multa de 8,5 millones a dragados

La CNMC desmonta otro cártel con el grupo ACS de Florentino Pérez en el ojo del huracán

Las autoridades de competencia han vuelto a la carga con el grupo de Florentino Pérez. A principio de año, fue la filial de servicios Urbaser. Ahora le ha tocado el turno a la constructora Dragados

Foto: El presidente de ACS, Florentino Pérez. (Reuters)
El presidente de ACS, Florentino Pérez. (Reuters)

A principio de año fueron las basuras, un cártel desmantelado por la CNMC con multas de casi 100 millones de euros a un total de casi 40 grupos empresariales, de los que una cuarta parte fue a parar contra Urbaser, empresa del grupo ACS. El ejercicio se cierra ahora con otro expediente sancionador de menor envergadura pero de la misma naturaleza contra las empresas de construcciones modulares. Y la palma se la lleva una vez más la corporación que preside Florentino Pérez, esta vez a través de Dragados, su emblemática filial en el mercado del ladrillo.

El organismo único de regulación ha denunciado las prácticas anticompetitivas efectuadas por un total de siete empresas de fabricación, alquiler y venta de construcciones modulares. Según la CNMC, estas compañías fijaban precios y se repartían los clientes, a la vez que establecían acuerdos para distribuirse las adjudicaciones de licitaciones convocadas por operadores públicos y privados en el segmento de las construcciones modulares.

Las conductas objeto de infracción son “especialmente dañinas”, de acuerdo con la opinión de las autoridades de competencia, por cuanto suponen un encarecimiento del coste que deben soportar la Administración del Estado y, en última instancia, los ciudadanos. Las infracciones acreditadas se vienen produciendo desde el año 2008 y se han extendido por una amplia franja de la geografía nacional que alcanza a las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha.

Las multas totales se elevan a 9,3 millones de euros, pero llama la atención que más del 90% de su cuantía -en concreto, 8,5 millones de euros- se destina contra la empresa Dragados, buque insignia de ACS en el mercado de construcción. Otras sociedades implicadas en el cártel de las construcciones modulares son Algeco Construcciones Modulares, que tendrá que pagar 1,6 millones, y la sociedad limitada Alquibalat, que deberá hacer frente a  otros 462.000 euros. El resto de empresas multadas son Renta de Maquinaria (341.000 euros), ABC Arquitectura Modular (144.000), Arlan SA. (90.500) y Alquileres Barceló Sáez (43.500).

La CNMC considera que las conductas sancionadas son especialmente nocivas y suponen un coste que, en última instancia, tienen que pagar los ciudadanos

El expediente sancionador que ha dado lugar a todas estas multas fue incoado inicialmente en septiembre de 2013 a cinco empresas con actividades en el negocio de las construcciones modulares, entre las que ya figuraba Dragados. Tras las primeras investigaciones realizadas en las sedes de estas compañías, el organismo regulador decidió ampliar el procedimiento de manera generalizada en diciembre del pasado año y fue en esta segunda fase cuando la cabecera del grupo que preside Florentino Pérez quedó incluida en la misma relación de infractores.

La CNMC ha decidido finalmente dirigir el golpe contra Dragados, dejando que ACS asuma su responsabilidad solidaria como entidad matriz. Las investigaciones se han prolongado a lo largo de más de dos años y han formado parte del típico 'chivatazo' o programa de clemencia institucionalizado en España a partir de la entrada en vigor de la Ley de Defensa de la Competencia en 2007. La lucha contra los cárteles faculta la actuación de la CNMC a partir de la denuncia de los propias entidades involucradas en prácticas competitivas que pueden librarse de la sanción a cambio de aportar pruebas fehacientes que aseguren la actuación eficaz de los responsables de competencia.

El expediente sancionador fue ampliado a partir del 'chivatazo' de la multinacional luxemburguesa Algeco que se acogió al llamado programa de clemencia

Se da la circunstancia de que esta vez los delatores fueron dos en lugar de uno. La primera ha sido la multinacional Algeco, con domicilio en Luxemburgo, que ha quedado exenta de una multa de 1,6 millones de euros. La segunda es la ya citada Alquibalat, que ha obtenido una reducción del 30% de la sanción económica. La información aportada por estas dos compañías ha sido determinante para ampliar el expediente, abundar en la investigación y laminar la concertación de intereses privados en contra del interés general dentro de un segmento de actividad muy cercano al ciudadano. No en vano, las construcciones modulares son ahora muy utilizadas en la construcción de colegios, hospitales, hoteles y otras instalaciones públicas.

El cártel ahora desmantelado supone un segundo e importante revés para la reputación de ACS. Más allá de la sanción administrativa y el importe de la multa, que puede ser recurrida, la implicación en este tipo de conductas claramente colusorias y nocivas para el interés general deja en muy mal lugar a una entidad que se supone ejemplar en la proyección internacional de la 'marca España'. ACS, a través de su filial Urbaser, formó parte en primera línea del célebre cártel de las basuras con el que la CNMC inauguró su denuncia a principios de 2015. Un año verdaderamente ‘horribilis’ para el grupo de Florentino Pérez, por lo menos en lo que concierne a su relación con las autoridades de competencia.

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