CONSOLIDACIÓN

Sabadell contacta con BBVA y Kutxabank para estudiar una fusión

Son las dos entidades con las que ve más encaje tras perder el tren de CaixaBank y Bankia. La presión no es solo de los inversores: también del Banco Central Europeo y el Banco de España

Foto: Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell. (EFE)
Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell. (EFE)
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Banco Sabadell hace números de cara a una fusión. El presidente de la entidad catalana, Josep Oliu, ha contactado en las últimas semanas con sus homólogos de BBVACarlos Torres— y KutxabankGregorio Villalabeitia—, las dos entidades con las que ve más encaje tras perder el tren de CaixaBank y Bankia, según fuentes financieras consultadas por El Confidencial. Desde las tres entidades no hicieron comentarios sobre dichas reuniones, que todavía no han pasado a la fase de negociación oficial.

Desde Sabadell, afirman que “no hay conversaciones específicas con nadie". "El banco tiene una hoja de ruta para maximizar la rentabilidad y crear valor en solitario. Consideraremos cualquier opción estratégica que cree y maximice el valor para los accionistas”, añaden.

Estos contactos forman parte de la doble estrategia de Sabadell. Por un lado, prioriza seguir en solitario a pesar de la crisis del covid-19. Y por otro, analiza activamente operaciones corporativas para el caso de que cuadren los números o que la crisis vaya a más, hasta el punto de complicar el plan A. Por ello, ya tiene incluso un asesor, Goldman Sachs, como publicó Bloomberg.

Tras la fusión de CaixaBank y Bankia, el foco del mercado se centra principalmente en Sabadell, que vale en bolsa 1.625 millones, con un descuento sobre su valor en libros de más del 85%. La presión no es solo de los inversores: también el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de España están animando a fusiones a todo el sector, a través de unas normas más laxas y con reiterados mensajes públicos.

Una fusión entre Sabadell y Kutxabank supondría que el PNV tuviera influencia sobre una gran entidad con negocio en todo el país

La opción abierta con BBVA implicaría que Sabadell se diluyera en un grupo más grande, lo que resta atractivo a sus gestores y principales accionistas, que tendrían que olvidarse de tener influencia en la nueva entidad. Mientras, con una fusión 'de tú a tú' con Kutxabank, ganaría el banco catalán en proporción, aunque los principales accionistas del nuevo grupo serían las antiguas cajas vascas.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín (i), y el presidente del BBVA, Carlos Torres (d). (EFE)
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín (i), y el presidente del BBVA, Carlos Torres (d). (EFE)

Los contactos con BBVA se dan por descontado en el mercado desde hace tiempo, al ser el comprador más claro que podría tener la entidad. El banco presidido por Torres lleva tiempo sin cerrar ninguna adquisición, ni en España ni a nivel internacional. El último proceso en el que estuvo involucrado en España fue el de Banco Popular, por el que valoró en un par de ocasiones realizar una oferta en 2016 y 2017, dando marcha atrás finalmente. Por si fuera poco, el segundo banco español ha atravesado en los últimos meses turbulencias en sus otros principales mercados, México y Turquía, que ya han amainado, según manifestó su consejero delegado, Onur Genç, al mercado.

"Si hay valor que ganar y aprovechar, analizaremos las oportunidades. (...) En España, puede haber sinergias a tener en cuenta (...) Si podemos encontrar un punto óptimo donde creamos valor, haremos un trato. Si no, estamos muy cómodos donde estamos. Tenemos una clara estrategia de crecimiento orgánico", señaló hace dos semanas el CEO de BBVA sobre las posibles fusiones.

La vía vasca

En el caso de una posible fusión con BBVA, Sabadell quedaría diluido en el nuevo grupo con entre un 10% y un 20% de la capitalización, en función de si se tiene en cuenta el valor de mercado o el de libros. Desde Alantra, sostienen en un reciente informe que Sabadell tiene complicado seguir en solitario a largo plazo y apuestan por una venta de su negocio en Reino Unido —TSB— a Santander y un acuerdo con el resto de negocios con BBVA.

En el caso de Kutxabank, la operación sería diferente. Podría plantearse como una fusión por absorción, como la de CaixaBank y Bankia. La paradoja es que, por tamaño, el consolidador sería Sabadell y los accionistas que controlarían el nuevo grupo serían las fundaciones de Kutxabank.

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado (d), y el presidente de Kutxabank, Gregorio Villalabeitia (i). (EFE)
La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado (d), y el presidente de Kutxabank, Gregorio Villalabeitia (i). (EFE)

Teniendo en cuenta los fondos propios, el reparto del nuevo grupo sería del 70% para los accionistas de Sabadell y del 30% para los de Kutxabank, si bien las fuentes consultadas señalan que el peso de los vascos sería mayor. Aun en ese caso, la Fundación BBK sería la mayor del nuevo grupo, con un 17,1% del nuevo Sabadell; la Fundación Kutxa la segunda, con un 9,6%, y la Fundación Vital la tercera, con un 3,3%. El cuarto accionista sería el mexicano David Martínez, consejero del banco catalán, con un 2,4%. Con esta operación, el País Vasco y PNV liderarían una entidad nacional, como se llevaba especulando desde hace meses con una posible fusión BBVA-Bankia.

"Con un escenario de tipos de interés en mínimos, no se pueden excluir las operaciones corporativas de algunos por necesidad o por rentabilidad. Kutxabank ha mejorado su posición relativa en el sector, tiene la capacidad de gestión necesaria para acometer operaciones de determinada dimensión y no necesita ampliar capital porque tiene exceso del mismo. Sería una opción relativamente asequible", señaló Villalabeitia en una entrevista con 'Cinco Días' el pasado 2 de marzo. Fechas precovid en las que se había reunido con Oliu, como ha vuelto a hacer en septiembre.

Golpe en el tablero

La nueva Sabadell-Kutxabank tendría una presencia fuerte en Cataluña, País Vasco, Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía, 22.403 empleados, 2.600 oficinas y activos valorados en 255.000 millones. Se consolidaría como el cuarto mayor banco español, por detrás de CaixaBankia —630.000 millones—, BBVA —420.000 millones— y Santander —356.000 millones—, aunque este último escala al segundo puesto teniendo en cuenta su negocio de consumo.

Por su parte, con la compra de Sabadell, BBVA crearía un grupo en España de la envergadura de CaixaBankia, entraría en Reino Unido y equilibraría el peso de los mercados desarrollados en su cuenta de resultados frente a los emergentes —sobre todo México—.

A la espera de lo que ocurra con la entidad catalana, el tablero financiero español ya ha visto un gran movimiento defensivo con la fusión entre CaixaBank y Bankia. La siguiente podría ser la de Unicaja y Liberbank, cuyos equipos gestores y accionistas llevan semanas hablando, como adelantó este medio. La incógnita es Santander, que de momento se ha autodescartado de este baile de fusiones, pero al que los expertos recomiendan no olvidar.

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