Sofía Rodríguez: "No habrá transición hacia un modelo más sostenible sin las pymes"
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CONVERSACIONES SOBRE SOSTENIBILIDAD

Sofía Rodríguez: "No habrá transición hacia un modelo más sostenible sin las pymes"

La subdirectora general de Banco Sabadell considera a los bancos como los aliados naturales de las pymes, que son clave en el tejido empresarial español y sin las que no habrá una nueva economía

La pandemia del coronavirus ha generado inestabilidad para numerosos sectores y negocios. Un plan para la recuperación es absolutamente necesario. Por ello, empresas y gobiernos están trabajando de forma conjunta en sacar adelante iniciativas que den un gran impulso a la sostenibilidad y a la digitalización. Según Sofía Rodríguez, economista jefe y subdirectora general de Banco Sabadell, "ahora es más importante que nunca la toma de decisiones, y para ello, es necesario contar con información no financiera clara y transparente y con liderazgos compartidos que pongan el foco en la generación de alianzas reales".

Rodríguez ha sido la décima y última invitada a los encuentros del proyecto #aBetterWay de la plataforma de sostenibilidad Quiero. A raíz de estas conversaciones guiadas por Sandra Pina, directora general de Quiero, El Confidencial y Banco Sabadell pusieron en marcha, el pasado mes de junio, el ciclo 'Economía con impacto', cuyo objetivo ha sido analizar el efecto que tienen los modelos económicos actuales en el medio ambiente y en las personas y presentar soluciones que permitan desarrollar sociedades sostenibles.

placeholder Sofía Rodríguez, economista jefe y subdirectora general de Banco Sabadell.
Sofía Rodríguez, economista jefe y subdirectora general de Banco Sabadell.

PREGUNTA. En tiempos de pandemia, las empresas que no han transformado a tiempo su estrategia carecen de viabilidad. Ahora tratamos de construir un sistema financiero que se preocupe también por la protección de la salud, el desarrollo sostenible o la lucha contra la desigualdad. ¿Cuáles son las oportunidades y los riesgos que nos deja el covid-19 para impulsar el desarrollo sostenible en España y en Europa?

RESPUESTA. Veo muchas similitudes entre la pandemia y el cambio climático: ambos son 'shocks' de naturaleza medioambiental que tienen impactos globales y muy asimétricos entre distintos agentes económicos. El covid nos devuelve la discusión al ámbito de los criterios ESG (por sus siglas en inglés environmental, social and governance). E, porque ha afectado a sectores como la energía —el precio del petróleo— y los activos varados —aquellos incorporados en los bancos, entidades financieras o en las propias compañías que no podrán explotarse debido a los compromisos por la evolución hacia una economía limpia—. S, porque cobran importancia los asuntos relacionados con la salud y con la seguridad de la población. Por último, G, porque estamos hablando de una crisis de tal severidad que no se puede salir de ella sin gobernanza, sin establecer alianzas y buscar la cooperación necesaria de todos los agentes.

Las respuestas de la política económica están sobre la mesa: en Europa, los consensos para poner en marcha los fondos europeos basculan en dos sentidos: hacia la digitalización y hacia la sostenibilidad. No es menor que, del presupuesto europeo, un tercio de los recursos esté condicionado a la transición ecológica y a los temas sostenibles. Necesitamos poner a funcionar los recursos para salir de la crisis con una economía transformada.

P. En el contexto covid-19, seguramente el sector bancario sea uno de los ganadores por la gestión de las ayudas realizadas, aunque el periodo delicado viene ahora, en el momento de su devolución. ¿Qué acciones o líneas habéis activado en el banco que te parezcan más destacables?

R. El rol de los bancos en esta crisis es totalmente diferente a lo que fue en la crisis financiera pasada, en la cual estaban en el epicentro del problema. En esta ocasión, los bancos hemos sido un amortiguador de impactos y facilitadores del crédito necesario para que no se parara la cadena de pagos. Hemos hecho mucho a favor de familias y empresas (pymes, emprendedores, autónomos, etc). Lo más destacado son todas las líneas de financiación en torno al ICO, las moratorias para particulares, el adelanto de prestaciones a parados y jubilados, mayores facilidades a familias en situación de vulnerabilidad, la devolución de comisiones, las moratorias en el pago de cuotas…

P. A menudo no somos capaces de calcular el retorno de la inversión sostenible porque no medimos los riesgos adecuadamente. A nivel de liderazgo, ¿quiénes deberían acelerar los cambios? ¿Cuál es el rol de los líderes para guiar a los grupos de interés y que cambien hábitos financieros para adoptar una economía más sostenible?

R. Lo primero que hay que poner sobre la mesa es que la transición hacia la sostenibilidad es igual de disruptiva que la digitalización. Lo segundo, es que esto afecta a todos los sectores, con las dificultades que eso entraña.

Dentro de todos los sectores y hablando de liderazgo, el rol del sector financiero es importante. La banca tiene que hacer esta transición, pero con dos vectores añadidos: acompañar a todos los sectores en el proceso y realizar una transformación de gran calibre en una economía que genera riesgos. Si bien todos los agentes económicos tienen que medir bien los riesgos, en este sentido, el sector bancario tiene un plus de responsabilidad. También es importante la actuación de las autoridades públicas y los gobiernos, que tienen la capacidad de generar cambios en las políticas de incentivos y en la regulación, y que pueden poner a disposición de todos los agentes económicos datos e información que les permitan tomar decisiones informadas y completas.

