recortes de plantilla.

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