Repsol se cura en salud y revisa su plan para ser rentable con el barril a 40 dólares
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IMAZ EXPLICA LA NUEVA HOJA DE RUTA A LOS SINDICATOS

Repsol se cura en salud y revisa su plan para ser rentable con el barril a 40 dólares

Repsol ha bajado de 50 a 40 dólares el precio del crudo en su plan estratégico para los dos próximos años. A partir de este nuevo baremo, la compañía se compromete a reducir deuda y pagar dividendo

placeholder Foto: El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d), y el consejero delegado, Josu Jon Imaz. (EFE)
El presidente de Repsol, Antonio Brufau (d), y el consejero delegado, Josu Jon Imaz. (EFE)

Repsol ha rebajado el listón de exigencia a partir de cual la compañía se compromete a mantener los objetivos básicos anunciados en el plan estratégico a cuatro años que fue presentado en octubre. El proyecto original se sustentaba en un precio del barril de petróleo de 50 dólares, mientras que ahora dicho soporte se sitúa en 40 dólares. Con esta cotización internacional, la petrolera española podrá asegurar la generación de caja suficiente para reducir su deuda en torno a 800 millones de euros en cada uno de los dos próximos ejercicios sin alterar la retribución al accionista. Repsol renueva su apuesta por el dividendo mínimo de un euro por acción, del que un 66% se abona en títulos y que supone una salida efectiva de caja de 400 millones.

El nuevo planteamiento que maneja la compañía presidida por Antonio Brufau ha sido expuesto a los sindicatos en una reunión convocada por el consejero delegado, Josu Jon Imaz. El primer ejecutivo de Repsol mantiene encuentros periódicos con los representantes de los trabajadores a fin de informar sobre los movimientos que la compañía viene realizando para adaptar su estrategia de futuro a la persistente caída de los precios del crudo. La multinacional ha puesto en marcha una reestructuración interna que no obedece a la crisis de los precios del petróleo sino que tiene por objeto evitar las duplicidades e ineficiencias detectadas tras la expropiación de YPF, la venta del GLP canalizado y la compra de la canadiense Talisman. Repsol negocia estos días una reducción de plantilla del 6%, equivalente a 1.500 trabajadores, de los que la mitad corresponde a las operaciones en España.

La compañía presentó la pasada semana su avance de resultados correspondiente a 2015, que se ha saldado con unas pérdidas contables de 1.200 millones de euros después de asumir provisiones extraordinarias por valor de 2.900 millones. Una vez metabolizada la depresión del mercado, y ante la perspectiva de un ajuste de precios consolidado a medio plazo, el siguiente paso de Repsol pasa por dar una vuelta de tuerca al plan estratégico 2016-2020, elaborado inicialmente sobre un escenario “ciertamente ácido”, como fue calificado en su día, pero que estaba muy por encima de la evolución en picado que ha sufrido el petróleo en los últimos meses. El barril de crudo volvió ayer a desplomarse, situándose el barril de Brent en 32 dólares.

Los mercados estaban expectantes ante el replanteamiento que Repsol tendría que asumir más pronto que tarde, y el dato no se ha hecho esperar. Tras las primeras informaciones oficiales relativas al cierre provisional del pasado ejercicio, el máximo responsable de la dirección de la empresa acaba de informar a los sindicatos de que la compañía ha reducido un 20% el umbral estimado de los precios del crudo para los próximos dos años. En otras palabras, Repsol blinda ahora su hoja de ruta con una estimación mucho más conservadora, que fija el barril de petróleo Brent en 40 dólares a lo largo del presente bienio 2016-2017.

UGT asegura que, según el consejero delegado de Repsol, lo último que haría la petrolera española sería vender su participación en Gas Natural

La previsión de precios confirmada por Imaz a los sindicatos posiciona en todo caso a Repsol en un escalón bastante inferior al que todavía recogen los informes de los principales analistas financieros y del propio mercado petrolífero. El consenso medio de las estimaciones en el mercado de futuros para 2016 se sitúa en 55 dólares por barril, y la mayor parte de los estudios muestran un crecimiento paulatino a medida que avance el año. La agencia especializada IHS fija una horquilla de entre 53 a 62 dólares, en tanto que PIRA Energy Group admite un nivel más bajo y realista de 38 dólares en los primeros meses del año para cerrar el ejercicio en torno a los 60 dólares por barril.

La nueva base de precios ha sido acondicionada en el plan estratégico de Repsol, después de que la compañía haya aumentado sensiblemente las sinergias derivadas de la integración de Talisman. Las cifras aportadas la pasada semana a los inversores identifican por esta vía 400 millones de dólares anuales frente a los 220 contabilizados a la fecha de adquisición de la petrolera canadiense. La multinacional española ha intensificado también su programa de eficiencias, que en 2016 alcanzará los 1.100 millones de euros, y ha anunciado una reducción de las inversiones totales previstas para este año, que se situarán en tono a los 4.000 millones de euros.

La reunión de los coordinadores sindicales con el consejero delegado de Repsol ha servido para reiterar el compromiso de la empresa con el proyecto industrial, según la comunicación difundida a los trabajadores. Imaz reiteró que la petrolera no prevé ninguna desinversión adicional a las que ya están previstas, y volvió a recordar el carácter estratégico de Gas Natural, cuya venta, según UGT, “sería lo último que haría Repsol”. El primer ejecutivo ha significado en este sentido la importancia que otorga la empresa a un mix energético de producción que en un futuro no muy lejano esté compuesto por más gas que petróleo.

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