investigación de banco popular

Ron estudia dos vías para exigir responsabilidades a Albella por Popular

El expresidente de Banco Popular prepara una ofensiva legal contra el presidente de la CNMV por supervisor por "arbitrariedad" y un "ataque" contra su honor

Foto: Ángel Ron, expresidente de Banco Popular. (Reuters)
Ángel Ron, expresidente de Banco Popular. (Reuters)

El expresidente de Banco Popular, Ángel Ron, quiere tomarse la revancha contra la CNMV y su número uno, Sebastián Albella. El duro expediente abierto por el supervisor por la contabilidad de Popular -hecho público en octubre- ha hecho que el banquero gallego ponga a trabajar a sus abogados, del Bufete Choclán Montalvo.

Sus letrados han encontrado dos vías para contraatacar frente a la CNMV: una querella penal contra los autores del expediente y sus responsables; y un recurso contencioso-administrativo. En ambas vías, todavía en estudio, el expresidente de Popular podría reclamar una indemnización a la CNMV y a su presidente, según fuentes jurídicas consultadas por este medio.

La estrategia que gana más enteros inicialmente es la administrativa. En ella, Ron y sus abogados, José Antonio Choclán y Javier Velasco Almendral, ven posible coger en un renuncio a la CNMV por la forma en que llevó a cabo el expediente. La acción se iniciará en el momento procesal que más cuadre, añaden las mismas fuentes.

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Mientras, en la vía penal tendrían que demostrar que algún funcionario del supervisor bursátil ha manipulado intencionadamente el expediente para ir contra Ron. El equipo jurídico del banquero gallego todavía no ha definido el delito que imputaría a Albella y el supervisor, aunque las fuentes jurídicas consultadas sostienen que gana puntos la prevaricación.

Un escrito remitido por Ron a la CNMV pone el acento en algunas de las cuestiones a su parecer “arbitrarias” del expediente administrativo: “Constituye una arbitrariedad y adolece de causa de nulidad, que se invocará, mediante el uso de las pertinentes acciones legales, de todo tipo y en todas las jurisdicciones, cuyo ejercicio me reservo, en caso de no rectificar y adoptar por parte de la CNMV las medidas pertinentes para salvar, como administrado y ciudadano español, mi derecho al honor, a la buena imagen, a la presunción de inocencia y a la defensa”.

La polémica reexpresión

Ron alega que el supervisor estuvo encima y aprobó la reexpresión de cuentas de abril de 2017 que ahora se pone en tela de juicio. También que entonces había un superávit de provisiones que no se tuvo en cuenta al analizar los estados financieros, que haría que el examen contable de la CNMV fuera inmaterial. Y además critica que el propio supervisor diera publicidad mediática a la apertura del expediente.

La estrategia que gana enteros es la administrativa. En ella ven posible coger en un renuncio a la CNMV por la forma en que llevó a cabo el expediente

Esta posible sanción, paralizada mientras siga la vía penal, es un duro golpe para Ron y otros imputados. Deja poco margen de maniobra a los peritos judiciales, dos inspectores del Banco de España, que están examinando las cuentas para la Audiencia.

Albella se abstuvo de todo lo relacionado con este expediente y de la reexpresión de cuentas de 2016 por su pasado en Linklaters, bufete con el que preparó un informe de responsabilidad jurídica para los consejeros en la ampliación de 2016. Es Ana María Martínez-Pina, vicepresidenta, la que llevó el liderazgo en algunos de estos asuntos.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios