el colegio detecta irregularidades

Choque de trenes: denuncian la concesión de la sede de Metro al arquitecto de la jet

El Colegio de Arquitectos ha enviado un escrito al consejero delegado de Metro pidiendo explicaciones por las presuntas irregularidades detectadas en el proceso de adjudicación al socio de Joaquín Torres

Guerra abierta entre la crème del mundo de la arquitectura. El Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), a través de la Oficina de Concursos del organismo, ha enviado una dura carta al consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos, pidiéndole explicaciones por "el dudoso proceder" de la empresa pública en la valoración de las ofertas presentadas para dirigir el proyecto de obra de la nueva sede del suburbano.

En una carta a la que ha tenido El Confidencial, el COAM denuncia "la falta de información y transparencia" con la que se ha llevado a cabo este concurso, hasta el punto de que cuestiona "la legalidad del procedimiento y de la forma de actuar de la entidad convocante, dado que todo proceso ha de respetar el principio de no discriminación, y en este caso, se ha aceptado la participación de un equipo que ya había trabajado en un proceso previo y cuyo conocimiento del objeto del concurso y su posible grado de influencia en la institución convocante es bastante cuestionable".

En todo este párrafo, el Colegio hace referencia a A-Cero, despacho liderado por Joaquín Torres y Rafael Llamazares, que en 2011, según ha reconocido el propio Metro de Madrid a este medio, ya elaboró un estudio técnico sobre el posible traslado de la sede del suburbano a Canillejas, proyecto que finalmente se ha adjudicado a una de las almas de este elitista estudio a través la UTE –unión temporal de empresas- formada por JH Internacional y Rafael Llamazares, tal y como adelantó El Confidencial.

El Colegio de Arquitectos denuncia que A-Cero ya había trabajado con Metro en un proyecto sobre su nueva sede, lo que debería dejarlo fuera del concurso

Esta noticia ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia del COAM y le ha llevado a pedir aclaraciones a los responsables de Metro, "al objeto de valorar el inicio de cuantas acciones legales nos corresponden en defensa de los intereses de nuestros colegiados". Los responsables del organismo consideran "cuando menos, sospechoso", según su propia misiva, todo el procedimiento del concurso, desde las exigencias económicas, que tacha de "desproporcionadas", hasta la pobre publicidad que se ha dado de las ofertas técnicas y, sobre todo, al hecho de que el triunfo haya recaído "en un equipo cuyo representante pertenece al equipo que en julio del año 2011 presentó a Metro de Madrid una propuesta para su nueva sede en el mismo solar y con un programa y dimensiones similares".

Rosario de sospechas

El Colegio critica que se exigiera constituir una garantía provisional de 38.000 euros y un seguro de responsabilidad civil de 1,6 millones, cuando lo habitual entre los profesionales de este sector es tenerlo de unos 300.000 euros, "lo que ha provocado una ruptura del principio de no discriminación e igualdad". Además, desde la Oficina de Concursos de Arquitectura de Madrid advierten de que este alto listón contrasta con las laxas garantías de solvencia que se pidieron, algo así como el book de proyectos similares elaborados en el pasado, un talón de Aquiles para los profesionales de A-Cero, cuyo grueso está en proyectos residenciales, no corporativos.

Un portavoz de Metro ha señalado que el COAM ya recurrió la garantía ante el Tribunal de Contratación de la Comunidad de Madrid y que este consideró lícita la medida, y, aunque reconoce la extraordinaria cuantía del seguro de responsabilidad civil, la defiende por la complejidad de la obra, valorada en 14 millones de euros, ya que dentro de la nueva sede estará alojado todo el sistema tecnológico del suburbano y "cualquier fallo podría dejar fuera de servicio a toda la red de metro", explica un portavoz.

Metro exigió un seguro de responsabilidad muy superior al habitual, alegando la complejidad de la obra, pero luego adjudicó al más barato

Respecto a la falta de transparencia a la hora de comunicar la puntuación de las ofertas técnicas, el COAM denuncia que este resultado se ocultó hasta después de presentar las económicas, a pesar de haberse realizado mes y medio antes, lo que atenta contra el espíritu implícito en la Ley de Contratación de la Administración Pública de darlas a conocer antes. Desde Metro replican que esta empresa se rige por la Ley de Sectores Excluidos y, por tanto, no estaban obligados a comunicar el resultado técnico, máxima que desde el Colegio niegan, por considerar que esta obra queda fuera de tal excepción.

Otro punto que levanta las sospechas de los arquitectos es que la apertura de las ofertas económicas no se produjo en un acto público, sino a través de una plataforma electrónica, "sin que quede acreditado que en dicho acto hubiera existido la participación de un notario", punto que tampoco ha podido confirmar este medio con la empresa pública, aunque esta sostiene que en todo momento ha cumplido con la legalidad y que, aunque pudiera haber ofertas técnicas superiores, el criterio de adjudicación fue, únicamente, el de la propuesta más barata.

Este rosario de sospechas, denunciado por varios arquitectos del Colegio, es lo que ha terminado empujando a los responsables de la Oficina de Concursos de Arquitectura de Madrid a tomar medidas ante Metro de Madrid. La empresa pública está trabajando ya en la respuesta que enviará al COAM, explicaciones que, sin embargo, pueden terminar en los tribunales, tal y como han advertido ya desde esta institución profesional. 

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