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Gestores de postín en Sevilla para el concurso del 'holding' de Felipe Benjumea

El presidente del Colegio de Economistas de Sevilla, Francisco Tato Jiménez, lidera el equipo de profesionales que lidia con la insolvencia de siete sociedades con 130 millones de pasivo

Foto: Felipe Benjumea en una imagen de archivo. (Gtres)
Felipe Benjumea en una imagen de archivo. (Gtres)

Los rescoldos empresariales que mantiene Felipe Benjumea, expresidente de Abengoa durante 25 años hasta 2015, entraron en concurso voluntario a inicios de año (8 de enero) con 130 millones de pasivo total. Se trata de siete sociedades cuya cabecera es Inversión Corporativa, la firma de las cinco familias que controlaban Abengoa. Felipe Benjumea la preside y controla, pero con exigua mayoría debido a la división que estalló tras la caída de Abengoa. Los administradores elegidos por el juez mercantil de Sevilla Miguel Ángel Navarro están liderados por el presidente del Colegio de Economistas de Sevilla, Francisco Tato Jiménez, a través de la sociedad Aati Consursal. Gestores de postín para lidiar con la insolvencia del antaño primer empresario de Andalucía.

Junto a Jiménez, son administradores nombrados como tal Miguel Isasi Fernández de Bobadilla y Joaquín Aguilar Cazorla. En las otras sociedades, el administrador es Aaati, sociedad creada en noviembre del pasado año y donde figuran también como socios Joaquín Arbona y Javier Aguilar Cazorla. "No conocíamos de nada al señor Benjumea. Fue el juez quien nos eligió dentro del listado de administradores disponibles. Precisamente creamos la empresa a final de 2018 para unir todos los perfiles profesionales necesarios en una única persona jurídica y así poder optar a concursos. Yo personalmente no había sido adjudicatario de ninguno desde 2013", explica Tato Jiménez. El 'holding' de IC presentó preconcurso justamente en noviembre.

Tanto él, como Aguilar e Isasi, han estado involucrados en los concursos de conocidas empresas inmobiliarias sevillanas como Novaindes (240 millones de pasivo al quebrar en 2011), Contsa (inmobiliaria que protagonizó una estafa piramidal a 1.600 inversores y cuyo expresidente, José Salas, está en prisión condenado a 9 años), la constructora Detea (que salió del concurso) y la también constructora e inmobiliaria familiar hispalense Azagra. O el Real Betis Balompié. Y la asunción de la insolvencia del grupo de los antiguos dueños de Abengoa engarza con todos ellos ya que el principal activo —y la causa última de la entrada en concurso— es el peso financiero en el balance de una bolsa de suelo de 300.000 metros cuadrados al norte de la ciudad de Sevilla.

Los terrenos, ubicados en la zona conocida como Buen Aire, ya fueron el activo determinante para que Benjumea consiguiera refinanciar dos veces desde 2015 el pasivo del Grupo IC. En total, de los citados 130 millones, 80 corresponden a la deuda financiera por la hipoteca sobre esos 300.000 metros cuadrados. Los bancos involucrados son Santander, Bankia, Sabadell y Unicaja. La compañía 'holding' ya entró en preconcurso en 2015, junto a la propia Abengoa, y salió de él en 2017. Menos de dos años después volvió al juzgado Mercantil a solicitar preconcurso y, luego, concurso.

Visto bueno ante las municipales

El informe concursal elaborado por Tato Jiménez y su equipo se entregó a las partes el pasado 8 de marzo, y está en periodo de alegaciones para determinar la lista definitiva de acreedores y afinar el total del pasivo. La perspectiva de los administradores concursales, según explica Tato Jiménez, es de poder levantar el concurso y evitar la liquidación. "La venta de ese suelo es la clave y ya hay entidades interesadas en él", explica el economista. Con el importe obtenido de la venta se liquidaría el préstamo con esos cuatro bancos y el resto de las sociedades (de carácter agrario o patrimonial) puede ser viable por sí misma. La bolsa de Buen Aire suma en total casi un millón de metros cuadrados y en ella participan también la Compañía de Jesús (jesuitas), y las inmobiliarias sevillanas Urconsa y Urdasa, además de algunos partícipes minoritarios como la antigua Martinsa Fadesa.

La dificultad fundamental que tiene la venta del terreno de Buen Aire es que el plan parcial que detalla su desarrollo urbanístico está paralizado por el ministerio de Fomento. Este departamento pide que se tengan en cuenta los efectos de ese plan sobre las carreteras estatales A4 y la circunvalación SE20 (esta última, además, en proceso de traspaso de Fomento al ayuntamiento de Sevilla). Tato Jiménez detalla que la aprobación de Fomento a ese plan parcial se prevé obtener antes de las elecciones municipales de mayo. "Con la venta de Buen Aire entendemos que se obtendrán fondos suficientes para llegar a un acuerdo con los bancos", resume. No obstante, además del plan parcial, el suelo cuenta con dos pegas importantes cara a un potencial inversor: la no ejecución de los servicios generales pese a que se abonaron 9 millones por parte de los propietarios al ayuntamiento hace una década; y la no construcción de las conexiones con las citadas autovías.

"Con la venta de los suelos de Buen Aire habría fondos para pactar con los bancos. El resto de sociedades agrarias puede ser viable por sí mismo"

IC, un par de meses antes de presentar el concurso y en situación ya de preconcurso, presentó dos demandas en los juzgados de Madrid contra Santander y HSBC para reclamarles mil millones por el daño patrimonial sufrido por la caída de Abengoa. Benjumea la atribuye, fundamentalmente, al entonces presidente de Santander España, Rodrigo Echenique. Son tres las sociedades que presentan esa demanda: la propia IC y su filial Finarpisa (entre ambas controlaron el 57% de Abengoa) que reclaman 900 millones y Ardachon, una sociedad del propio Benjumea y su esposa, Blanca de Porres, que exige otros 105 millones.

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