guerra por el control de liberbank

La opa hostil de Abanca pone a prueba las costuras del consejo de Liberbank

La oferta del grupo controlado por Escotet y sus negociaciones con accionistas de Liberbank ponen en una situación complicada a Manuel Menéndez y su consejo de administración

Foto: Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca. (EFE)
Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca. (EFE)

Liberbank protagonizará el mayor choque bancario de los últimos años. Abanca hizo oficial este viernes su intención de lanzar una opa por el banco asturiano. La oferta se considera hostil en el entorno del grupo liderado por Manuel Menéndez, ya que no está pactada ni con los gestores de Liberbank ni con su principal accionista, la Fundación Bancaria Cajastur, con un 24,3%.

La propuesta del venezolano Juan Carlos Escotet —principal accionista de Abanca— pone en aprietos a Menéndez, consejero delegado de Liberbank. El primer ejecutivo del banco asturiano lleva meses negociando una posible fusión amistosa con Unicaja Banco, cuyo acuerdo se espera en marzo. Ahora se encuentra con que algunos de sus principales accionistas han negociado un acuerdo paralelo con Abanca, a un precio no vinculante de 0,56 euros por acción, un 44% por encima de la cotización del jueves.

Abanca tuvo que hacer dos comunicados ante la CNMV tras un artículo de 'Expansión'. En ellos no menciona con qué accionistas está negociando. El capital de Liberbank está dominado por la Fundación Cajastur, con un 24,3%; el fondo británico Oceanwood, con un 16,7%; el mexicano Ernesto Tinajero, con un 7,4%; el empresario asturiano Fernando Masaveu, con un 5,5%; las Fundaciones de Caja Extremadura y Cantabria, con un 4,8% y un 3,3%, respectivamente; y el fondo soberano de Noruega, con un 3,2%. Todos salvo este último están representados en el consejo de administración.

Todos los ojos están puestos en Oceanwood, un fondo que ya tuvo un papel protagonista en la guerra accionarial de NH Hoteles.

El hecho de que cualquiera de ellos hubiera alcanzado un pacto con Abanca sin el visto bueno de Menéndez podría romper la unidad del principal órgano de gobierno de Liberbank, con la fusión con Unicaja a la vuelta de la esquina.

Peligro de reclamaciones

La situación se enreda más por el segundo comunicado de Abanca a la CNMV, en el que da un plazo de una semana —hasta este viernes 1 de marzo— para aceptar sus condiciones y acceder a los libros de Liberbank —'due diligence'— durante las tres semanas siguientes. En caso de un rechazo, el consejo de la entidad liderada por Menéndez se expone a reclamaciones de accionistas por no haber permitido una guerra de opas que ponga en valor a la entidad.

Los consejeros de esta entidad tienen seis días para evaluar sus opciones. Su presidente no ejecutivo es Pedro Manuel Rivero, con Menéndez como consejero delegado y una vicepresidencia para Caja Extremadura. Cajastur tiene otros dos puestos del consejo, y el resto cuenta con un voto: Caja Cantabria, Masaveu, Oceanwood, Tinajero y dos independientes. De forma que Cajastur y el resto de fundaciones controlan cinco de los once puestos.

Menéndez y las fundaciones tienen casi asegurado el control del consejo de Liberbank

La oferta que tienen que examinar daría a Abanca la posibilidad de analizar junto a asesores el banco por dentro bajo unas condiciones que no son públicas para el mercado. En caso de que encontraran deterioros el precio caería desde los 0,56 euros por título, que valora Liberbank en algo más de 1.700 millones.

Abanca ofrece pagar en efectivo entre un 55% y un 75% de las acciones de Liberbank, de forma que Cajastur tiene sí o sí que convertirse en nuevo accionista del grupo gallego. A cambio tendría representación en el consejo de administración.

Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank
Manuel Menéndez, consejero delegado de Liberbank

Liberbank se excluiría de Bolsa hasta que acabara la integración, momento en el que se retomaría el regreso al mercado. Según fuentes financieras, Abanca conseguiría con ello más discreción para llevar a cabo los ajustes necesarios antes de volver a reportar a los inversores. Esta condición puede encontrar oposición por parte de los reguladores.

Como gancho de cara a accionistas y consejeros, Abanca ofrece en su comunicado "crear una de las entidades más sólidas y solventes del sector financiero español, con una presencia muy destacada en el norte de España, Extremadura y Castilla la Mancha" y fomentar la Obra Social en los territorios de origen de las cajas.

Este comunicado viste una oferta que puede ser interesante para Liberbank. Sin embargo, las formas anticipan una batalla que puede endurecerse en los próximos días.

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