REUNIÓN DEL BANCO CENTRAL

Unicaja y Liberbank viajan a Fráncfort para obtener el visto bueno del BCE a la fusión

Manuel Azuaga y Manuel Menéndez acudieron ayer a Fráncfort para tratar de evitar o al menos minimizar la ampliación que les pide el regulador europeo

Foto:

Los acontecimientos pueden precipitarse en los próximos días. Unicaja y Liberbank quieren cerrar un acuerdo para sellar su fusión en las próximas semanas y ya están pactando los términos con el Banco Central Europeo (BCE). Los dos principales ejecutivos de ambas entidades, Manuel Azuaga y Manuel Menéndez, acudieron ayer lunes a una cita clave con el regulador europeo, según fuentes financieras consultadas por El Confidencial.

Las mismas señalan que los banqueros andaluz y asturiano llegaron a Fráncfort con un plan detallado de la fusión muy avanzado, pero sin el borrador de proyecto ni la ecuación de canje, que todavía tienen que ser aprobados por sus consejos. Las dos entidades reunieron a sus máximos responsables —a título informativo— el pasado viernes para actualizar el estado de la fusión, y vuelven a convocarles la próxima semana para formular los resultados del primer trimestre.

Flecos pendientes

El acuerdo estuvo cerca de cerrarse hace unos días con un reparto del nuevo grupo del 58% para Unicaja y del 42% para Liberbank. Sin embargo, este punto todavía no ha sido aprobado por los consejos y sigue siendo el principal motivo de fricción. El grupo asturiano espera conseguir al menos un 45% y el banco malagueño no quiere ceder más de un 40%.

Junto a la ecuación de canje, la ampliación de capital que está exigiendo el BCE es el segundo gran obstáculo. Precisamente por ello fueron Azuaga y Menéndez a Fráncfort, con el objetivo de neutralizar esta parte de la operación.

El regulador europeo no duda de la solvencia de los dos grupos por separado, pero quiere que el nuevo banco, que sería el sexto de España en cuanto a activos, salga reforzado en términos de capital. Por ello, el BCE quiere que la ratio de solvencia de máxima calidad ('fully loaded') se mantenga igual o por encima de la actual tras asumir los costes de reestructuración que implicará la operación, de unos 400 millones.

Unicaja y Liberbank quieren evitar la ampliación y para ello han puesto en marcha un ambicioso plan de desinversiones de activos no estratégicos que han presentado este lunes al BCE, entre los que se incluye su participación en Caser. Por su parte, el regulador exige que sean planes realistas y monetizables en los próximos meses, cuando se materialice la operación.

Las previsiones del plan de Unicaja y Liberbank sería alcanzar una ratio de capital del 12,5% sin la venta de Caser y del 13% con esta desinversión. La tasa de solvencia del grupo malagueño era del 13,5% a finales del año pasado y la del asturiano, del 12,1%.

Impacto de la ampliación

Es decir, que cuando los dos grupos de cajas obtengan el visto bueno de las autoridades, algo que podría ocurrir en octubre o noviembre, según el calendario actual, los activos ya se hayan vendido. En caso contrario, habría que ampliar capital.

Esta posibilidad es mal vista por los grandes accionistas de las dos cajas, que no se quieren diluir ante una potencial ampliación. En especial la Fundación Unicaja, presidida por Braulio Medel, que estuvo la semana pasada en el Banco de España.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios