MESA REDONDA EL CONFIDENCIAL-AXESOR

"La prosperidad de un país no se mide solo por el PIB, también por las desigualdades"

Los desequilibrios en la economía, la alta tasa de paro, el sistema educativo y de pensiones, los bajos salarios o la deuda billonaria son algunos de los temas que debatieron los expertos

Tras la crisis que azotó el mundo en 2008, España ha demostrado un dinamismo mayor que sus socios europeos. Sin embargo, las señales de desaceleración son ahora evidentes. Al frente, en el entorno interno, la paralización del Gobierno y las próximas elecciones del 10 de noviembre. En el externo, el Brexit, las tensiones generadas por la guerra económica entre Estados Unidos y China o la inestabilidad económica de Argentina y Brasil aportan mayores dudas.

Para debatir sobre el futuro que le espera a España y los retos a los que deberá enfrentarse más pronto que tarde, El Confidencial, junto a Axesor, celebró la mesa redonda 'Situación de la economía española en tiempos de incertidumbre'. A ella asistieron Antonio Madera, director de la división de 'rating' soberano y subsoberano de Axesor; Domingo García Coto, director del servicio de estudios de BME; Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de economía de IE University; María Jesús Fernández, economista sénior de Funcas; Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America, y Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS en España.

Antonio Madera, director de la división de 'rating' soberano y subsoberano de Axesor.
Antonio Madera, director de la división de 'rating' soberano y subsoberano de Axesor.

Los expertos coincidieron en que a pesar de que la economía española se está ralentizando, lo hace suavemente y la situación no es preocupante. De hecho, apuntan a que conseguiremos ver crecimientos en torno al 2%. “La demanda interna todavía tiene tirón, es cierto que existen riesgos geopolíticos y financieros que hacen aplazar las decisiones de inversión de las empresas, pero cuando estos se disipen la economía española tendrá fuelle para seguir a la cabeza de Europa”, afirmó el directivo de Axesor.

Lo que sí preocupa a los asistentes es la situación de parálisis en la que estamos inmersos. “Los desequilibrios en la economía, como la tasa de paro de dos dígitos, el problema de acceso a la vivienda, los bajos salarios o la deuda billonaria forman parte del paisaje de un país que parece estar adormecido y que ha normalizado la situación”, afirmó Martínez Lázaro.

El peligro, según María Jesús Fernández, no se encuentra en la falta de Gobierno, sino en que se tomen medidas que vayan en contra del sentido al que hay que ir en un momento de transición y de cambio histórico para el capitalismo. La alarma está en que la situación empeore y no haya un Ejecutivo operativo capaz de tomar las decisiones que se deban tomar para que el impacto en la economía sea mínimo.

Si España quiere corregir la desigualdad, lo tiene fácil, sabemos exactamente dónde actuar: hay que bajar la alta tasa de paro

Y los motivos para que la situación empeore no son pocos. La posible salida de Reino Unido de la Unión Europea sin un acuerdo pende en el horizonte, los conflictos en el golfo Pérsico que pueden afectar al precio del petróleo y la guerra comercial entre Estados Unidos y China hace estar a las economías de todo el mundo expectantes. “La economía alemana se está desacelerando de una manera que asusta, por la influencia de su sector industrial, que a su vez se está viendo influenciado por la guerra entre Estados Unidos y China. Tenemos que estar atentos a cómo va a afectar al resto de sectores en Alemania y al resto de la eurozona, porque en el corto o medio plazo puede afectar también a España”, advirtió el director del servicio de estudios de BME, Domingo García Coto.

Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS en España, y Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de economía de IE University.
Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS en España, y Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de economía de IE University.

Pero la realidad que sí asusta a los expertos es la desigualdad en que se encuentra sumida España. “Las desigualdades en la sociedad son un caldo de cultivo para los populismos políticos, que pueden derivar en un gran drama”, avisó Roberto Scholtes. “No importa si España crece a un dos, a un tres, o a un cuatro, lo que debe importarnos es que somos el segundo país de Europa, tras Bulgaria, donde más han aumentado las desigualdades sociales, y que los objetivos de desarrollo sostenible no se están poniendo en marcha por el parón político”, declaró Antonio Madera, y resaltó que “la prosperidad de un país no la podemos medir solo por el PIB sino también por las desigualdades sociales”.

