gana 138 millones y da 2,1 céntimos por acción

Unicaja salva el año con operaciones financieras y reparte un dividendo histórico

Unicaja Banco ha salvado los muebles en 2017, el año en que debutó en Bolsa, y gana 138 millones, un 2,5% más, gracias también a las menores dotaciones por activos dudosos

Foto: Manuel Azuaga, presidente de Unicaja Banco, en la salida a Bolsa de la entidad en 2017. (EFE)
Manuel Azuaga, presidente de Unicaja Banco, en la salida a Bolsa de la entidad en 2017. (EFE)

Unicaja Banco ha salvado 2017, el año en que debutó en Bolsa y controló el 100% de su filial España Duero. La entidad que preside Manuel Azuaga ha logrado un beneficio neto de 138 millones de euros, un 2,5% más que el año anterior, lo que no ha impedido que lleve a cabo el reparto del mayor dividendo de su historia: 2,1 céntimos por título.

Esta cantidad equivale el 25% del resultado neto, es decir 34,5 millones. La Fundación Unicaja, que controla el 49,6% y que preside el expresidente de Unicaja Braulio Medel, inversores institucionales extranjeros con otro 38%, e institucionales españoles, con un 9,9%, se verán premiados con esta decisión. Al igual que el 2,5% aún en manos de minoristas. Las acciones de Unicaja bajaron ayer un 0,22% hasta 1,37 euros, lo que supone salvarse de la caída general del Íbex del 2,5%.

Para llegar a estos números, Unicaja ha tenido que compensar la caída de márgenes del 6% en el de intereses (hasta 583 millones), del 8,5% en el bruto (a 997 millones) y hasta del 333% en el de explotación, que se quedó en 195 millones. Una de las palancas para lograrlo ha sido gracias a la reducción de un 98% en el pago de impuestos sobre beneficios respecto al año anterior, de 66 millones a solo 1 millón, debido en parte a que la mitad de los resultados por operaciones financieras (operativa en bolsa) se integra en la cuenta de resultados neta de impuestos.

Es decir, 50 de los 98 millones procedentes de la compra y venta de acciones ya habían tributado al fisco, mientras que en 2016 ocurrió justo lo contrario. A ello se suma que la entidad ha disminuido en un 82% respecto a 2016 los saneamientos por créditos y otros activos activos adjudicados hasta 79 millones, lo que deja las pérdidas por este concepto en la cuenta en 55 millones desde los 100 millones del ejercicio anterior.

Con esa estrategia fiscal, la entidad malagueña ha compensado igualmente la ausencia de beneficios atípicos como los 98 millones que se anotó en 2016 tras vender la exclusiva de la comercialización de sus seguros de no vida a Caser. Durante 2017, la entidad malagueña ha reordenado su actividad en el resto de seguros (vida y pensiones) fruto de la salida de su histórico aliado en este segmento -la británica Aviva- y su sustitución por Santalucia.

También ha jugado a su favor el impacto positivo de 25 millones por la actividad de seguros de la filial España Duero, lo que deja el efecto negativo de estos cambios en su negocio asegurador en 73 millones. Unicaja incidió ayer en que sin este efecto negativo, el beneficio neto ascendería a 190 millones.

Morosidad aún elevada

La entidad andaluza destacó la evolución a la baja de la ratio de morosidad, hasta el 8,7%, lo que supone 1,1 puntos menos que a cierre de 2016. Este nivel, no obstante, la sitúa aún entre las cinco españolas con una ratio más elevado según el análisis del regulador bancario europeo EBA de noviembre pasado. Unicaja se coloca por detrás de Cajamar, Liberbank, BMN y Bankia. El volumen de activos dudosos se ha reducido un 15% en el año, hasta 2.710 millones.

Por su parte, la plantilla disminuyó en 2017 un 4,8%, hasta 7.200 personas, y las oficinas otro 4,1%, quedando en 1.227.

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