CONDICIONA SU INVERSIÓN A OTRO CRÉDITO

Gestamp exige 1.500 millones de liquidez a la banca para tomar el control de Abengoa

El acuerdo anunciado este domingo entre los Benjumea y los Ribera tiene letra pequeña y grandes consecuencias, ya que piden a los acreedores un nuevo préstamo a corto plazo

Foto: Ps20, situada en el complejo Solúcar, Sevilla. (Abengoa)
Ps20, situada en el complejo Solúcar, Sevilla. (Abengoa)

El acuerdo anunciado este domingo entre Abengoa y Gonvarri Corporación Financiera tiene su letra pequeña. La entrada del grupo vasco en el capital de la compañía andaluza mediante la aportación de 250 millones de euros está condicionada a que la banca acreedora aporte líneas de liquidez por hasta 1.500 millones.

En un hecho poco habitual, Abengoa comunicó ayer por la tarde un acuerdo entre la familia Benjumea y los Ribera, la mayor fortuna del País Vasco, para aportar 250 millones en una ampliación de capital, a un precio de 0,999 euros por acción, para la acción A, y de 0,767, para los títulos de clase B.

Una inyección de capital, adicional a los 650 millones -ahora reducidos a 400 millones- ya previstos, que, no obstante, está sujeta a determinadas condiciones. Una de ellas es el aseguramiento por parte de Banco Santander, Crédit Agricole y HSBC de la citada ampliación de capital de 400 millones. La segunda y más significativa es “la suscripción de un importante paquete de apoyo financiero a favor de Abengoa por un conjunto de entidades financieras”.

Así lo señalaba el hecho relevante remitido este domingo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, aunque no concretaba a qué se refería con ese apoyo por parte de los acreedores. Según fuentes bancarias, los Benjumea y Gonvarri, propiedad del Grupo Gestamp, han pedido a la banca aportar 1.500 millones a través de líneas de liquidez, una cantidad que multiplica por seis las necesidades de circulante descubiertas por KPMG en el informe solicitado por los prestamistas para conocer la salud real de la empresa de ingeniería.

Santiago Seage. (EFE)
Santiago Seage. (EFE)

Aunque el nuevo equipo de gestión de Abengoa, que tomó las riendas en mayo, encabezado por Santiago Seage, ha definido un plan operativo de actuación que permite encarar con garantías la nueva etapa de reestructuración que vive el grupo y que ha devuelto la confianza a los acreedores, las cantidades que barajan los dueños de Gestamp son demasiado elevadas. Si la banca no había dado hasta la semana pasada el visto bueno a aportar 250 millones, se presume difícil que lo hagan con 1.500 millones. Por este motivo, fuentes financieras próximas a la operación definen el acuerdo entre Abengoa y Gonvarri como un "brindis al sol"

A la empresa le corre prisa que entre un caballero blanco que le inyecte capital, ya que a finales de esta semana tiene que anunciar los resultados del tercer trimestre y enfrentarse a los inversores. La compañía debe cerrar un acuerdo para poder ejecutar la ampliación de capital antes de fin de año -dura al menos un mes-, para que cierre el ejercicio 2015 lo suficientemente capitalizada para que el auditor valide sus cuentas.

Banco Santander, el mayor acreedor de Abengoa, con 1.500 millones de exposición, es el que más está presionando para que el resto de entidades se comprometan a un nuevo préstamo a corto plazo. Sin embargo, Bankia, Caixabank, Sabadell y Popular se muestran más reticentes.

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