Si hay un ámbito capaz de frenar la desigualdad a ojos de Domingo García Coto, ese es el laboral. “Si España quiere corregir la desigualdad, lo tiene fácil, porque sabemos exactamente dónde actuar: hay que bajar la alta tasa de paro”, alegó el directivo de BME. “El mercado de trabajo necesita cambios estructurales para ajustarse a la realidad de la sociedad y de las empresas. Estamos ante una revolución tecnológica y las empresas se quejan de no tener profesionales para liderarla. Es una debacle porque con el paro que hay en cinco o 10 años vamos a tener que buscar profesionales fuera”, dijo Antonio Madera.

María Jesús Fernández, economista sénior de Funcas.
María Jesús Fernández, economista sénior de Funcas.

El directivo de Axesor además quiso referenciar que la bajada de salarios influye a su vez en una recaudación de IRPF de las más bajas de Europa, lo que afecta directamente a la capacidad recaudatoria del Estado. “Los salarios lo son todo, son la base que sustenta el consumo de los hogares y la demanda interna”, precisó. Fernández hizo hincapié en la necesidad de incrementar también la capacidad productiva. Un ámbito en el que, según Segura-Cayuela, se ha hecho muy poco porque las empresas que deben liderar el cambio tienen que ser muy diferentes a las que tenemos ahora. “El 60%-70% de las empresas más productivas del mundo son compañías que aparecen de nuevas y en poco tiempo consiguen sobresalir”, señaló. Entre las reformas urgentes, Scholtes destacó la reducción del tiempo de trabajo en lugar de en número de trabajadores cuando sea necesario realizar ajustes de plantilla.

La prioridad de las pensiones

Otro de los debates económicos actuales que preocupan a los asistentes es la sostenibilidad del sistema de pensiones. La nómina mensual de pensiones contributivas de la Seguridad Social alcanzó los 9.693,01 millones de euros el pasado 1 de septiembre, lo que supone un incremento interanual del 4,96%, según el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. Estos datos hacen que el gasto público en pensiones represente alrededor del 11% del PIB, un 2% por encima de la media (comparable) de la OCDE. Pero, además, el sistema se enfrenta, como el del resto de los países desarrollados, a un mayor desafío: la expectativa de un aumento significativo de la longevidad de la población a la vez que una menor tasa de natalidad.

Un momento de la mesa redonda.
Un momento de la mesa redonda.

“Las reformas del sistema necesariamente van a ser impopulares, pero es un problema muy importante y los políticos deben ser valientes”, visualizó Fernández. García Coto destacó la necesidad de un sistema complementario. El profesor del IE planteó que el presupuesto del país debería funcionar como en las familias, todos debemos aceptar que hay prioridades, y al igual que elegimos entre la educación de nuestros hijos o unas mejores vacaciones, debemos plantearnos que si queremos pensiones debemos reducir de otro lado. “Lo que no podemos continuar es gastando más de lo que tenemos con una deuda de 1,2 billones de euros”, sentenció.

Pero no todas las noticias son malas. Domingo García Coto destacó el esfuerzo que han realizado el sector privado y las familias españolas al llevar casi 10 años sin déficit financiero. También destaca la baja inflación y la política monetaria actual, que hacen posible que las condiciones de financiación del sector público y privado nunca hayan sido tan favorables. Aun así, considera preciso una reforma que reduzca el déficit fiscal con el fin de fortalecer el país ante posibles amenazas.

Los pactos en educación

Otra de las claves fundamentales para impulsar el crecimiento de un país, y que salió en el debate de la mesa redonda, es la educación. “Es necesario que se enseñe más a pensar, a ser flexibles y a adaptar las habilidades de cada uno a cada situación. Estamos ante una gran amenaza, porque lo que hacemos hoy es posible que sea inservible dentro de 10 años”, indicó Rubén Segura-Cayuela. Por su parte, María Jesús Fernández lamentó la falta de disposición a tomar medidas. “Aunque se tomaran ahora, que no va a suceder, tardaríamos 20 años en ver los resultados. Llegamos tarde a la revolución digital”, añadió la economista sénior de Funcas.

España es, tras Malta, el país con mayor abandono escolar de Europa, y nuestros adolescentes no salen muy bien parados en los resultados de los exámenes PISA. En este sentido, el profesor del IE reprochó a los políticos que los grandes debates sobre educación de los últimos años hayan girado en torno al número de horas de castellano que se imparten en ciertas comunidades, en si la religión se incluía para la media o en si educación para la ciudadanía debía ser obligatoria para todos o no. “Es intolerable que a principio de segundo de Bachillerato los alumnos no sepan a qué pruebas se van a tener que enfrentar al final de curso para entrar en la universidad. Los acuerdos políticos son necesarios y es preciso que se fijen criterios básicos que no acaben luego guardados en un cajón”, demandó Martínez Lázaro.

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