P. Un informe de la Red del Pacto Mundial sobre finanzas sostenibles y Agenda 2030 revela un crecimiento en el compromiso del sector privado hacia la inversión sostenible. Sin embargo, la fracción de activos para la Agenda 2030 es aún insuficiente. ¿Cómo impulsar la aceleración de la inversión sostenible y qué barreras hay?

R. Obstáculos y aceleradores son lo mismo en esta materia. Tenemos varios retos: por un lado, completar la taxonomía de actividades medioambientalmente sostenibles; por otro, crear un marco comparable y sistemático con el que tomar las decisiones y medir los riesgos. A medida que avanzamos, estos obstáculos se van convirtiendo en facilitadores.

"En esta ocasión, los bancos hemos sido un amortiguador de impactos y facilitadores del crédito necesario para que no se parara la cadena de pagos"

Hay un punto realmente importante a tener en cuenta, entender que no habrá transición sin las pymes. Hay que buscar soluciones para las pequeñas y medianas empresas, que no lo tienen fácil. Los bancos somos un aliado natural para que puedan hacer esta transición, porque sin duda, es mucho más fácil para las grandes compañías.

P. Banco Sabadell ha incorporado los ODS en su estrategia corporativa. ¿Cómo llevar a empresas más rezagadas a incorporar la Agenda 2030? ¿De dónde tiene que venir el impulso?

R. En general los bancos españoles ya incorporan los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) en sus estrategias. Todos firmamos los Principios de Banca Responsable. En cuanto al impulso, tiene que venir, por una parte, de las pequeñas y grandes empresas; por otra, de los fondos europeos. Va a haber recursos destinados a que esta transición funcione con éxito y todos ellos girarán en torno a este pilar fundamental que tiene que ver con la sostenibilidad.

placeholder Sandra Pina, directora general de Quiero.
Sandra Pina, directora general de Quiero.

P. Ciertamente, las pymes son esenciales en el tejido empresarial español. ¿Cuáles crees que son los retos y soluciones para dotar de velocidad a esta área tan importante de la economía?

R. En visitas a clientes incorporamos un capítulo de temas de sostenibilidad para llamar la atención y trasladar la necesidad a la conversación con las pymes. Es necesario obtener información de ellas para elaborar 'ratings' que permitan incorporar modelos de riesgo. Desde un punto de vista más macro, tenemos que aunarnos todos como país para tener un marco claro de trabajo: saber qué podemos y qué no podemos lograr en la transición. Y a partir de ahí, establecer los protocolos necesarios para orientar los fondos de manera eficaz y rápida a los objetivos que se tienen que lograr.

P. Hablabas antes de las herramientas para acelerar una reactivación más sostenible. Hay teorías que hablan de parón. ¿Habéis acelerado desde Sabadell la estrategia de sostenibilidad? ¿Ha supuesto este momento una aceleración o un parón?

R. Está en nuestro ADN y en nuestros compromisos la sostenibilidad y el soporte social. En nuestro caso no ha supuesto un parón. Hemos continuado con nuestra estrategia: la emisión de bonos ESG se ha aprobado; se ha hecho una primera emisión de bonos verdes; hemos seguido con la oferta de productos ligados a la sostenibilidad, como préstamos y fondos de inversión, para particulares y empresas... También a nivel interno hemos intensificado el teletrabajo y la digitalización.

P. ¿Qué le falta a la Agenda 2030 para convertirse en un marco de referencia para lograr esa economía más humanista que necesitamos? ¿Falta estímulo a la innovación?

R. Creo que la Agenda 2030 establece objetivos ambiciosos. Lo que nos falta es ser capaces de trabajar en alianzas y con foco en el largo plazo, donde las decisiones tengan en cuenta a reguladores, accionistas, clientes, etc. Es una transformación más ambiciosa que tiene que ver con la forma de mirar el mundo, rompiendo silos.

P. Un liderazgo más distribuido…

R. Sí, con lógicas de largo plazo y más inclusivo. Liderazgos compartidos entre todos, basado en quién tiene el criterio, la capacidad de obrar y de generar alianzas.

P. A nivel global, vemos cómo los fondos e inversiones que siguen los criterios ESG han ganado relevancia, han capeado mejor la crisis. ¿Cómo ves el futuro de las inversiones en este ámbito y qué líneas destacarías para esos inversores que aún están dudosos?

R. Hay dos cuestiones: lo que tiene que ver con inversiones en economía real e inversiones financieras en activos. En la economía real, con el Fondo Europeo de Recuperación y la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, hay muchas apuestas que hacer, muchos sectores donde jugar: gestión de residuos, productos tecnológicos, textil, agroalimentarios… Son temas micro pero muy transformadores. Desde las inversiones financieras, ciertamente los activos ESG tuvieron mejor resultados en Bolsa, seguramente también porque tienen una gobernanza más sofisticada y robusta.

P. Hablabas del problema de la taxonomía y de la necesidad de contar con un marco comparable para dar impulso definitivo a la inversión ESG, donde se están haciendo avances. ¿A cuánto estamos de construir este sistema definitivo? ¿Qué nos falta?

R. Es importante tener un sistema único de referencia que genere transparencia y comparabilidad. A finales de este año saldrá todo lo desarrollado y aprobado de taxonomía. Y es muy importante que esté. Pero para aplicar esto necesitamos datos e información, porque si hay taxonomía, pero no hay indicadores cuantitativos, será difícil poder avanzar.

Al final, lo que hagamos, tenemos que hacerlo bien. No tendría sentido montar todo un aparato de regulación y procesos, para que luego haya 'greenwashing' —propaganda en la que se realiza marketing verde de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar sus beneficios —. Los objetivos tienen que ser rigurosos.

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